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JUDIO de GALILEA Se llamaba Yesha: "Yahv salva". Nombre comn en la poca. Flavio Josefa menciona en sus escritos no menos de diez personas de la poca de Jess de Nazaret con este nombre. Como dato curioso, antes del exilio a Babilonia la forma de este nombre era "Josu". Por la abundancia del nombre era necesario aadirle algo ms para identificar a la persona: Yesha bar Yosef: Jess, hijo de Jos Yesha ha-nostri: Jess, el de Nazaret En aquel tiempo, y tambin ahora, sobre todo en ambientes rurales, conocer la familia y el pueblo de alguien, era ya saber bastante de l. Todos los que trataron con Jess o le conocieron saban que era "galileo". y esto tiene ya su inters. Vamos a intentar aproximamos a lo que significa ser galileo en aquella poca.Bajo el imperio de Roma Desde que Pompeyo entr en Jerusaln en la primavera del ao 63 a C., Palestina entr a formar parte de la provincia romana de Sria. Jess no conoci personalmente a Csar Augusto, ni a Tiberio, pero oy hablar de ellos y vio sus rostros en las monedas que circulaban entre sus contemporneos. Saba bien que eran los dueos del mundo (como ahora lo es el presidente bama, de los Estados Unidos de Amrica). Y por tanto, dueos tambin de Galilea. Antipas, tetrarca de Galilea, vasallo de Roma, construy una nueva ciudad junto al lago de Genesaret y la llam "Tiberades" en honor a Tiberio, para que todos tuvieran muy presente quin era su seor supremo. De aquel vasto imperio Jess saba muy poco. l era uno ms de sus 50 millones de vasallos, asentados en su mayora en las ciudades costeras del Mediterrneo. Dos grandes ciudades destacaban sobre todas: Roma, con un milln de habitantes, y Alejandra, con medio milln. En las ciudades estaba la cultura, el poder, las personas portadoras de la ciudadana romana. Estaban unidas por esa asombrosa red de calzadas romanas.Parece que Jess nunca se aventur a caminar por las rutas del imperio. "Sus1pies slo pisaron los senderos de Galilea y los caminos que llevaban a la ciudad santa de Jerusaln" (p 13). Galilea era un rincn sin brillo del gran imperio (como Tierra de Campos, de donde soy yo. No llega el ADSL, la nueva red del actual imperio comparable a la de las calzadas romanas). Este gran imperio Roma lo controlaba bajo la autoridad de los gobernadores de cada una de las provincias y el poder aterrador de las legiones. Roma no andaba con contemplaciones cuando se trataba de guardar la unidad del imperio.El recuerdo grandioso y siniestro de Herodes Sofocadas las rebeliones, las legiones se retiraban a sus cuarteles. En el caso de Palestina, a Siria. Roma gobernaba los territorios de su imperio por medio de soberanos locales, amigos del emperador, y tantas veces crueles con el pueblo. Este fue el caso de Herodes el Grande. Jess no lo conoci. Naci poco antes de su muerte. Herodes haba consolidado su poder "ordenando la muerte de miembros de su propio entorno familiar que podan representar algn peligro para su soberana. Uno tras otro, hizo desaparecer primero a su cuado Aristbulo, ahogado en una piscina de Jeric, luego a su esposa Mariamme, acusada de adulterio, a su suegra Alejandra y a otros. Al final de su vida segua siendo el mismo. Tres aos antes de su muerte hizo estrangular a sus hijos Alejandro y Aristbulo, herederos legtimos del trono. Ms tarde, enloquecido por el terror, pero contando siempre con el beneplcito de Augusto, mand ejecutar a su hijo Herodes Antpatro. A los cinco das, Herodes expiraba en su palacio de Jeric. Jess tena dos o tres aiios y comenzaba a dar sus primeros pasos en torno a su casa de Nazaret.El recuerdo de esta actuacin siniestra de Herodes ante cualquiera que pudiera poner en peligro su poder est sin duda en el trasfondo del relato legendario de la 'matanza de los inocentes' en Beln a manos de sus soldados (Mt 2.1-18). Se dice que, en alguna ocasin, Augusto brome diciendo que prefera ser puerco (hus) de Herodes que hijo (huios) suyo" (p 15). Hijo de una rica familia idumea, nunca fue amado por los judiosRoma esperaba de Herodes: Masada, de las ciudad fuerte. Herodion cerca grandes fortalezas. En Galilea, Torre Antonia en con rabes 2. 