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HISTORIA DE LA BAJA EDAD MODERNA

Tema 1. La crisis del siglo XVII y el auge de las economas del Norte

El perodo de crisis por la que pas Europa en el siglo XVII fue uno de los ms duros de la historia. No slo por la regresin econmica de ese momento, sino por el enorme descenso demogrfico sufrido, impactos ambos, que se dieron principalmente en la zona mediterrnea.

El concepto de crisis del siglo XVII y los debates sobre ella El siglo XVII se encuentra plagado de dificultades, lo que le confiere un carcter sombro. El fenmeno no se enmarca slo en el mbito econmico, sino que la inestabilidad preside tambin las relaciones sociales, el mundo poltico, las creencias religiosas y el pensamiento. La formulacin de la teora de la crisis general fue reforzada por la interpretacin cuantitativa del periodo. La revolucin de los precios haba culminado a finales del siglo XVI, y lo que caracteriz al siglo XVII fue el estancamiento o el retroceso. El momento en que se produjo el cambio fue ms prematuro en los pases mediterrneos, y a partir de entonces la tendencia es claramente descendente, caracterizndose la segunda mitad de la centuria en todas partes por el bajo nivel de los precios. La correlacin de su evolucin con la afluencia de metales preciosos americanos parece muy estrecha, con gran cada a partir de 1630. Europa se haba visto privada con ello de uno de los elementos bsicos para el buen funcionamiento de su sistema econmico. Adems, el crecimiento demogrfico del XVI haba comenzado tambin a ralentizarse, la cada de la produccin agrcola resulta tambin evidente y la actividad industrial experiment tambin graves dificultades, que afectaron especialmente a los centros textiles urbanos que gozaban de mayor tradicin manufacturera. Finalmente, tambin se aprecia crisis en la actividad comercial y financiera, se experiment un retroceso del trfico comercial en todos los mbitos geogrficos, aunque de duracin e intensidad diversa. Todos estos indicadores han sufrido una profunda revisin, cuestionndose en algunos casos las tendencias manifestadas y matizndose en otros el carcter general de las dificultades sufridas por la economa europea. Utilizndose fuentes de datos alternativas, se puede comprobar que el ritmo de llegada de metales preciosos no retrocedi, sino que se mantuvo estancado en un nivel elevado en la primera mitad de la centuria y se acrecent durante la segunda mitad, por lo que no puede hablarse de una drstica y prolongada penuria de metal. Adems su ritmo de llegada evolucion de forma muy diferente a la tendencia de los precios, por lo que ambos factores deben desligarse completamente. El mecanismo de la regulacin de precios es mucho ms complejo y atiende a la relacin oferta-demanda y sus efectos dependen de la posicin que ocupen las relaciones de mercado en los distintos grupos sociales. Esto no quiere decir que la sociedad europea no se viera afectada por las dificultades, sino que stas no tuvieron el carcter continuo y general que se le ha atribuido generalmente. Es la desigualdad del impacto de la crisis lo que tiende a subrayarse en la actualidad. Slo en trminos muy generales se puede afirmar que su impacto fue ms precoz en el rea mediterrnea, donde las dificultades comenzaron tambin a desaparecer ms prematuramente. Por el contrario, en el noroeste de Europa su incidencia fue ms tarda (mitad XVII 1/3 XVIII). Tampoco la crisis afect con la misma intensidad a los diversos sectores econmicos, siendo ms agudas en el mbito agrcola que en el industrial y comercial. Su incidencia fue muy intensa en los pases mediterrneos y en la Europa Oriental. En Francia, la Europa central y Escandinavia se produjo ms bien un estancamiento o un leve retroceso; en las Provincias Unidas o Inglaterra slo se produjeron dificultades episdicas. La desigual incidencia de la crisis fue lo que permiti la realizacin de importantes transformaciones que resultaron decisivas de cara al futuro. Las dificultades provocaron una intensa redistribucin del potencial econmico, favoreciendo una mayor integracin del sistema econmico europeo y desplazando su eje de gravedad del Mediterrneo hacia el rea noroccidental del continente. Esta regin no slo increment su peso demogrfico a lo largo del s. XVII, sino que lider el proceso de urbanizacin y articul en su favor la creciente diversidad internacional del trabajo. La periferizacin del Mediterrneo tampoco supuso un absoluto inmovilismo: se realizaron transformaciones que favorecieron una creciente especializacin de la actividad econmica y, consiguientemente, un incremento de la interrelacin e integracin de los mercados. La evolucin experimentada en la caracterizacin del s. XVII refleja el debate historiogrfico que se ha planteado en torno a la centuria. Haba quienes defendan que la crisis tena un origen fundamentalmente econmico y los que ponan el acento en la responsabilidad de los problemas de naturaleza poltica. Estas simplificaciones se han ido abandonando progresivamente a favor de una interpretacin ms compleja de la realidad que niega el carcter general de las dificultades y plantea una visin integradora de sus diversas manifestaciones. E. Hobsbawm defenda que la crisis del s. XVII fue la ltima fase de la transicin entre el feudalismo y el capitalismo. Sostena que la crisis fue provocada por

