jc noche oscura

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  • 1. San Juan de la CruzLA NOCHE OSCURA IPRLOGOEn este libro se ponen primero todas las canciones que se han dedeclarar. Despus se declara cada cancin de por s, poniendo cada unade ellas antes de su declaracin, y luego se va declarando cada verso depor s, ponindole tambin al principio.En las dos primeras canciones se declaran los efectos de las dospurgaciones espirituales de la parte sensitiva del hombre y de la espiritual.En las otras seis se declaran varios y admirables efectos de la iluminacinespiritual y unin de amor con Dios.CANCIONES DEL ALMA1. En una noche oscura,con ansias, en amores inflamada,oh dichosa ventura!,sal sin ser notadaestando ya mi casa sosegada.2. A oscuras y segura,por la secreta escala, disfrazada,oh dichosa ventura!,a oscuras y en celada,estando ya mi casa sosegada.3. En la noche dichosa,en secreto, que nadie me vea,ni yo miraba cosa,sin otra luz y guasino la que en el corazn arda.4. Aqusta me guiabams cierto que la luz de medioda,adonde me esperabaquien yo bien me saba,en parte donde nadie pareca.5. Oh noche que guiaste!oh noche amable ms que el alborada!oh noche que juntasteAmado con amada,amada en el Amado transformada!6. En mi pecho florido,que entero para l solo se guardaba,all qued dormido,

