el profeta muhammad (saws)

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  • EL PROFETA MUHAMMAD (saws) COMO PERSONA

    Llegar a Conocerlo, a Amarlo

    Aquel que est con el que ama

    -Hadz-

    Yusuf Sancaktar

  • CONTENIDO

    Prefacio

    Modesto

    El lder

    Inteligente

    Compasivo

    El padre

    Generoso

    Tolerante

    El esposo

    Valiente

    Leal

    Bromista

    El amor por los animales

    Gentil

    Despus de l (saws)

  • 1

    PREFACIO Cuando mencionamos el nombre del Profeta Muhammad (saws), generalmente lo personificamos en nuestras mentes como una personalidad sublime que no se puede imitar rodeado por una aureola inalcanzable de santidad y de situaciones extraordinarias y milagrosas a lo largo de su vida. Por supuesto, este mecanismo de pensamiento es correcto hasta cierto punto. Esto sucede porque es un ser supremo, glorioso, recto, carismtico y un ser humano que est lejos de ser una personalidad histrica. Es el ltimo de los profetas; seres humanos especiales actuando como mensajeros entre los seres humanos y Allah, aunque esta no es toda la verdad sobre l, pues fue un ser humano tambin y tuvo una misin importante como tal. Ha presentado a la humanidad una religin cmoda y pacfica, y ha enseado una manera de vivir libremente del clero. Su religin y prcticas han trado simplicidad y sencillez aplicables para cada individuo a sus vidas. Esta exposicin es el fruto de un esfuerzo que intenta derramar una luz sobre las caractersticas poco conocidas del Profeta Muhammad (saws). Podra haber personas que duden sobre la confiabilidad del contenido de este libro. Sin embargo, deberamos recordar que la vida del Profeta estuvo bajo un seguimiento muy cercano por parte de todos, amigos y enemigos, particularmente luego del comienzo de su profeca. Incluso los detalles menores de su vida han sido cuidadosamente observados, memorizados e inscritos en papel, comenzando en el tiempo en que el Profeta Muhammad (saws) an viva. Estos registros han sido repetida y cuidadosamente estudiados, llegando hasta hoy libres de cualquier informacin falsa. Incluso las reproducciones originales de algunos de los registros guardados personalmente por los Compaeros del Profeta Muhammad (saws) an estn disponibles en algunas regiones del mundo, los cuales son totalmente complacientes con algunos otros textos reproducidos de estos originales dentro de los siglos siguientes.

  • 2

    MODESTO

    El Profeta Muhammad (saws), definido como Mayor que los hombres, menor que Allah por un historiador Occidental, se ocup de preservar en su vida diaria la modestia de sus das de juventud como un pastor de 15 aos, incluso cuando haba llegado a la cima en su destino como Profeta. Esta modestia estaba circunscripta por una disposicin completamente natural. Nunca fue transformada, dentro de una envestidura actual, en hipocresa focalizada en la aclamacin y la apreciacin que est oculta debajo de una cortina de modestia, como lo encontramos en algunas personalidades carismticas. Cuando conquist La Meca junto a un ejrcito de diez mil hombres, en un momento en el que haba logrado por el propio curso de su vida la victoria poltica y militar, entr a la ciudad inclinado y con la cabeza apoyada sobre la silla de su camello. A su muerte quiso que de sus bienes, compuesto de siete monedas de plata, cinco sean distribuidas a las familias pobres de Medina. En esa poca, su armadura de guerra le haba quedado como aval a un mercader judo a cambio de noventa kilos de cebada. Se senta genuinamente incmodo al ser alabado: No vayan demasiado lejos al alabarme y no caigan en la misma situacin que los cristianos con Jess. Al decir esto agregaba: Hablen de m slo como el siervo y mensajero de Allah. Nunca comi pan de trigo puro y asegur su subsistencia con la leche de siete cabras que le fueron prestadas del tesoro estatal durante un perodo de su vida como Profeta. Un da, mientras un compaero que se haba acercado a su casa estaba buscando un pao o un almohadn para sentarse, l rpidamente se sac su ropa y se la entreg diciendo: Toma esto y sintate. Aos despus, mientras estaba acompaado por sus parientes, encontr a su madre adoptiva que lo haba amamantado cuando era un beb y actu de la misma manera sin vacilar. Pona su ropa debajo de cada uno de ellos, a pesar de que en ese momento era un comandante y jefe de estado. Los compaeros que entraban a la casa del Profeta Muhammad (saws) podan encontrarlo reparando una pared. Almohazaba l mismo Su camello y no le ordenaba a nadie ms su trabajo personal; rehua de ser una carga para otros. Su principio en la vida era: Vivir como cualquier ser humano entre los seres humanos. El da en que muri su hijo Ibrahim, siendo slo un beb, hubo un eclipse de sol y sus amigos trataron de establecer una relacin entre los dos acontecimientos pero l no acept nada de eso. -La luna y el sol son slo dos evidencias entre muchas otras que prueban la existencia de Allah. No se eclipsan por el nacimiento o la muerte de nadie. Un pensador Islmico coment aos despus: La verdadera medida de la grandeza entre lo esplndido es la modestia, y el verdadero indicador de la pequeez de la mente entre lo insignificante es el engao.

