el libro fantastico - tony di terlizzi

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  1. 1. Tony DiTerlizzi - Holly Black El libro fantstico Crnicas de Spiderwick 1 ePUB v1.3 Moower 01.02.12
  2. 2. Tony DiTerlizzi y Holly Black
  3. 3. Traduccin de Carlos Abreu
  4. 4. Ttulo Original: "The Field Guide" Traduccin: Carlos Abreu Diseo del libro: Tony DiTerlizzi y Dan Potash Tony DiTerlizzi y HolJy Black, 2003 Ediciones B, S. A., 2003 Fotocomposicin: punt groc & associats, s. a., Barcelona Impresin y encuadernacin: Printer industria grfica N. II, Cuatro caminos s/n, 08620 Sant Vicen dels Horts
  5. 5. Barcelona, 2005. Impreso en Espaa 1 edicin: noviembre, 2003 ISBN 9 78-84-666-2424-4
  6. 6. Para mi abuela Melvina, que me aconsej que escribiera un libro como ste, y a quien le dije que nunca lo hara. H.B. Para Art hur Rackbam: que cont ine inspirando a ot ros como me ha inspirado a m T.D.
  7. 7. CARTA DE HOLLY BLACK CARTA DE LOS HERMANOS GRACE MAPA DE LA ESTANCIA SPIDERWICK CAPTULO UNO Donde los hermanos
  8. 8. Grace llegan a su nuevo hogar CAPTULO DOS Donde se exploran dos paredes con mtodos radicalmente dist intos CAPTULO TRES Donde se plantean muchos interrogantes CAPTULO CUATRO Donde se dan respuestas, pero no a las preguntas adecuadas CAPTULO CINCO
  9. 9. Donde Jared lee un libro y t i ende una t rampa CAPTULO SEIS Donde aparecen cosas inesperadas en el congelador CAPTULO SIETE Donde se descubre el dest ino de los ratones SOBRE TONY DITERLIZZI... Y SOBRE HOLLY BLACK AGRADECIMIENTOS
  10. 10. Querido lector: Tony y yo somos amigos desde hace aos, y siempre hemos compartido cierta fascinacin por la literatura fantstica. No siempre habamos sido conscientes de la importancia de esa afinidad ni sabamos que sera puesta a prueba. Un da, Tony y yo junto con varios otros autores estbamos firmando
  11. 11. ejemplares en una librera grande. Cuando terminamos, nos quedamos para ayudar a apilar libros y charlar, hasta que se nos acerc un dependiente y nos dijo que alguien haba dejado una carta para nosotros. Cuando le pregunt exactamente a quin iba destinada, su respuesta nos sorprendi. A vosotros dos seal. La carta aparece transcrita ntegramente en la siguiente pgina. Tony
  12. 12. se pas un buen rato contemplando la fotocopia que la acompaaba. Luego, en voz muy baja, se pregunt dnde estara el resto del manuscrito. Escribimos una nota a toda prisa, la metimos en el sobre y le pedimos al dependiente que se la entregase a los hermanos Grace. No mucho despus alguien dej un paquete atado con una cinta roja delante de mi puerta. Al cabo de
  13. 13. pocos das, tres nios llamaron al timbre y me contaron esta historia. Lo que ha ocurrido desde entonces es difcil de describir. Tony y yo nos hemos visto inmersos en un mundo en el que nunca cremos realmente. Ahora sabemos que los cuentos de hadas son algo ms que relatos para nios. Nos rodea un mundo invisible, y queremos desvelarlo ante tus ojos, querido lector.
  14. 14. Holly Black
  15. 15. Queridos seora Black y seor DiTerlizzi: S que un montn de gente no cree en los seres sobrenaturales, pero yo s, y sospecho que ustedes tambin. Despus de leer sus libros, les habl a mis hermanos de ustedes y decidimos escribirles. Algo sabemos sobre esos seres. De hecho, sabemos bastante.