2. y yo le regalaba,y el ventalle de cedros aire daba.7. El aire de la almena,cuando yo sus cabellos esparca,con su mano serenaen mi cuello heray todos mis sentidos suspenda.8. Quedme y olvidme,el rostro reclin sobre el Amado,ces todo y dejme,dejando mi cuidadoentre las azucenas olvidado.FINComienza la declaracin de las canciones que tratan del modo y maneraque tiene el alma en el camino de la unin del amor con Dios, por el padrefray Juan de la Cruz.Antes que entremos en la declaracin de estas canciones, conviene saberaqu que el alma las dice estando ya en la perfeccin, que es la unin deamor con Dios, habiendo ya pasado por los estrechos trabajos y aprietos,mediante el ejercicio espiritual del camino estrecho de la vida eterna quedice nuestro Salvador en el Evangelio (Mt. 7, 74), por el cual caminoordinariamente pasa para llegar a esta alta y dichosa unin con Dios. Elcual por ser tan estrecho y por ser tan pocos los que entran por l, comotambin dice el mismo Seor (Mt. 7, 14), tiene el alma por gran dicha yventura haber pasado por l a la dicha perfeccin de amor, como ella locanta en esta primera cancin, llamando noche oscura con hartapropiedad a este camino estrecho, como se declarar adelante en losversos de la dicha cancin.Dice, pues, el alma, gozosa de haber pasado por este angosto camino dedonde tanto bien se le sigui, en esta manera:LIBRO PRIMEROEn que se trata de la noche del sentido.CANCIN 1En una noche oscura,con ansias, en amores inflamada,oh dichosa ventura!,sal sin ser notadaestando ya mi casa sosegada.DECLARACIN1. Cuenta el alma en esta primera cancin el modo y manera que tuvo ensalir, segn la aficin, de s y de todas las cosas, muriendo por verdaderamortificacin a todas ellas y a s misma, para venir a vivir vida de amordulce y sabrosa con Dios. Y dice que este salir de s y de todas las cosasfue una noche oscura, que aqu entiende por la contemplacin purgativa, 3. como despus se dir, la cual pasivamente causa en el alma la dichanegacin de s misma y de todas las cosas.2. Y esta salida dice ella aqu que pudo hacer con la fuerza y calor quepara ello le dio el amor de su Esposo en la dicha contemplacin oscura.En lo cual encarece la buena dicha que tuvo en caminar a Dios por estanoche con tan prspero suceso que ninguno de los tres enemigos, queson mundo, demonio y carne, que son los que siempre contraran estecamino, se lo pudiese impedir; por cuanto la dicha noche decontemplacin purificativa hizo adormecer y amortiguar en la casa de susensualidad todas las pasiones y apetitos segn sus apetitos ymovimientos contrarios. Dice, pues, el verso:En una noche oscura.CAPTULO 1Pone el primer verso y comienza a tratar de las imperfecciones de losprincipiantes.1. En esta noche oscura comienzan a entrar las almas cuando Dios las vasacando de estado de principiantes, que es de los que meditan en elcamino espiritual, y las comienza a poner en el de los aprovechantes, quees ya el de los contemplativos, para que, pasando por aqu, lleguen alestado de los perfectos, que es el de la divina unin del alma con Dios.Por tanto, para entender y declarar mejor qu noche sea sta por que elalma pasa, y por qu causa la pone Dios en ella, primero convendr tocaraqu algunas propiedades de los principiantes. Lo cual, aunque ser con labrevedad que pudiere, no dejar tambin de servir a los mismosprincipiantes, para que, entendiendo la flaqueza del estado que llevan, seanimen y deseen que los ponga Dios en esta noche, donde se fortalece yconfirma el alma en las virtudes y para los inestimables deleites del amorde Dios. Y, aunque nos detengamos un poco, no ser ms de lo que bastapara tratar luego de esta noche oscura.2. Es, pues, de saber que el alma, despus que determinadamente seconvierte a servir a Dios, ordinariamente la va Dios criando en espritu yregalando, al modo que la amorosa madre hace al nio tierno, al cual alcalor de sus pechos le calienta, y con leche sabrosa y manjar blando ydulce le cra, y en sus brazos le trae y le regala. Pero, a la medida que vacreciendo, le va la madre quitando el regalo y, escondiendo el tierno amor,pone el amargo acbar en el dulce pecho, y, abajndole de los brazos, lehace andar por su pie, porque, perdiendo las propiedades de nio, se d acosas ms grandes y sustanciales. La amorosa madre de la gracia deDios, luego que por nuevo calor y hervor de servir a Dios reengendra alalma, eso mismo hace con ella; porque la hace hallar dulce y sabrosa laleche espiritual sin algn trabajo suyo en todas las cosas de Dios, y en losejercicios espirituales gran gusto, porque le da Dios aqu su pecho deamor tierno, bien as como a nio tierno (1 Pe. 2, 23).3. Por tanto, su deleite halla pasarse grandes ratos en oracin, y porventura las noches enteras; sus gustos son las penitencias, sus contentoslos ayunos, y sus consuelos usar de los sacramentos y comunicar en lascosas divinas; las cuales cosas, aunque con grande eficacia y porfaasisten a ellas y las usan y tratan con grande cuidado los espirituales,hablando espiritualmente, comnmente se han muy flaca eimperfectamente en ellas. Porque, como son movidos a estas cosas yejercicios espirituales por el consuelo y gusto que all hallan, y, comotambin ellos no estn habilitados por ejercicios de fuerte lucha en las 4. virtudes, acerca de estas sus obras espirituales tienen muchas faltas eimperfecciones; porque, al fin, cada uno obra conforme al hbito deperfeccin que tiene; y, como stos no han tenido lugar de adquirir loshbitos fuertes, de necesidad han de obrar como flacos nios, flacamente.Lo cual para que ms claramente se vea, y cun faltos van estosprincipiantes en las virtudes acerca de lo que con el dicho gusto confacilidad obran, irmoslo notando por los siete vicios capitales, diciendoalgunas de las muchas imperfecciones que en cada uno de ellos tienen,en que se ver claro cun de nios es el obrar que stos obran; y versetambin cuntos bienes trae consigo la noche oscura de que luegohabemos de tratar, pues de todas estas imperfecciones limpia al alma y lapurifica.CAPTULO 2De algunas imperfecciones espirituales que tienen los principiantesacerca del hbito de la soberbia.1. Como estos principiantes se sienten tan fervorosos y diligentes en lascosas espirituales y ejercicios devotos, de esta propiedad (aunque esverdad que las cosas santas de suyo humillan) por su imperfeccin lesnace muchas veces cierto ramo de soberbia oculta, de donde vienen atener alguna satisfaccin de sus obras y de s mismos. Y de aqu tambinles nace cierta gana algo vana, y a veces muy vana, de hablar cosasespirituales delante de otros, y aun a veces de ensearlas ms que deaprenderlas, y condenan en su corazn a otros cuando no los ven con lamanera de devocin que ellos querran, y aun a veces lo dicen de palabra,parecindose en esto al fariseo, que se jactaba alabando a Dios sobre lasobras que haca, y despreciando al publicano (Lc. 18, 1112).2. A estos muchas veces los acrecienta el demonio el fervor y gana dehacer ms estas y otras obras porque les vaya creciendo la soberbia ypresuncin. Porque sabe muy bien el demonio que todas estas obras yvirtudes que obran, no solamente no les valen nada, mas antes se lesvuelven en vicio. Y a tanto mal suelen llegar algunos de stos, que noquerran que pareciese bueno otro sino ellos; y as, con la obra y palabra,cuando se ofrece, les condenan y detraen, mirando la motica en el ojo desu hermano, y no considerando la viga que est en el suyo (Mt.7,37);cuelan el mosquito ajeno y trganse su camello (Mt. 23, 24).3. A veces tambin, cuando sus maestros espirituales, como sonconfesores y prelados, no les aprueban su espritu y modo de proceder(porque tienen gana que estimen y alaben sus cosas), juzgan que no losentienden el espritu, o que ellos no son espirituales, pues no apruebanaquello y condescienden con ello. Y as, luego desean y procuran tratarcon otro que cuadre con su gusto; porque ordinariamente desean tratar suespritu con aquellos que entienden que han de alabar y estimar suscosas, y huyen, como de la muerte, de aquellos que se los deshacen paraponerlos en camino seguro, y aun a veces toman ojeriza con ellos.Presumiendo, suelen proponer mucho y hacen muy poco. Tienen algunasveces gana de que los otros entiendan su espritu y su devocin, y paraesto a veces hacen muestras exteriores de movimientos, suspiros y otrasceremonias; y, a veces, algunos arrobamientos, en pblico ms que ensecreto, a los cuales les ayuda el demonio, y tienen complacencia en queles entiendan aquello, y muchas veces codicia.4. Muchos quieren preceder y privar con los confesores, y de aqu lesnacen mil envidias y desquietudes. Tienen empacho de decir sus pecados 5. desnudos porque no los tengan sus confesores en menos, y vanloscoloreando porque no parezcan tan malos, lo cual ms es irse

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