1. a) Defensa Sforis, fronteras Jerusaln. y partos: de Beln, Maqueronte, Sforis, ciudad fuerte. Herodion cerca de Belnb) Recaudacin de tributos c) Colaboracinmilitar Fue uno de los grandes constructores dela antigedad. Saba combinar de manera admirable seguridad, lujo y vida fastuosa. La ciudad de Cesarea del Mar, con magnfico templo, una Roma en en miniatura: los viajeros que llegaban en barco o por tierra podan divisar desde lejos el enorme templo, donde se erigan las dos estatuas gigantescas del emperador Augusto y de la diosa Roma, dominando la ciudad. Todos deban saber quin eran sus dueos. Tambin construy el templo de Jerusaln. Y siempre fiel a Roma, deseaba que el pueblo tambin lo fuera- Coloc un guila de oro que simbolizaba el poder de Roma sobre la puerta del templo.Pocas cosas podan ser ms humillantes para los judos que verse obligados a pasar bajo el guila imperial para entrar en la casa de su Dios. Judas y Matas dos prestigiosos maestros de la ley, probablemente fariseos, animaron a sus discpulos a que la arrancaran y derribaran. Herodes actu con rapidez. Detuvo a cuarenta jvenes, autores del hecho, junto con sus maestros, y los mando quemara vivos. El crimen era recordado todava despus de la muerte de Herodes, y junto a la entrada del templo se lloraba a los cuarenta mrtires. Probablemente Jess oy hablar de ellos en Jerusaln al acercarse al templo (pg. 17). Levantamiento a su muerte, Tambin en Sforis, a tan slo cinco kms. De Nazaret, donde fue saqueado su palacio. La reaccin de Roma no se hizo esperar. Quintilio Varo, gobernador de Siria, con dos legiones, control Jerusaln, hizo esclavos a gran nmero de judos y crucific sin piedad a los ms rebeldes. Flavio Josefo dice que fueron unos dos mil en total. Mientras tanto envi a Gayo a Galilea a reprimir el principal foco de rebelin. ste lo hizo de manera brutal y sin encontrar a penas resistencia. Tom la ciudad de Sforis y la incendi. Aterroriz luego a los campesinos quemando algunas aldeas de los alrededores y se llev como esclavos a un nmero grande de habitantes de la zona (pg.18). A la muerte de Herodes el Grande, Antipas gobern Galilea desde el ao 4 antes de Cristo. Jess fue sbdito suyo durante toda su vida Siguiendo los pasos de su padre, no dud en eliminar las crticas que, desde el desierto, le haca un profeta llamdo Juan Bautista, ordenando sin piedad su ejecucin. Probablemente Jess no se sinti nunca seguro en sus dominios. (Pg. 19)3Galilea en tiempos de Antipas Un territorio de unos 20.000 kms, con 150.000 habitantes Tres regiones: Alta Galilea: montaas de hasta 1200 mts. Nacimiento del Jordn. Refugio huidos justicia. Baja Galilea: colinas suaves, rica llanura de Yizreel. Destacan el Monte Tabor, el Hermn. Aqu se ubica Nazaret. Y Sforis, capital de Galilea en la infancia de Jess. Unas 200 aldeas ms. Regin del lago: comarca rica, abundancia de pesca. La zona ms poblada. Ciudades junto al lago: Cafarnan, Magdala, Tiberiades. Pas bello, verde frondoso: nogales, palmeras, higueras, frutales, viedo, trigo, cebada. Verduras y hortalizas. Sociedad agraria: vivan del campo entre el 80 Y 90%; trabajo duro. (cierta similitud con nuestros ambientes rurales de hace 50 a 100 aos) Los pescadores del lago, con quien tanto se relacion Jess, tambin tienen una vida dura: su trabajo estaba controlado por los recaudadores de Antipas, que impopnan tasas por derechos de pesca y utilizacin de los embarcaderos Importancia de la propiedad de la tierra? Quin controlaba las tierras de Galilea? De forma general todas las tierras pertenecan a Roma, que exiga tributo. Muchas, particularmente pertenecan a Antipas, a sus funcionarios y militares. Tenan al frente de ellas administradores que exigan rentas. Los habitantes de las aldeas, caso de Nazaret, posean terrenos cercanos a las mismas. Muchos eran jornaleros. Su vida se resolva entre trabajaos de temporada (parece que reciban diariamente su sueldo al atardecer) y la mendicidad. Jess conoca muy bien estas realidades: jornaleros sentados en la plaza esperando contrato para la vendimia. Los campesinos producan y se beneficiaban las lites. Probablemente los campesinos deban pagar tambin diezmos y tributos al templo de Jerusaln. Fcilmente se endeudaban y pasaban necesidad. Era un panorama sombro: "Jess conoci Galilea atrapada por las deudas. La mayor amenaza para la inmensa mayora era quedarse sin tierras ni recursos para sobrevivir.Cuando, forzada por las deudas, la familia perda sus tierras, comenzaba para sus miembros la disgregacin y la degradacin. Algunos se convertan en jornaleros e iniciaban una vida penosa en busca de trabajo en propiedades ajenas. Haba quienes se vendan como esclavos. Algunos vivan de la mendicidad y algunas de la prostitucin. No faltaba quien se una a grupos de bandidos o salteadores en alguna zona inhspita del pas" (p 26).Urbanizacin en Galilea En 20 aos Antipas construy Sforis (8 a 10.000 habitantes) y edific Tiberiades (unos 8.000). Todo sucedi antes de que Jess cumpliera 25 aos. (Los evangelios no registran visitas de Jess a estas ciudades. Por qu? Para no estar al