  16. 16. La hoja que adjunto es una fotocopia de un viejo libro que encontramos en el desvn. No est muy bien hecha porque tuvimos problemas con la fotocopiadora. El libro explica cmo identificar a los seres mgicos y cmo protegerse de ellos. Seran tan amables de entregarlo a su editorial? Si pueden, por favor metan una carta en este sobre y devulvanlo a la librera. Encontraremos el modo de enviarles el libro. El correo
  17. 17. ordinario es demasiado peligroso. Slo queremos que la gente se entere de esto. Lo que nos ha pasado a nosotros podra pasarle a cualquiera. Atentamente. Mallory, Jared y Simon Grace.
  18. 18. Ms bi en parecan un montn de barracas
  19. 19. S CAPTULO UNO Donde los hermanos Grace llegan a su nuevo hogar i alguien hubiese preguntado a Jared Grace en qu trabajaran sus hermanos cuando fuesen mayores, no se lo habra pensado dos veces. Habra respondido que su hermano Simon sera veterinario o domador de leones, y que su hermana Mallory se dedicara profesionalmente a la esgrima o
  20. 20. acabara en la crcel por pinchar a alguien con una espada. Sin embargo, el propio Jared no saba qu quera llegar a ser. No es que nadie se lo preguntase, en realidad. Nadie le peda su opinin sobre nada. La nueva casa, por ejemplo. Jared Grace alz la vista y achic los ojos. Quizs aquello le parecera ms bonito si lo viese borroso.
  21. 21. Es una barraca coment Mallory, bajando del coche. Pero eso no era del todo cierto. Ms bien pareca un montn de barracas colocadas una
  22. 22. encima de otra. Tena varias chimeneas, y una valla de hierro coronaba el ltimo tejado como un llamativo sombrero. No est tan mal dijo su madre con una sonrisa slo un poco forzada. Es victoriana. Simon, el gemelo de Jared, no pareca disgustado. Deba de estar pensando en todos los animales que podra tener ahora. En realidad, considerando todos los que haba llegado a acumular en el pequeo dormitorio que comparta con l en Nueva York, Jared supuso que haran falta muchos conejos, erizos y dems que rondaran por ah para satisfacer las
  23. 23. ansias de Simon. Vamos, Jared lo llam su hermano. Jared se percat de que todos
  24. 24. haban subido los escalones de la entrada y l se haba quedado solo en el jardn, contemplando la casa. La puerta, de un tono apagado de gris, estaba desgastada. Los pocos restos de pintura que quedaban incrustados en las grietas y alrededor de las bisagras eran de un color crema indeterminado. Haba una aldaba oxidada en forma de cabeza de carnero sujeta en el centro de la puerta con un clavo grueso.
  25. 25. Mam introdujo una llave dentada en la cerradura, la gir y empuj fuerte ayudndose con el hombro. La puerta se abri a un oscuro vestbulo. La nica ventana se encontraba en mitad de las
  26. 26. escaleras, y sus vidrios coloreados tean las paredes con una ttrica luz rojiza. Es tal como la recordaba dijo con una sonrisa. Pero ms hecha polvo aadi Mallory. Por toda respuesta, mam exhal un suspiro. El vestbulo conduca a un comedor en el que no haba otro mueble que una mesa alargada con viejas manchas. Zonas del enlucido del techo estaban agrietadas, y una araa de luces colgaba de unos cables medio pelados. Por qu no empezis a traer
  27. 27. cosas del coche? dijo mam. Traerlas? Adnde? Aqu? inquiri Jared. S, aqu. Mam deposit la maleta en la mesa sin hacer caso de la nube de polvo que se levant. Si vuestra ta Lucinda no nos hubiese dejado quedarnos aqu, no s dnde habramos acabado. Debemos estarle agradecidos. Los tres hermanos guardaron silencio. Por ms que se esforzaba, Jared no senta nada remotamente parecido a la gratitud. Desde que su padre se march de casa, todo haba ido de mal en peor. Haba tenido problemas
