el principito, diagramado para editorial

Download El principito, diagramado para editorial

Post on 22-Jul-2016

217 views

Category:

Documents

2 download

Embed Size (px)

DESCRIPTION

 

TRANSCRIPT

  • ~ 1 ~

  • ~ 2 ~

  • ~ 3 ~

  • ~ 4 ~

    Antoine de Saint-Exupry - EL PRINCIPITO Texto de dominio pblico.- Edicin y Publicacin: Opalina Cartonera Diseo Portada: Macarena Yupanqui Libro pblico Este texto es de DOMINIO PBLICO en la Repblica Independiente Cartonera por cumplirse ms de 50 aos de la muerte de su autor. Sin embargo no todas las leyes de Copyright son iguales en los diferentes pases del mundo.

    Infrmese de la situacin de su pas antes de la distribucin pblica de este texto. www.opalinacartonera.blogspot.com

  • ~ 5 ~

  • ~ 6 ~

  • ~ 7 ~

    Una vez, cuando tena seis aos, vi un magnfico dibujo en un libro sobre la selva virgen que se llamaba "Historias vividas". Representaba a una serpiente boa que se tragaba una fiera. He aqu la copia del dibujo.

    En el libro deca: "Las serpientes boas se tragan sus presas enteras, sin masticarlas. Despus no pueden moverse y duermen los seis meses de la digestin."

    Reflexion mucho entonces sobre las aventuras de la selva y, a mi vez, logr trazar con un lpiz de color mi primer dibujo. Mi dibujo nmero uno. Era as:

  • ~ 8 ~

    Mostr mi obra maestra a las personas mayores y les pregunt si mi dibujo les daba miedo.

    Me respondieron: "Por qu un sombrero va a dar miedo?"

    Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que digera un elefante. Dibuj entonces el interior de la serpiente boa para que las personas mayores pudieran comprender. Ellas siempre necesitan explicaciones. Mi dibujo nmero dos era as:

    Las personas mayores me aconsejaron dejar a un lado los dibujos de serpientes boas, abiertas o cerradas, e interesarme ms por la geografa, la historia, el clculo y la gramtica. Fue as como abandon, a los seis aos de edad, una magnfica carrera de pintor. Qued desalentado por el fracaso de mi dibujo nmero uno y mi dibujo nmero dos. Las personas mayores jams comprenden nada por s solas, y es agotador para los nios tener siempre que darles explicaciones.

    Tuve que escoger otro oficio y aprend a pilotear aviones. Vol un poco por todo el mundo, y la geografa, en verdad, me sirvi de mucho. Aprend a diferenciar, al primer vistazo, China de Arizona. Esto es muy til si uno est perdido durante la noche.

  • ~ 9 ~

    Tuve as, a lo largo de mi vida, muchsimos contactos con muchsima gente seria. Viv mucho entre personas mayores. Las he visto muy de cerca. Esto no ha mejorado mucho mi opinin.

    Cuando encontraba a alguien que me pareca un poco inteligente, haca con l la experiencia de mi dibujo nmero uno, que siempre conserv. Quera saber si era verdaderamente comprensivo. Pero siempre me responda: "Es un sombrero." Entonces no le hablaba ni de serpientes boas, ni de selvas vrgenes, ni de estrellas. Me pona a su alcance. Le hablaba de bridge, de golf, de poltica y de corbatas. Y la persona mayor se senta muy contenta de haber conocido a un hombre tan razonable.

    II

    Viv as, solo, sin nadie con quien conversar verdaderamente, hasta que tuve una avera en el desierto del Sahara, hace seis aos. Algo se haba roto en el motor de mi avin. Y como no tena conmigo ni mecnico ni pasajeros, me dispuse a intentar, completamente solo, una difcil reparacin. Era para m una cuestin de vida o muerte. Tena agua apenas para ocho das.

    La primera noche me dorm sobre la arena a mil millas de toda tierra habitada. Estaba ms aislado que un nufrago sobre una balsa en medio del ocano. Imagnense, pues, mi sorpresa, cuando, al amanecer, me despert una graciosa vocecita que me deca:

  • ~ 10 ~

    Por favor... dibjame una oveja!

    Eh!

    Dibjame una oveja...

    Salt sobre mis pies como si hubiera sido alcanzado por un rayo. Me frot bien los ojos. Mir bien. Y vi a un caballerito extraordinario que me observaba seriamente. He aqu el mejor retrato que, ms tarde, logr hacer de l. Pero mi dibujo, claro est, es mucho menos maravilloso que el modelo. No es culpa ma. Fui separado de mi carrera de pintor por las personas mayores cuando tena seis aos, y nada haba aprendido a pintar, salvo boas cerradas y boas abiertas.

    Mir aquella aparicin con los ojos redondos de sorpresa. No olviden que me encontraba a mil millas de toda regin habitada. Adems, mi caballerito no me pareca ni extraviado, ni muerto de fatiga, ni muerto de hambre, ni muerto de sed, ni muerto de miedo. No tena en nada la apariencia de un nio perdido en medio del desierto, a mil millas de toda regin habitada. Cuando, al fin, logr hablar, le dije:

    Pero... qu haces aqu?

    Y me repiti entonces muy dulcemente, como una cosa muy seria:

    Por favor... dibjame una oveja...