alcance de Alltipas? Por Cafaman cruzaba rpido e1lago y sala de sus territorios)."Aquellos galileos que llevaban siglos viviendo en aldeas y caseros, cultivando modestas parcelas de su propiedad, conocieron por vez primera dentro de su propio territorio la proximidad de dos ciudades que iban a cambiar rpidamente el panorama de Galilea, provocando una grave desintegracin social "(p 27). "Se considera que la situacin social, econmica y cultural que gener este hecho constituye el contexto concreto que mejor nos permite aproxirnarnos a la ensefanza y actuacin de Jess (nota 36,JJp 27).Los campesinos se vieron obligados 3 incrementar su produccn para mantener a las clases dirigentes de estas dos ciudades. Desde ellas se tasaba y administraba toda Galilea. "Los campesinos experimentaron por vez primera la presin y el control cercano de los gobernantes herodianos (p 28). Se increment la circulacin de monedas de oro y plata, que reforz el estatus y vida suntuosa de las lites urbanas en contraste con la "inseguridad, pobreza y desintegracin de bastantes familias campesinas. Creci el endeudamiento y la prdida de tierras de los ms dbiles. Los tribunales de las ciudades pocas veces apoyaban a los campesinos (la viuda y el juez inicuo). Aument el nmero de indigentes, jornaleros y prostitutas. Cada vez era ms los pobres y hambrientos que no podan disfrutar de la tierra regalada por Dios a su pueblo (p 29).115La predicacin de Jess encendi la esperanza en muchos de sus oyentes, en otros provoc escndalo; tal vez en nadie indiferencia :"La actividad de Jess en medio de las aldeas de Galilea y su mensaje del 'reino de Dios' representaban una fuerte crtica a aquel estado de cosas. Su firme defensa de los indigentes y hambrientos, su acogida preferente a los ltimos de aquella sociedad o su condena de la vida suntuosa de los ricos de las ciudades era un desafio pblico a aquel programa sociopoltico que impulsaba Antipas, favoreciendo los intereses de los ms poderosos y hundiendo en la indigencia a los ms dbiles. La parbola del mendigo Lzaro y el rico que vive fastuosamente ignorando a quien muere de hambre a la puerta de su palacio; el relato del terrateniente insensato que slo piensa en construir silos y almacenes para su grano; la crtica severa a quienes atesoran riquezas sin pensar en los necesitados; sus proclamas declarando felices a los indigentes, los hambrientos y los que lloran al perder sus tierras; las exhortaciones dirigidas a sus seguidores para compartir la vida de los ms pobres de aquellas aldeas y caminar como ellos, sin oro, plata ni cobre, y sin tnica de repuesto ni sandalias; sus llamadas a ser compasivos con los que sufren y a perdonar las deudas, y tantos otros dichos permiten captar todava hoy cmo viva Jess el sufrimiento de aquel puelo y con qu pasin buscaba un mundo nuevo, ms justo y fraterno donde Dios pudiera reinar como Padre de todos" (p 30).Galileos, judos con rasgos propiosDurante siglos, del VIII a. C. -conquista asiria- al II a. C., separados de Jerusaln, no estaban acostumbrados a vivir sometidos a lossumos sacerdotes", corno ocurri desde la poca asmonea.Pero son gentes judas. Se sienten atrados por Jerusaln, hacia donde peregrinan en las grandes fiestas judas.Hablan arameo con un acento especial (no pronunciaban bien los acentos guturales. Las primeras palabras de Jess: abb, imm. El hebreo circunscrito a lengua religiosa, se practica en el culto del templo y en ciertas oraciones. Los escribas 10 hablaban muy bien. Las clases dirigentes tambin hablaban griego, desde la conquista de Alejandro Magno. El contacto de Jess con la lengua griega fue tal vez ms intenso de lo que solemos pensar" (p 35). El latn slo funcionarios y militares romanos. "As, pues, en una comarca tan compleja lingisticamente, Jess fue un galileo de ambiente rural que enseaba a las gentes en su lengua materna, el arameo; conoca probablemente el hebreo biblico tanto como para entender y citar las Escrituras; quiz se defenda algo en griego y desconoca el latn" (p 35) INRI.VECINO de NAZARET En las fuentes cristianas Jess aparece de pronto como un profeta itinerante que recorre los caminos de Galilea. Aunque no es un desconocido: saben que se ha criado en Nazaret, conocen a sus padres y familiares. Es hij o de un artesano.El pueblo de JessNazaret es un pequeo poblado de unos 200 a 400 habitantes en las colinas de la Baja Galilea. Haba unos 19 poblados semejantes por aquella zona. A unos 340 mts. de altura, est rodeada de vides de uva negra, olivos; cultivos de trigo, cebada y mijo; en zonas sombreadas se dan verduras y legumbres.Viviendas: algunas excavadas en las laderas; la mayora, casas bajas y primitivas, de paredes oscuras de adobe o piedra; tejados de ramaje y arcilla, y suelos de tierra apisonada. Con cavidades excavadas para guardar agua y grano. Constaban de una sola estancia para todos, incluidos los animales, y para todo.Muchas daban a un patio compartido, donde tenan en comn un pequeo molino para el grano y horno para cocer el pan. Aqu:7juegos de nios, descanso y tertulias de los mayores al atardecer. Vida y accin a ritmo de la naturaleza.