  28. 28. en el colegio, como el moratn en su ojo izquierdo le recordaba continuamente. Aun as, esa casa... Esa casa era lo peor que le haba ocurrido hasta entonces. Jared dijo su madre cuando l se dispona a salir detrs de Simon para descargar el coche. Qu? Ella aguard a que los otros dos se alejasen por el vestbulo antes de hablar. Es nuestra oportunidad de empezar de cero, de acuerdo? Una buena oportunidad para todos. l asinti con la cabeza, de mala gana. No haca falta que ella aclarase lo que quera decir: que la nica razn por
  29. 29. la que no lo haban expulsado del colegio era que se iban a mudar de todos modos. Tambin por ese motivo deba sentirse agradecido. Pero no lo estaba. Fuera, Mallory haba apilado dos maletas encima de un gran bal. Por lo visto se est matando de hambre coment. Ta Lucinda? Lo que pasa es que es vieja dijo Simon. Vieja y chiflada. He odo a mam mientras hablaba por telfono replic Mallory, sacudiendo la cabeza. Le estaba
  30. 30. contando a to Terrence que ta Lucinda cree que unos hombrecillos le traen la comida. Qu esperabas? Est en un manicomio dijo Jared. Mallory prosigui como si no lo hubiese odo. Les dijo a los mdicos que la comida que le daban era mucho ms sabrosa que cualquiera de las cosas que ellos pudieran probar jams. Te lo ests inventando. Simon se pas al asiento de atrs y abri una de las maletas. Mallory se encogi de hombros. Si se muere, alguien heredar este
  31. 31. lugar y tendremos que mudarnos de nuevo. Entonces quiz podramos regresar a la ciudad aventur Jared. Ni lo suees repuso Simon, sacando varios pares de calcetines enrollados. Oh, no! Jeffrey y Lemondrop han hecho un agujero en la caja! Mam te dijo que no trajeras los ratones le reproch Mallory. Te dijo que ahora podras tener mascotas normales. Si los soltara, seguro que acababan enganchados en una trampa o algo as se lament Simon, volviendo
  32. 32. un calcetn del revs y sacando un dedo por el agujero de la punta. Adems, t has trado toda tu chatarra de esgrima! No es chatarra gru Mallory . Y lo que te aseguro es que no est viva. Djalo en paz dijo Jared. Slo porque tengas un ojo morado no creas que no te puedo dejar el otro igual. La melena de Mallory onde hacia atrs cuando se volvi hacia l para ponerle una maleta pesada en las manos. Carga con esto si eres tan duro. Aunque Jared saba que algn da sera ms grande y fuerte que ella
  33. 33. (cuando ella no tuviera trece aos ni l nueve), le costaba imaginarlo. Jared se las arregl para cruzar el umbral con la maleta a cuestas antes de dejarla caer. Supuso que podra arrastrarla durante el resto del camino si haca falta sin que nadie se enterase. Sin embargo, a solas en el vestbulo de la casa, Jared ya no se acordaba de cmo llegar al comedor. Desde donde se encontraba, dos pasillos serpenteaban hacia el interior de la casa. Mam? Pese a que pretenda llamarla en voz alta, de su garganta brot un gritito apenas perceptible incluso para l.
  34. 34. No obtuvo respuesta. Dio un paso vacilante y despus otro, hasta que el crujido de una tabla del suelo lo detuvo.
  35. 35. Mam? Justo entonces, oy que algo rascaba, y que lo haca desde dentro de la pared. El sonido se desplaz hacia arriba y se desvaneci tras sobrepasar el techo. El corazn le lata con fuerza. Seguro que es slo una ardilla, se dijo. Despus de todo, la casa pareca estar cayndose a pedazos. Poda haber cualquier cosa viviendo all; tendran suerte si no haba un oso en el stano ni pjaros en los conductos de la calefaccin. Si es que en una casa as haba calefaccin, claro.
