estudios del patrimonio cultural n07

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En esta ocasión se completa el excelente artículo de J. Ramón Almeida "Ilustrando el Pasado" y se aportan interesantes reflexiones sobre la musealización de yacimientos arqueológicos. Ofrecemos un artículo sobre el juego infantil en el arte occidental, un estudio sobre las torres en época de los Reyes Católicos y un dossier fotográfico sobre la Rumanía más tradicional.

TRANSCRIPT

  • 05 I EDITORIAL

    08 I Ilustrando el pasado (II) Jos Ramn Almeida

    20 I DOSSIER FOTOGRFICO: Rumana tradicional Alberto Alonso-Ponga Garca

    32 I Musealizacin de yacimientos arqueolgicos en Castilla y Len: La aportacin de la empresa privada Jess lvaro Arranz Mnguez

    07EPC

  • 08

    32 42

    68

    20

    53

    42 I El arte occidental como fuente para el estudio del juego infantil y tradicional. Noem Sols Gutirrez

    53 I Mtrica y proporcin de las torres en el tiempo de los Reyes Catlicos Jos Ignacin Snchez Rivera

    68 I FRAGMENTOS ESCOGIDOS: Palmira at war

  • 07 I ESTUDIOS DEL PATRIMONIO CULTURAL

    ESTUDIOS DEL PATRIMONIO CULTURALN 7Noviembre de 2011

    ISNN 1988-8015

    EditaSERCAM, Servicios Culturales y Ambientales, S.C.

    Consejo editorialAlicia Gmez PrezPedro Javier Cruz SnchezRoberto Losa Hernndez

    Colaboradores en este nmeroJos Ramn Almeida OlmedoJ. lvaro Arranz MnguezNoem Sols GutirrezJos Ignacio Snchez RiveraAlberto Alonso-Ponga Garca

    Diseo y maquetacinSERCAM, Servicios Culturales y Ambientales, S.C.

    Foto portadaPuerta en madera en el Museo Satului, Bucarest. 2011.

    Foto: Alberto Alonso-Ponga Garca

    Distribucin digital en www.sercam.es

    Para colaboraciones o informacin enve un email a:epc@sercam.es

    Estudios del Patrimonio Cultural permite la reproduccinparcial o total de sus artculos siempre que se cite suprocedencia.

    Los artculos rmados son responsabilidad de sus autores.Estudios del Patrimonio Cultural no se responsabiliza ni seidenti ca necesariamente con las ideas que en ellos se expresan.

  • 507 I ESTUDIOS DEL PATRIMONIO CULTURAL

    A propsito de unas conversaciones desafortunadas

    No hace mucho tuve una conversacin poco tranquilizadora con un grupo de colegas que pretendan ordenar, sistematizar y de nir lo que ha sido la puesta en valor del patrimonio ar-queolgico en Castilla y Len en estos ltimos aos. Y recalco lo de poco tranquilizadora porque tengo la impresin de que sobre la labor ya realizada e importante en volumen en sus co-mienzos poco o nada se ha entendido.

    Como director de una empresa que, desde sus inicios, se vie-ne dedicando a estudiar la mejor forma de poner en valor ese nuestro Patrimonio, as como llevarlo a ejecucin, me parecen cuando menos sorprendentes ciertas opiniones y re exiones que al respecto han expresado algunos compaeros de estu-dios o de profesin. Y lo llamo re exiones porque eso parece que quieren ser, cuando no pasan de impertinentes ocurren-cias lanzadas al aire sobre una base de conocimiento, a mi jui-cio, bastante super cial.

    Siempre he sido respetuoso (o eso creo) con las opiniones de los dems, con sus puntos de vista y sus experiencias, y se-guir sindolo, por supuesto. Pero en este caso no quiero re-batir, sino ms bien mostrar mi enfado por estas situaciones desafortunadas en las que ciertos personajes se permiten el lujo de criticar gratuitamente el trabajo de los dems sin parar a pensar, siquiera un segundo, en lo que estn diciendo o el alcance que tienen sus palabras para esta todava nueva pro-fesin nuestra. Es ms, parece que aqu slo est bien hecho lo propio, lo singular que cada uno aborda mientras que lo de los dems no slo no merece consideracin alguna, sino que es imprescindible tirarlo por tierra. Considero esta actitud ms un problema de autoestima que de verdadero trabajo y esfuerzo, y sobretodo de una falta absoluta de unidad y no di-gamos ya de corporativismo.

    En los diecinueve aos que nuestra empresa lleva actuando en el pantanoso territorio del Patrimonio Cultural ha realizado in nidad de visitas de trabajo a aulas arqueolgicas, mu-seos y exposiciones temporales con la nali-dad de criticar el trabajo de los dems, para aprender tanto de los aciertos como de los fallos. La crtica constructiva es un sano ejer-cicio mental que nos permite medir nuestras posibilidades, conocer la posicin que ocupa-mos o podramos ocupar en el mercado labo-ral y valorar adecuadamente el trabajo, eso s, teniendo en cuenta factores tan in uyentes o condicionantes como la correlacin del en-cargo realizado con el presupuesto previsto y manejado.

    Para el caso que nos ocupa en Castilla y Len y ante el injusti cado asombro de mis compa-eros, ya hace quince aos de aquella oleada inicial de puesta en valor del patrimonio ar-queolgico. Evidentemente mal empezamos si juzgamos con la mentalidad actual la forma de trabajar de hace ya dcada y media. Y peor seguimos si no se tienen en cuenta los mon-tantes econmicos manejados entonces, que

    EDITORIALJ. lvaro Arranz Mnguez

    La crtica constructiva es un sano ejercicio mental que nos permite medir nuestras posibilidades.