~ 1O"Jess ha vivido en una de estas humildes casas y ha captado hasta en sus menores detalles la vida de cada dia (gran observador). Sabe cul es el mejor lugar para colocar el candil, de manera que el interior de la casa, de oscuras paredes sin encalar, quede bien iluminado y se pueda ver. Ha visto a las mujeres barriendo el suelo pedregoso con una hoja de palmera para buscar alguna moneda perdida por cualquier rincn. Conoce lo fcil que es penetrar en algunas de estas casas abriendo un boquete para robar las pocas cosas de valor que se guardan en su interior. Ha pasado muchas horas en el patio de su casa y conoce bien lo que se vive en las familias. No hay secretos para nadie. Ha visto como su madre y las vecinas salen al patio al amanecer para elaborar la masa del pan con un trozo de levadura. Las ha observado mientras remiendan la ropa y se ha fijado en que no se puede echar a un vestido viejo un remiendo de tela sin estrenar. Ha oido como los nios piden a sus padres pan o un huevo, sabiendo que siempre recibirn de ellos cosas buenas. Conoce tambin los favores que saben hacerse entre s los vecinos. En alguna ocasin ha podido sentir cmo alguien se levanta de noche estando ya cerrada la puerta de casa para atender la peticin de un amigo" (p 41).Desde aqu, desde la vida, no desde los libros, hablar y expondr su doctrina para acoger a un Dios Padre."La abundancia de imgenes y observaciones tomadas de la naturaleza nos muestran a un hombre que sabe captar la creacin y disfrutarla. Jess se ha fijado muchas veces en los pjaros que revolotean en tomo a su aldea; no siembran ni almacenan en graneros, pero vuelan llenos de vida, alimentados por Dios, su Padre. Le han entusiasmado las anmonas rojas que cubren en abril las colinas de Nazaret; ni Salomn en toda su gloria se visti como una de ellas. Observa con atencin las ramas de las higueras: de da en da les van brotando hojas tiernas anunciando que el verano se acerca. Se le ve disfrutar del sol y de la lluvia, y dar gracias a Dios que 'hace salir su sol sobre buenos y malos, y manda la lluvia sobre justos e injustos'. Mira los grises nubarrones que anuncian la tormenta y siente en su cuerpo el viento pegajoso del sur, que indica la llegada de los calores. Jess no slo vive abierto a la naturaleza. lv1s adelante invitar a la gente a ir ms all de lo que se ve en ella. Su mirada es una9mirada de fe. Admira las flores del campo y los pjaros del cielo, pero intuye tras ellos el cuidado amoroso de Dios por sus criaturas. Se alegra por el sol y la lluvia, pero mucho ms por la bondad de Dios para con todos sus hijos, sean buenos o malos. Sabe que el viento sopla donde quiere, sin que se pueda precisar 'de dnde viene y a dnde va " pero el percibe a travs del viento una realidad ms profunda y misteriosa: Espritu Santo de Dios. Jess no sabe hablar sino desde la vida. Para sintonizar con l y captar su experiencia de Dios es necesario amar la vida y sumergirse en ella, abrirse al mundo y escuchar la creacin" (pp 42-43).(no s si esto entrara aqu)PROFETA DEL REINO DE DIOSEn torno al ao 28, a los treinta y dos aos aproximadamente, Jess vuelve del desierto a Galilea. Se siente portador y anuncia una gran noticia: Dios viene ya a liberar a su pueblo de tanto sufrimiento y opresin. Est llegando el reillo de Dios.Profeta itineranteSe instala en Cafarnan, en casa de Simn y Andrs. Cerca del territorio de Filipo. Son gentes en su mayora sencillas: campesinos, pescadores, algunos recaudadores de impuestos (Lev), pequeo grupo de soldados herodianos ... Aqu, en Cafarnan y sus alrededores, encuentra sus mejores amigos: Simn y Andrs, oriundos de Betsaida, pero que tienen casa en Cafarnan, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo y de Salom, una de las mujeres que loacompaarn hasta el [mal; Mara, natural del puerto de Magdala, curada por Jess y cautivada por su amor para siempre. Frecuenta a las gentes ms humildes de aquellas aldeas: Magdala, Corozan, Betsaida, Can, Nan, Nazaret. .. evita entrar en Tiberades o en Sforis; si bien llega hasta Tiro o Sidn, en territorio fenicio. Saluda por las casas, con el shalom; habla