  36. 36. Mam? llam de nuevo, en voz an ms baja. La puerta se abri a su espalda y Simon entr con dos frascos de conservas que contenan sendos ratones grises de ojos saltones. Por detrs de l apareci Mallory con cara de pocos amigos. He odo algo dijo Jared, dentro de la pared. Algo? Y qu era? pregunt Simon. No lo s... Jared no quera reconocer que, por un momento, haba credo que se trataba de un fantasma. Seguramente una ardilla.
  37. 37. Simon examin la pared con inters. El papel pintado, con dibujos en plata y dorado, se abombaba en muchas zonas, y en otras se haba desprendido completamente.
  38. 38. T crees? Aqu, en la casa? Siempre he querido tener una ardilla!
  39. 39. Como a nadie pareci preocuparle que hubiese algo dentro de la pared, Jared no volvi a tocar el tema. Sin embargo, mientras llevaba la maleta al comedor, no poda dejar de pensar en su pequeo apartamento de Nueva York y en lo que era esa familia antes del divorcio. Deseaba que todo aquello formase parte de unas vacaciones estrambticas y no de la vida real.
  40. 40. Al or el chirri do de unos goznes se sobresalt.
  41. 41. D CAPTULO DOS Donde se exploran dos paredes con mtodos radicalmente dist intos ebido a las goteras, el suelo de la planta de los dormitorios estaba peligrosamente podrido salvo en tres habitaciones. Su madre se qued con una, Mallory con otra, y Jared tuvo que instalarse en la tercera con Simon. Cuando terminaron de deshacer las maletas, todos los muebles de la mitad
  42. 42. de Simon estaban cubiertos de recipientes de vidrio. Algunos contenan multitud de peces, y el resto estaba abarrotado de ratones, lagartijas y otros animales que Simon haba comprado o atrapado para encerrarlos en esos recipientes acondicionados con lodo.
  43. 43. Mam le haba dado permiso para que se lo trajera todo, menos los ratones, que le parecan repugnantes
  44. 44. porque Simon los haba rescatado de una trampa en el apartamento de la seora Levette, la vecina de abajo. Fingi no darse cuenta de que a pesar de todo los haba trado. Jared daba vueltas y ms vueltas sobre el incmodo colchn, con la almohada apretada sobre la cabeza, como si intentara asfixiarse, pero no lograba pegar ojo. No le importaba compartir la habitacin con Simon, pero dormir en un cuarto lleno de animales que se movan, y soltaban pequeos chillidos, y escarbaban en sus jaulas, le resultaba ms inquietante que estar solo. Todo le llevaba a pensar en eso que se mova dentro de la pared. En
  45. 45. la ciudad comparta el dormitorio con Simon y sus bichos, pero sus ruidos apenas se oan sobre el rumor del trfico, las sirenas y la gente. En ese nuevo lugar, en cambio, todo era desconocido para l. Al or el chirrido de unos goznes se sobresalt y se incorpor en la cama. Haba una figura en el umbral, con un espectral vestido blanco y una larga cabellera negra. Jared sali de la cama tan deprisa que ni siquiera fue consciente de haberlo hecho. Soy yo susurr la figura. Era Mallory, en camisn. Me parece que he odo a tu ardilla.
  46. 46. Jared se levant del suelo tratando de decidir si la presteza con que se haba quedado ah en cuclillas era seal de cobarda o simplemente de unos reflejos rpidos. Simon no tena ninguna de esas dudas. Roncaba plcidamente en la otra cama. Mallory se puso las manos en la cintura. Qu haces ah parado? No va a quedarse quieta esperando a que la atrapemos. Jared le sacudi el hombro a su hermano. Simon, despierta. Mascota nueva. Mascota nueeeeeva.