    Cuando el misterio es demasiado impresionante, no es posible desobedecer. Aunque me pareciera absurdo, a mil millas de todo lugar habitado y en peligro de muerte, saqu de mi bolsillo una hoja de papel y una pluma. Pero en ese momento record que yo haba estudiado sobre todo geografa, historia, clculo y

  • ~ 11 ~

    gramtica, y (ya un poco malhumorado) le dije al caballerito que no saba dibujar. Me respondi:

    No importa. Dibjame una oveja.

    He aqu el mejor retrato que, ms tarde, logr hacer de l

    Como nunca haba dibujado una oveja, rehice para l uno de los dos nicos dibujos que yo era capaz de hacer. El de la boa cerrada. Me qued maravillado cuando o que el caballerito me respondi:

  • ~ 12 ~

    No! No! No quiero un elefante dentro de una boa. Una boa es muy peligrosa y un elefante es muy grande. En mi casa todo es pequeo. Yo necesito una oveja. Dibjame una oveja.

    Dibuj nuevamente.

    l mir atentamente, despus:

    No, sa ya est muy enferma. Haz otra.

    Volv a dibujar.

    Mi amigo sonri gentilmente, con indulgencia.

    Mira bien... No es una oveja, es un carnero. Tiene cuernos...

    Rehice otra vez mi dibujo. Pero lo rechaz como los anteriores:

    sta es muy vieja. Quiero una oveja que viva mucho tiempo.

  • ~ 13 ~

    Impaciente ya, porque tena necesidad de comenzar a desmontar mi motor, garabate este dibujo:

    Y le largu:

    sta es la caja. La oveja que t quieres est dentro.

    Pero qued muy sorprendido al ver iluminarse el rostro de mi joven juez:

    Exactamente como la quera! Crees que le haga falta mucha hierba a esta oveja?

    Por qu?

    Porque en mi casa todo es pequeo... Seguramente alcanzar. Te he regalado una oveja pequeita. Inclin la cabeza sobre el dibujo:

    No. tan pequea como sa... Mira! se ha dormido... Y fue as como conoc al principito.

  • ~ 14 ~

    III

    Me hizo falta mucho tiempo para comprender de dnde vena. El principito, que me haca muchas preguntas, no pareca jams or las mas. Slo por las palabras pronunciadas al azar pude, poco a poco, enterarme de todo. As, cuando vio mi avin por primera vez (no dibujar mi avin porque es un dibujo demasiado complicado para m), me pregunt:

    Qu es esa cosa?

    No es una cosa. Vuela. Es un avin. Es mi avin.

    Y me sent orgulloso hacindole saber que yo volaba. Entonces exclam: Cmo!, t caste del cielo?

    S afirm modestamente.

    Ah!, eso tiene gracia....

    Y el principito solt una alegre carcajada que me irrit mucho. Deseo que tomen en serio mis desgracias. Despus aadi:

    Entonces, t tambin vienes del cielo! De qu planeta eres?

    Vislumbr, de pronto, un destello, en el misterio de su presencia, y lo interrogu bruscamente:

    Y t, vienes de otro planeta?

    Pero no me respondi. Sacudi la cabeza dulcemente, mientras miraba mi avin:

    Verdad es que, con eso, no puedes haber venido de muy lejos.

    Y se sumi en una ensoacin que dur mucho tiempo. Despus, sac la oveja del bolsillo, y se hundi en la contemplacin de su tesoro.

  • ~ 15 ~

    Pueden imaginarse qu intrigado estara yo por esta semiconfidencia sobre "los otros planetas". Entonces me esforc por saber ms:

    De dnde vienes, mi caballerito? Dnde est "tu casa"? A dnde quieres llevar mi oveja?

    Me respondi tras un meditativo silencio:

    El pequeo prncipe sobre el asteroide B612.

  • ~ 16 ~

    Lo que me gusta de la caja que me diste es que por la noche le servir de casa.

    Seguro. Y si te portas bien, te dar una cuerda para atarla por el da. Y un poste.

    La proposicin pareci molestar al principito.

    Amarrara? Qu idea tan rara!

    Pero si no la amarras, se ir a cualquier parte y se perder...

    Y mi amigo solt otra carcajada:

    Pero, A dnde quieres que vaya?

    No importa adonde. Hacia adelante...

    Entonces el principito observ gravemente:

    Qu ms da!, es tan pequea mi casa! Y, tal vez con un poco de melancola, aadi:

    Hacia adelante no siempre se puede llegar muy lejos...

    IV

    Supe as una segunda cosa muy importante: Su planeta de origen era apenas ms grande que una casa!

    Esto no poda asombrarme mucho. Saba bien que, adems de los grandes planetas como la Tierra, Jpiter, Marte, Venus, que tienen nombre, hay centenares de otros que son tan pequeos que apenas se los puede ver con un telescopio. Cuando un

  • ~ 17 ~

    astrnomo descubre uno de ellos, le pone un nmero. "Asteroide 3251", por ejemplo.

    Tengo serias razones para creer que el planeta de donde vena el principito es el asteroide B 612. Este asteroide no fue visto con el telescopio ms que una vez, en 1909, por un astrnomo turco.

    El, entonces, hizo una gran demostracin de su descubrimiento en un Congreso Internacional de Astronoma. Pero la gente no lo crey a causa de su ropa. Las personas mayores son as.

    Felizmente para la reputacin del asteroide B 612, un dictador turco oblig a su pueblo, bajo pena de muerte, a vestirse a