con las gentes por las calles y plazas; y sobre todo en la sinagoga los sbados, lugar de encuentro. Ya no hay que ir al desierto para el encuentro con el perdn de Dios. Jess "invita" a entrar en el reino de Dios que est ya irrumpiendo en sus vidas. En estas aldeas de Galilea "est el Israel ms enfermo y maltratado por los poderosos; aqu es donde Israel sufre con ms rigor los efectos de la opresin" (p 87). En las ciudades viven los causantes de esta situacin. Jess los evita. El reino de Dios no puede darse all, sino entre los pobres de Galilea. La vida de Jess son los caminos de estas aldeas. Ha abandonado la seguridad del sistema para "entrar" confiadamente en el reino de Dios. "Su vida itinerante al servicio de los pobres deja claro que el reino de Dios no tiene un centro de poder desde el que haya de ser controlado. No es como el Imperio, gobernado por Tiberio desde Roma, ni como la tetrarqufa de Galilea, regida por Antipas desde Tibe rfades, ni corno la religin juda, vigilada desde el templo de Jerusaln por las lites11sacerdotales. El reino de Dios se va gestando all donde ocurren cosas buenas para los pobres" (pp 87-88).La pasin por el reino de DiosEs un dato indiscutible que Jess dedica su vida a la causa del reino de Dios. No. explica doctrinas ni normas mon~.les (ya tenan bastantes). Las gentes de Galilea "se encuentran con un profeta apasionado por una vida ms digna para todos, que busca con todas sus fuerzas que Dios sea acogido y que su reinado de justicia y de misericordia se vaya extendiendo con alegra ...Su objetivo no es proporcionar a aquellos vecinos un cdigo moral ms perfecto, sino ayudarles a intuir cmo es y cmo acta Dios, y cmo va a ser el mundo y la vida si todos actan como l. Eso es lo que les quiere comunicar con su palabra y con su vida entera" (pp 88-89).Un anhelo que vena de lejosLa experiencia de Israel de Dios como liberador, seor y rey, cuyo sueo era un pueblo en dignidad, no se vio realizado en su historia pese al aliento y la predicacin de esperanza de los profetas (Is 40-55, tras el destierro)."Malaquas se atreva a poner en boca de Yahv esta alentadora noticia: "Mirad, yo envo mi mensajero a preparar el camino delante de m". Jess, como muchos de sus contemporneos, viva de esta fe. Cuando oan hablar de la venida de Dios, una doble esperanza se despertaban en su corazn: Dios librar pronto a Israel de la opresin de las potencias extranjeras, y establecer en su pueblo [ajusticia, la paz y la dignidad"(p 91). En medio de un pueblo en ardiente esperaIsrael ha vivido una situacin desconcertante: la invasin de Alejandro Magno y ms tarde la ocupacin romana. La literatura apocalptica intenta iluminar esta situacin revelando el plan de Dios: la lucha terrible entre el bien y el mal que dar paso a una era de paz y bendicin. Tal vez Jess no conociera estos escritos que circulaban en ambientes cultos como el monasterio de Qumrn. Si pudo conocer la plegaria Qaddish, que se rezaba en las sinagogas."Que su nombre grande sea ensalzado y santificado en el mundo que l ha creado segn su voluntad. Que su Reino irrumpa en vuestra vida y en vuestros das, en los das de toda la casa de Israel, pronto y sin demora ... Que una paz abundante llegada del cielo, as como la vida vengan pronto sobre nosotros y sobre todo Israel ... Que aquel que ha hecho la paz en las alturas la extienda sobre nosotros y sobre todo Israel".(Esta plegaria pudo ser fuente de inspiracin para la primera parte del Padrenuestro ). Tambin la oracin de las Dieciocho bendiciones, una de las cuales reza: "Aleja de nosotros el sufrimiento y la afliccin y s t nuestro nico Rey". y lo S lm s d S lo , s a o e a mn e 1 c m n a yte in l 7 o ie z rm a : "S r , s te eo lo r es n e u strore y p r siem r e ja s" . o p mYa est Dios aquTal es el anuncio de Jess: "El reino de Dios ha llegado". Esta es su novedad: EL REINO HA LLEGADO. Y, a pesar de todas las apariencias en contra, Jess invita a creer en esta buena noticia."No es una intervencin terrible y espectacular, sino una fuerza liberadora, humilde pero eficaz, que est ah, en medio de la vida, al alcance de todos los que la acojan con fe" (p 95).La mejor noticiaLa llegada de Dios es algo bueno. "Dios se acerca porque es bueno, y es bueno para nosotros que Dios se acerque ... Lo que le preocupa a Dios es liberar a las gentes de cuanto las deshumaniza y las hace sufrir (p 96). Las gentes sencillas se entusiasmaron. DIOS SE PREOCUPABA DE ELLOS. Probablemente nunca haban escuchado nada semejante. Los escritores apocalpticos lo vean todo invadido por el mal: el entorno social, el poltico (invasin romana) y el religioso.13En