  47. 47. Simon se revolvi y gru, intentando taparse la cabeza con las mantas. Simon. Jared se inclin hacia l y empez a gritarle, sacudindole el hombro: Ardilla! Ardilla! Simon abri los ojos y los mir enfadado. Estaba durmiendo. Mam ha ido a la tienda a por leche y huevos dijo Mallory, quitndole las mantas de encima. Me ha pedido que os vigile. No nos queda mucho tiempo antes de que regrese. Los tres hermanos avanzaban sigilosamente por los oscuros pasillos
  48. 48. de su nuevo hogar. Mallory, que iba delante, se detena cada pocos pasos para escuchar. De vez en cuando oan como araazos, y pisadas leves procedentes de las paredes. El volumen del correteo aumentaba a medida que se acercaban a una habitacin pequea contigua a la cocina. Su madre les haba explicado que all dorma la criada en la poca en que la casa tena servicio. En el fregadero de la cocina, Jared vio una cacerola con los restos pegados de los macarrones con queso que su madre haba preparado para la cena. Me parece que est ah. Escuchad
  49. 49. susurr Mallory. El sonido se interrumpi por completo. Mallory agarr una escoba y la sujet por el mango de madera como un bate de bisbol. Abrir un hueco en la pared anunci. Mam ver la pared cuando regrese seal Jared. Tal como est la casa? Qu va, nunca se dar cuenta! Y si le das al bicho? pregunt Simon. Podras hacerle dao.
  50. 50. Abrir un hueco en la pared Chisss sise Mallory. Cruz la cocina con los pies descalzos y golpe la pared con el mango de la escoba. El palo atraves el enlucido, levantando una nube de polvo que se deposit en el pelo de Mallory, dndole un aspecto an ms fantasmagrico. Meti la mano en el agujero y arranc un trozo de pared. Jared se acerc. Not que el vello de los brazos se le erizaba. El espacio entre ambos tabiques estaba relleno de jirones de tela.
  51. 51. Conforme desgajaba ms pedazos aparecan otros objetos: restos de cortinas; trozos de seda y encaje; alfileres clavados en las vigas de ambos lados, formando una extraa y sinuosa hilera; la cabeza de una mueca, apoyada en un rincn; cucarachas muertas ensartadas como en una guirnalda. Haba soldaditos de plomo con las manos y los pies fundidos, desperdigados entre las tablas como un ejrcito derrotado. Los fragmentos de un espejo roto reflejaban la luz desde el lugar en el que alguien los haba pegado con una cola amarillenta. Mallory meti la mano en el nido y
  52. 52. sac una medalla de esgrima. Era de plata y colgaba de una gruesa cinta azul. Esta medalla es ma dijo. Debe de haberla robado la ardilla supuso Simon. No... Todo esto es demasiado extrao dijo Jared.
  53. 53. Dianna Beckley tena hurones y deca que le robaban las Barbies coment Simon. A muchos animales les gustan las cosas que brillan. Pero fjate en eso. Jared seal las cucarachas. Dnde se ha visto que un hurn se haga sus propios adornos asquerosos? Saquemos todo esto de aqu propuso Mallory. Tal vez si se queda sin nido ser ms fcil mantenerla alejada de la casa. Jared titube. No le apeteca meter las manos en la pared para explorar el hueco a tientas. Y si el bicho que viva ah dentro lo morda? No era ningn
  54. 54. experto, pero no se acababa de creer que en semejante agujero asqueroso viviera una ardilla. No creo que debamos hacer eso dijo. Mallory no le hizo caso. Estaba demasiado ocupada buscando algn recipiente en el que poner toda esa porquera. Simon se puso a sacar tiras de tela mohosa. Y tampoco hay excrementos. Qu raro.
  55. 55. Simon dej caer lo que sostena y tir de otro bulto. Al ver a los soldaditos se detuvo.