  • 3

    En vista de tales criterios, el lugar que el Profeta Muhammad (saws) ocupa en la historia de la humanidad es muy claro. EN LAS TAREAS DE LA CASA Luego de su muerte, la comunidad le pregunt a su esposa y madre de todos los creyentes, Aisha (as): -Cul era la conducta del mensajero de Allah dentro de la casa? -Le gustaba hacer su trabajo l solo. A pesar de que sus compaeros estaban ms que dispuestos para hacer todo el trabajo, l no lo aceptaba. Mientras estaba en la casa coca sus ropas, barra el piso, ordeaba las cabras, ataba a los camellos y los alimentaba. Adems, reparaba sus zapatos y los agujeros de las pieles para llevar el agua, y ayudaba a los sirvientes a amasar la pasta. Llevaba la comida desde el mercado, y cuando alguien deca; OH mensajero de Allah! Permteme llevarla, l responda diciendo: Todos los creyentes deberan llevar su propia carga si pueden hacerlo.

    (1) NO QUERRAS, OH OMAR? Cierto da Omar (ra) entr en silencio en la habitacin donde el Profeta (saws) descansaba. Mir a su alrededor y vio un trozo seco de cuero colgando del techo, unos pocos kilos de cebada dentro de un saco, un puado de hojas de rbol junto a la pared y sobre el suelo, una estera de junco ordinario tejida con fibras de dtiles en la que el Profeta Muhammad (saws) dorma. Comenz a llorar delante de l y el Profeta (saws) se despert con sus sollozos. Al levantarse, Omar (ra) observ que la estera de juncos haba dejado marcas sobre su cuerpo y la sangre se haba juntado alrededor de estas marcas, provocando que sus sollozos fueran mas fuertes mientras los hombros se le estremecan. El Profeta Muhammad (saws) le pregunt con sorpresa: -Oh, Hijo de Hattab! Por qu ests llorando? -Oh Mensajero de Allah! Mientras los Iranes alojan a sus emperadores en palacios, mientras los Bizantinos arrullan a sus Csares en el lujo y la magnificencia, t que eres el enviado de Allah... no podras permitir que nosotros...? El propsito estaba claro, pero el Mensajero de Allah interrumpi las palabras de su futuro califa con una suave sonrisa y una noble accin de su mano, mientras recitaba el verso: Esta vida de aqu no es sino distraccin y juego, pero la Morada Postrera, sa s que es la Vida. Si supieran.... [29:64] Y agreg:

    -No querras, Oh Omar, que este mundo fuera suyo, y el otro nuestro?

    (2)

  • 4

    ABRIENDO SU PECHO Eran las ltimas horas antes de la campaa de Badr y mientras el Profeta Muhammad (saws) inspeccionaba la hilera por ltima vez, poniendo en orden a sus soldados, empuj ligeramente el pecho de Usaid ibn Hudair, uno de sus compaeros, pidindole que vuelva a la misma lnea que los dems ya que se encontraba situado un poco ms adelante. Usaid tena una personalidad humorstica: -OH mensajero de Allah!, le dijo, me has herido, permteme tomar represalias. El Profeta Muhammad (saws) inmediatamente se puso delante de l: -Acrcate, toma lo que te corresponde!, le respondi. A esto, Useyd replic con un porte muy serio: -Pero, Mensajero de Allah! Mi pecho estaba desnudo, y t llevas ropa. El Profeta Muhammad (saws) se desat la camisa inmediatamente: -Adelntate! dijo, ahora toma lo que te corresponde! Usaid ibn Hudair envolvi los brazos alrededor del Profeta (saws) y comenz a besarle el rostro, diciendo: -Oh, Mensajero de Allah! Que mi madre y mi padre sean tu rescate! quera, antes que mi vida termine, besarte en la mejilla.

    (3) NO ME GUSTA QUE ME SIRVAN Cierto da el Profeta Muhammad (saws) estaba entrando a la mezquita con Amir ibn Rabia, uno de sus compaeros, y los cordones de una de sus sandalias estaban desatados. Amir se arroj al suelo para atarlo pero el Profeta (saws) evit que lo hiciera, atndolos l mismo. En ese mismo momento se dirigi a Amir diciendo: -Esto es que uno sirva a otro, y a mi no me gusta que me sirvan.

    (4) NO SON EN ABSOLUTO MS FUERTES Los musulmanes se encontraban marchando hacia Badr, un importante campo de batalla en donde el primer juicio del Islam tomara lugar. Haba muy pocos camellos, uno cada tres personas, que montaban por turnos. Los compaeros que compartan el mismo camello con el Profeta Muhammad (saws) cedieron voluntariamente su derecho a montarlo y le pidieron que cabalgue el camello durante toda la marcha. Pero l rechaz este tratamiento de favor: -No son en absoluto mas fuertes que yo, tambin tengo la necesidad de obtener mrito tanto como ustedes en la causa de Allah.

    (5) UNO PARA EL HERMANO Mientras todava era un beb de cuna se encontraba en las altas llanuras de Hejaz con su madre adoptiva Halima. Comparta la leche de

  • 5

    Halima con un hermano adoptivo, el propio hijo de Halima. Pero el Profeta (saws) slo se alimenta de un pecho. Cuando la familia se

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