este ambiente Jess anuncia que Dios ha comenzado ya a invadir el reino de Satn y a destruir su poder. "Yo he visto a Satans caer del cielo como un rayo" (Lc 10,18), dicho considerado como original de Jess, "eco de una experiencia que marc de manera decisiva su vida" (p 97).Dios llega a liberar a todos del poder ltimo del mal. Jess ve que el mal empieza a ser derrotado. (CONSIDERACIN LUCHA CONTRA EL MAL). "El reino de Dios se abre camino all donde los enfermos son rescatados del sufrimiento, los endemoniados se ven liberados de su tormento y los pobres recuperan su dignidad. Dios es el 'antimal ': busca 'destruir' todo lo que hace dao al ser humano. Por eso Jess no habla ya de la 'ira de Dios', como el Bautista, sino qe su 'compasin '. Dios no viene como juez airado, sino como padre de amor desbordante. La gente lo escucha asombrada, pues todos se estaban preparando para recibirlo como juez terrible. As lo decan los escritos del tiempo: 'se levantar de su trono con indignacin y clera', 'se vengar de todos sus enemigos', 'har desaparecer de la tierra a los que han encendido su ira', 'ninguno de los malvados se salvar el da del juicio de la ira '. Jess, por el contrario, busca la destruccin de Satn, smbolo del mal, pero no la de los paganos ni los pecadores. No se pone nunca del pueblo judo y en contra de los pueblos paganos: el reino de Dios no va a consistir en una victoria de Israel que destruya para siempre a los gentiles. No se pone tampoco de parte de los justos y en contra de los pecadores: el reino de Dios no va a consistir en una victoria de los santos para hacer pagar a los malos sus pecados. Se pone a favor de los que sufren y en contra del mal, pues el reino de Dios consiste en liberar a todos de aquello que les impide vivir de manera digna y dichosa. Si Dios viene a 'reinar', no es para manifestar su podero por encima de todos, sino para manifestar su bondad y hacerla efectiva. Es curioso observar como Jess, que habla constantemente del 'reino de Dios', no llama a Dios 'rey', sino 'padre '. Su reinado no es para imponerse a nadie por la jerza, sino para introducir en la vida su misericordia y llenar la creacin entera der su compasin. Esta misericordia, acogida de manera responsable por todos, es la que puede destruir a satn, personificacin de ese mundo hostil, que trabaja contra Dios y contra el ser humano" (pp 97-98). "Jess destaca en sus parbolas la 'compasin' como el rasgo principal de Dios (Le 15,11-31; Mt 18,18-35; 20,1-16). Por otra parte, segn lo seva g lio ne c r acei a tr s, la 'c ma op si ' n za s c mot m no a t lo u o p ra ie t ne es lo q e u sq es u u fr n( c1 e M ,4 ; 1 1 ,3 ; 5 2 2 , 4; 0 3 L c siemr pe u n veb ro sl n i o a p j z mi a n , q es u6,3 ; M93 4 t ,6 ; 1, 4 41 ; 7, 3 ). 1 Se e ml e p a my e u xpe iv rso ,ign fi a i c15literalmente que a Jess (y a Dios) le 'tiemblan las entraas' al ver a la gente sufriendo" (nota 35, p 98). Esta es la experiencia que Jess tiene de Dios: AMOR Y COMPASION UNIVERSALES. "Hace salir el sol sobre buenos y malos, y hace llover sobre justos e injustos" (Mt 5,45).POETA DE LA COMPASIN No es el de Jess un lenguaje conceptual ni jurdico ni solemne. Es un nanador de creatividad inagotable y de historias cotidianas con las que va ofreciendo a los oyentes su experiencia personal de Dios y de su reino.La seduccin de las parbolas Gran maestro de la comunicacin! Clave: que te entiendan los sencillos; as te entendern tambin los sabios, cultivados y entendidos. Lenguaje plstico. La vida de aquellas gentes y de toda Galilea est en sus palabras, cuyo mensaje es la presencia de Dios en medio de ellos. "Dios es bueno; su bondad Lo llena todo; su l1sericordia est ya irrumpiendo en la vida". Todo le remite al cuidado de Dios por la humanidad, a su ternura: lirios, pjaros ... Habla de la bondad de Dios desde la experiencia que su oyentes tienen de la paternidad: "Quin de vosotros .", i' su hijo le pide pan, le dar una piedra ... " (Mt 7, 9-11). Hay una gran originalidad de Jess en el empleo de las parbolas: "Por lo general, los rabinos parten de un texto bblico que desean explicar a sus discpulos, y recurren a una parbola para exponer cul es la verdadera interpretacin de la ley. Esta es la diferencia fundamental: los rabinos se mueven en el horizonte de La ley; Jess, en el horizonte del reino de Dios que est ya irrumpiendo en Israel" (p 117). Sus parbolas sorprendan a todos por su fuerza y carcter sencillo, vivo y penetrante. No confundir parbola con alegora. La parbola dice lo que dice, textual. La alegora encierra un sentido figurado. No le iban mucho a Jess las alegoras, si bien los