las barreras puestas por la sociedad feudal al desarrollo del capitalismo, ya que su estructura econmica dificultaba el crecimiento del mercado. De ah que la principal manifestacin de la crisis tuviera lugar en el mbito comercial. Las contradicciones del sistema feudal bloquearon la expansin que se haba producido en el s. XVI y provocaron una reduccin del mercado tanto en el interior de Europa occidental como en las relaciones que sta mantena con la Europa oriental y el mundo ultramarino. Sin embargo la crisis tuvo unos efectos muy positivos de cara a la evolucin posterior, ya que destruy los obstculos que se oponan al desarrollo del capitalismo, creando las condiciones que hicieron posible la revolucin industrial que de producira en la economa inglesa. La reaccin de H. Trevor Roper fue contraria a la consideracin del conflicto ingls como una revolucin burguesa. En su opinin, la revolucin inglesa deba insertarse en el contexto de las revueltas polticas que se produjeron en Europa en la dcada de 1640, que constituan la principal manifestacin de la crisis de la centuria, por lo que, ms que un carcter econmico, su naturaleza era de ndole sociopoltica. Las interpretaciones que ponan el acento en los aspectos econmicos se centraron en la naturaleza de las dificultades experimentadas durante la centuria. Lo que se produjo en el s. XVII fue la primera gran contraccin del nuevo sistema econmico. Las capas polticamente dominantes buscaron los medios para hacerlo funcionar en su provecho, por lo que la contraccin acab conduciendo a la consolidacin del sistema capitalista. La respuesta fundamental a las dificultades fue el reforzamiento de las estructuras del estado, lo cual permiti la concentracin de poder econmico y la acumulacin de capital, preparando el camino para la revolucin industrial. Por el contrario, R. Brenner considera que la crisis del s. XVII tuvo un carcter netamente feudal. Fue una crisis agraria derivada del mantenimiento de unas relaciones de produccin y extraccin del excedente que impedan cualquier mejora de la productividad. Tambin hay tesis que otorgan un papel fundamental a la guerra y el proceso de construccin del absolutismo impulsado por ella en el desencadenamiento de las dificultades de la centuria, como la de D. Parker. N. Steengard otorga un papel fundamental al estado tanto en el desencadenamiento de la crisis como en su dispar incidencia en los diversos sectores econmicos. Considera que lo que se experiment entonces no fue una crisis de produccin, sino una distribucin de la renta a travs del sector pblico. El incremento de la presin fiscal provoc la reduccin del consumo y la inversin privada. A medida que la interpretacin de la crisis se ha ido matizando, se ha diluido la estrecha correlacin de sta con el proceso de desarrollo econmico. Se ha destacado la dimensin planetaria del fenmeno, vinculndolo estrechamente con el empeoramiento de las condiciones climticas que se produjo durante la denominada pequea edad glaciar. El empeoramiento climtico habra agudizado los desequilibrios que se produjeron como consecuencia de un crecimiento excesivo de la poblacin durante el s. XVI, cuyas necesidades alimenticias no podan ser cubiertas por una agricultura con una productividad limitada por las condiciones socioeconmicas imperantes en el mundo rural. En la generacin de las dificultades de la poca incidi tambin el incremento de la apropiacin del producto agrcola por parte de las clases rentistas y la agudizacin de la presin fiscal para hacer frente al creciente coste del aparato del estado.

Las diferencias en la evolucin demogrfica del siglo XVII. Las grandes epidemias El rechazo del concepto de crisis general ha permitido apreciar mejor la gran complejidad de la evolucin demogrfica. Lo que se produjo en esta centuria fue la finalizacin de la etapa de intenso crecimiento que haba conocido el continente en el s. XVI. Se habra experimentado un crecimiento muy reducido que, al interrumpir la tendencia claramente alcista del siglo anterior configurara una nueva fase caracterizada por el estancamiento. El cambio de la coyuntura demogrfica se produjo de forma escalonada, ya que las dificultades tuvieron un impacto muy desigual en los distintos territorios europeos. Las primeras manifestaciones del fenmeno se produjeron en el ltimo tercio del s. XVI y primeros aos del XVII, derivndose del estancamiento de la produccin agraria, la aparicin d