  • 607 I ESTUDIOS DEL PATRIMONIO CULTURAL

    eran en la mayora de los casos de una timidez extrema. Fue-ron otros tiempos y, aunque no lo parezca, ya lejanos. Mirad hacia atrs y quitaos diez aos de encima para comprobar si han cambiado o no las cosas.

    Y, despus de este encendido proemio, paso a referiros bre-vemente las conclusiones de la conversacin de los jvenes arquelogos de nuestra comunidad sobre la musealizacin de yacimientos arqueolgicos. Eruditos que no han conocido (ni se han molestado por hacerlo) otra etapa de la Arqueologa regional que sta en la que nos movemos actualmente y en la que la revolucin de la misma culmin con la consideracin de la gura profesional del arquelogo alejado de los crculos acadmicos. Aquel colofn puede resumirse en las siguientes conclusiones citadas textualmente:

    Nadie va a visitar un yacimiento arqueolgico porque en ellos no se ve nada.

    Para musealizar la administracin escogi solo lugares que ofrecieran algo material de gran escala (monumen-tal?).

    Decepcionante porque tras la muralla parcialmente re-construida no hay nada ms.

    No suele existir sealizacin de acceso. No hay aparcamientos. Si se han creado ex novo supo-

    nen un fuerte impacto sobre el paisaje. Las reconstrucciones de viviendas con su mobiliario nue-

    vo, tan semejantes al mundo rural actual (de hace unas dcadas) le resta inters y anula su capacidad de sorpren-der al visitante.

    Se suele anteponer la intencin turistizadora a la inves-tigadora.

    Aulas Arqueolgicas: es ms que discutible el mtodo empleado y el resultado. Este afn divulgativo enfocado equivocadamente se convierte en vulgarizador y puede llegar a banalizar la Historia. Con frecuencia los conteni-

    dos informativos son tan escasos que se convierten en centros de interpretacin o de recepcin de visitantes. Al igual que en los yacimientos se redunda en los mismos rasgos y aspectos: formas de vida, viviendas, utensilios, etc. que hasta hace poco eran similares a los de las zo-nas rurales de nuestro pas, por lo que al visitante no le producen la ms mnima sorpresa ni, desde luego, inters.

    En algunos lugares nos encontramos con la banalizacin absoluta de la Ar-queologa, entremezclada con las tiendas de souvenirs, las cafeteras y las mesas para el bocadillo de los domingueros.

    El Patrimonio Arqueolgico de Castilla y Len se ha subido al carro del turismo cultural: aumentan las intervenciones de puesta en valor disminuyendo las exca-vaciones de investigacin.

    En este declogo, mirado framente, hay va-rios aspectos que revelan verdades absolu-tas, pero se parte de un error de concepto, ni nuestro patrimonio arqueolgico ha entrado en el turismo cultural y, por supuesto, tam-poco han crecido las inversiones, ni para una cosa ni para la otra. El descubrimiento de las verdades o falsedades de lo que se ha dicho lo dejo a criterio del lector y no me gustara ms que crear un foro de debate en el que hablar de ello y de la problemtica general que aque-ja a la Arqueologa de nuestra Comunidad.

    Quitaos diez aos de encima para comprobar si han cambiado o no las cosas.

  • 07 I ESTUDIOS DEL PATRIMONIO CULTURAL 7

  • 807 I ESTUDIOS DEL PATRIMONIO CULTURAL

    Jos Ramn Almeida I Arquelogo

    SERCAM, Servicios Culturales y Ambientales S.C. I j.almeida@sercam.es

    Si en la entrega anterior [EPC03] hicimos un repaso general a la forma de representar gr camente los hechos del pasado, en esta ocasin delimitaremos el rea de inters a la ilustracin de las primeras formas de vivienda. Para ello nos apoyaremos en yacimientos recientemente estudiados de la Edad de Bronce.

    EL PASADOILUSTRANDO

    [II]

    Palabras clave: cabaa, barro, madera, arquitectura tradicional, reconstruccin tridimensional.

  • 07 I ESTUDIOS DEL PATRIMONIO CULTURAL 9

    A la hora de afrontar el estudio de las arquitecturas primitivas y vernculas nos encontramos con el problema de que rara vez se ha recurrido al dibujo para documentar su construccin. De hecho, una de las caractersticas de estas arquitecturas es no haber sido nunca dibujadas. Por su parte la arqueologa peninsular no le ha dedicado hasta el momento la atencin necesaria a la arquitectura domstica realiza-da en materiales perecederos, dando la falsa impresin de que tales construcciones no existen en nues-tro territorio cuando en otros pases europeos es un elemento de nitorio en sus registros arqueolgicos. Afortunadamente la arqueologa de gestin ha venido en los ltimos tiempos a recuperar para el estudio cient co importantes yacimientos, altomedievales en su mayora, que proporcionan valiosa informacin sobre materiales y tcnicas.

    I. Vitruvio y la casa original.

    Por tanto, con ocasin del fuego surgieron entre los hombres las reuniones, las asambleas y la vida en

    comn, que cada vez se fueron viendo ms concurridas en un mismo lugar, () comenzaron unos a pro-

    curarse techados utilizando ramas y otros a cavar grutas bajo los montes, y algunos a hacer, imitando los

    nidos de las golondrinas, con barro y ramas recintos donde poder guarecerse. () Al principio levantaron

    horcones