oyentes saban interpretar en clave alegrica las parbolas de Jess. Al hablar de un "padre" o un "rey" pensaban en Dios, si hablaba de la "via" saben que se refiere a Israel. Cuenta sus parbolas no para recrear la vida de los oyentes o para17adoctrinarlos, sino para que se abran al reino de Dios: "Con qu compararemos el reino de Dios o a qu parbola recurriremos?" (Me 4,30). SON UNA LLAMADA A ENTENDER Y VIVIR LA VIDA COMO LO HACE JESS."Con las parbolas de Jess 'sucede' algo que no se produce en las minuciosas explicaciones de los maestros de la ley. Jess 'hace presente' a Dios irrumpiendo en la vida de sus oyentes. Sus parbolas conmueven y hacen pensar; tocan su corazn y les invitan a abrirse a Dios; sacuden su vida convencional y crean un nuevo horizonte para acogerlo y vivirlo de manera diferente. La gente las escucha como una 'buena noticia', la mejor que pueden or de la boca de un profeta" (pp 119-120).Jess no interpreta las parbolas. Deja que resuenen en sus oyentes y les conduzcan hacia el reino de Dios.La vida es ms de lo que se veLas palabras de Jess fueron bien acogidas. Pero las gentes no vieron nada espectacular de lo que estaba anunciado o haba sido predicado sobre la llegada del da de Dios. Jess les ensea que la vida es ms que lo que se ve. Como ocurre con la tierra que hace germinar la semilla, como ocurre con la levadura en la masa, as sucede con el reino de Dios, "su fuerza salvadora est ya actuando en el interior de la vida transformndolo todo de manera misteriosa" (p 121). Debi de provocar cierto desconcierto la parbola del grano de mostaza (Mc 4,31-32). Ezequiel hablaba de la presencia de Dios como de un gran cedro (17,22-23). La mostaza sugiere algo dbil, insignificante y pequeo. Tal como est sucediendo a travs de la actuacin de Jess. l les ensea a CONFIAR Y ESPERAR con el ejemplo de la cosecha (Mc 4,2629): "la semilla crece y germina sin que l sepa cmo". As es la accin oculta y poderosa de Dios. "No coincide con los esfuerzos que pueda hacer nadie. Es un regalo de Dios inmensamente superior a todos los afanes y trabajos de los seres humanos. No hay que impacientarse por la falta de resultados inmediatos; no hay que actuar bajo la presin del tiempo. Jess est sembrando, Dios est ya haciendo crecer la vida; la cosecha llegar con toda seguridad" (p 123). El reino es como la llegada de la primavera. La vida brota irrefrenable. As es la vida que Dios est suscitando en el mundo por Jess: El reino es como el tesoro escondido (Mt 13,44), como la perla de gran19valor (Mt 13,45-46). Y surgen las preguntas:"Ser aSl el reino de Dios'? Encontrar lo esencial, tener la inmensa fortuna de hallar todo lo que el ser humano puede pedir y desear?Segn Jess, el reino de Dios es una oportunidad que nadie ha de dejar pasar. Hay que arriesgar lo que haga falta con tal de acogerlo. Todo lo dems es secundario, todo ha de quedar subordinado. Tendr razn Jess? La decisin ha de ser inmediata y radical, pero de qu est hablando Jess? Dnde se oculta ese 'tesoro' que l ha descubierto? Dnde est germinando el 'grano de mostaza'? Dnde se puede apreciar la primavera? En qu consiste esa fuerza salvadora de Dios que est ya transformando secretamente la vida? Dios es compasivoJess responde con las parbolas de la misericordia. "La ms cautivadora es la del padre bueno" (Lc 15,11-23). Todos debieron de estar muy atentos, pues todos tenan experiencia de conflictos familiares. Increble la desfachatez del hijo: Dame la parte de la herencia! Increble la actuacin del padre: se la da. Pese a la recomendacin del libro del Eclesistico, escrito hacia el 190-180 a. de C., "A hijo y mujer, a hermano y amigo, no des poder mientras vivas ... reparte tu herencia cuando acaben los das de tu vida, a la hora de tu muerte" (34,20-24). Increble la degradacin del hijo: entre cerdos, animal impuro. Increble la acogida del padre: no acta como el patrn de la casa. Sino como una madre llena de ternura. As acta tambin con el hijo mayor, que, lleno de rencor, no es capaz de acoger y perdonar; aunque su padre se ha dirigido a l lleno de amor. Le llama teknon: "mi querido hijo", "mi pequeo El nico deseo del padre es ver de nuevo a sus hijos sentados a la misma mesa, compartiendo fraternalmente un banquete festivo."Jess interrumpe aqu su relato sin explicacin alguna. Qu sintieron los padres que haban cerrado para siempre las puertas a sus hijos escapados de casa para vivir su propia aventura? Qu sintieron aquellos vecinos que tanto despreciaban a quienes haban abgndonado el pueblo para irse a vivir a Sforis o Tiberades? Qu experimentaron los que llevaban aos lejos de Dios, al margen de la Alianza, sin preocuparse de cumplir la ley ni de peregrinar al templo?21En qu pensaron los que vivan dentro de la Alianza y despreciaban a pecadores, recaudadores y prostitutas? Todos han empezado por juzgar rpidamente la insensatez de aquel padre por su falta de autoridad para imponerse a sus hijos, pero, alconocer su compasin increble, al verlo perdonar y proteger maternalmente a su hijo perdido, y salir humilde al encuentro del hijo mayor, buscando apasionadamente la reconciliacin de todos en una fiesta, quedan probablemente desconcertados y conmovidos. Es posible que Dios sea as? Cmo un padre que no se guarda para si su herencia, que respeta totalmente el comportamiento de sus hijos, que no anda obsesionado por su moralidad y que, rompiendo las reglas convencionales de lo justo y correcto, busca para ellos una vida digna y dichosa? Ser sta la mejor metfora de Dios: un padre acogiendo con los brazos abiertos a los que andan 'perdidos' jiLera de casa, y suplicando a cuantos lo contemplan y le escuchan que acojan con compasin a todos? La parbola significa una verdadera revolucin. Ser esto el reino de Dios? Un Padre que mira a sus criaturas con amor increble y busca conducir la historia humana hacia una fiesta final donde se celebre la vida, el perdn y la liberacin definitiva de todo lo que esclaviza y degrada al ser humano? Jess habla de un banquete esplndido para todos, habla de msica y de danzas, de hombres perdidos que desatan la ternura de su padre, de hermanos llamados a perdonarse. Ser esta la buena noticia de Dios? (pp131-132). Jess volvi a insistir una y otra vez en el amor compasivo de Dios. Tal es el caso de la parbola de "el contratador bueno", en Mt 20,115. El dueo de la via rompe la esfera de la justicia con su bondad. No hace dao a nadie. Hace que todos puedan cenar ese da. En su comportamiento, la justicia y la misericordia se entrelazan. "No es peligroso abrirse a ese mundo increble de la misericordia de Dios', que parece escapar a todo clculo? No es ms seguro y tranquilizador, sobre todo para los que son fieles a la ley, no salirse de la religin del templo donde deberes, mritos y pecados estn bien definidos?" (p 135). Ms desconcierto an con la parbola del fariseo y el recaudador (Lc 18,10-14a).23CONFLICTIVO Y PELIGROSO Era probablemente el 7 de abril del ao 30 cuando Jess muere en el patbulo de la cruz. El prefecto le haba condenado a muerte como culpable de insurreccin contra el Imperio."Su trgico fin al no fue una sorpresa . Se haba ido gestando da a da desde que comenz a anunc iar con pasin e l proyecto de Dios que llevaba en su corazn ... El rechaz o se iba gestando no en el pueblo, sino e ntre aquellos que vean en peligr o su pod er religio so, poltico o econ mico" (p 333). En conflicto con sectores fariseos "Los fariseos era, prob ablemente, quien es ms trataba n de influir en la vida de la gente. Es lgico qu e Jess entrara en col isin con ellos" (p 334). La primera preocupacin de los fariseos era asegurar la respuesta fiel de Israel al Dios santo que les haba regalado la Ley, signo de identidad. De aqu su preocupacin por el sbado, el pago de los diezmos al templo, la pureza ritual. Los evangelios presentan a Jess siempre en conflicto con ellos. Son sus adversarios por excelencia. Jess entr en contacto con ellos en Jerusaln y sus cercanas. Aunque el enfrentamiento se agudiz despus del ao 70 entre los seguidores de Jess y los escribas fariseos que luchaban por unir fuerzas y restaurar el judasmo. "Lo que ms los irrita es, seguramente , su pretensin de hablar directamente en nombre de Dios, con autoridad propia , sin atender a lo que ensean otros maestro s" (p 336): "Jess enseaba como quien ti ene autoridad, y n o como los es cribas" (Mc 1,22 ). Para Jess lo absoluto no es ya la Tor, sino la irrupcin de Dios promoviendo una vida ms humana. Le admiran y les desconcierta a la vez. Admiran su compasin, pero no pueden entender su increble acogida a los pecadores, sin exigirles la penitencia y los sacrificios prescritos para todo pecador alejado de la ley. Sin embargo no fueron los instigadores de su ejecucin. "La verdadera amenaza contra l proviene de otros sectores: de la aristocracia sacerdotal y laica de Jerusaln, y de la autoridad romana" (p 338).74Oposicin a las autoridades religiosas La aristocracia sacerdotal saducea de Jerusaln. Poderosos y ricos, con lujosas viviendas en el barrio alto de Jerusaln. "Esta aristocracia del entorno del templo actuaba como 'instancia de poder' con la que contaba el prefecto de Roma para gobernar Galilea" (p 339).La actuacin de Jess, ofreciendo curacin y perdn, es un desaf