  56. 56. stos son chulos, no, Jared? S dijo Jared, pero con manos estaran mucho mejor. Simon se guard unos cuantos en el bolsillo del pijama. Simon dijo Jared, has odo hablar alguna vez de un animal as? Me refiero a que algunas de estas cosas son muy extraas, sabes? Es como si esa ardilla estuviese tan loca como ta Lucy. S, es bastante demencial reconoci Simon con una risita. Mallory refunfu y de repente se qued callada. Lo he odo otra vez. Qu has odo? pregunt Jared.
  57. 57. Ese ruido. Chisss. Viene de ah. Mallory empu de nuevo la escoba. Callaos susurr Simon. Estamos callados sise Mallory. Silencio dijo Jared. Los tres se acercaron sigilosamente al lugar de donde provena el sonido, que haba cambiado. Ya no era el repiqueteo de unas zarpas pequeas contra la madera, sino el roce definido de unas uas contra el metal. Mirad. Simon se agach para tocar una pequea puerta corredera empotrada en la pared. Es un montaplatos explic
  58. 58. Mallory. Los sirvientes lo usaban para subir las bandejas del desayuno. Debe de haber otra portezuela como sta en algn dormitorio. Suena como si esa cosa estuviese en el hueco observ Jared. Mallory inclin todo el cuerpo hacia el interior de la caja metlica. Hay muy poco sitio. Tendr que probar uno de vosotros. No s... dijo Simon, dirigindole una mirada escptica. Y si las cuerdas no son lo bastante resistentes? Total, no caerais de muy alto contest Mallory, y ambos chicos la
  59. 59. miraron asombrados. Bueno, vale, ir yo dijo Jared. Le alegraba que hubiese algo que Mallory no poda hacer. Pareca un poco ofendida. Simon slo pareca preocupado. El interior de la caja estaba sucio y ola a madera vieja. Dobl las rodillas e inclin la cabeza hacia delante. Caba, pero a duras penas. La ardilla o lo que sea sigue en el hueco del montaplatos? La voz de Simon sonaba metlica y lejana. No lo s respondi Jared en voz baja, escuchando el eco de sus palabras. No oigo nada.
  60. 60. Ves algo? pregunt Mallory, tirando de la cuerda. Con una sacudida y un leve zarandeo, el montaplatos comenz a elevarse dentro de la pared, con Jared en su interior. No! grit Jared. Oa el roce de las uas, pero era un sonido distante. Est totalmente oscuro. Mallory baj el montaplatos. Tiene que haber una vela por algn sitio dijo, abriendo cajones hasta que encontr un cabo de vela blanca y un frasco de conservas. Encendi la mecha con uno de los quemadores de gas de la cocina. Toma, Jared. Sujeta esto.
  61. 61. Mallory, ya ni siquiera oigo a esa cosa protest Simon. Quiz se haya escondido dijo Mallory, y dio un tirn a la cuerda. Jared intent acurrucarse ms al fondo de la caja, pero no haba espacio suficiente. Tena ganas de decirles que aquello era una estupidez y que quera echarse atrs, pero no abri la boca. En cambio, se dej izar hacia las tinieblas, con el farol improvisado entre las manos.
  62. 62. El montaplatos comenz a elevarse La caja de metal ascendi unos pocos metros por dentro de la pared. La luz de la vela formaba un halo que reflejaba de manera irregular los objetos. La ardilla o lo que fuese podra haber estado justo a su lado, casi tocndolo, sin que l se diese cuenta. No veo nada dijo en voz muy alta, aunque no estaba muy seguro de que alguien lo oyese. Fue un lento ascenso, y Jared senta que le faltaba el aire. Tena las rodillas
  63. 63. apretadas contra el pecho, y los pies se le estaban entumeciendo por permanecer doblados tanto tiempo. Se pregunt si la vela estara consumiendo todo el oxgeno disponible. Entonces, con una sacudida, el montaplatos se detuvo. Algo rasp la caja de metal.
  64. 64. No saba muy bi en donde se encont raba La cuerda no da ms! grit Mallory por el hueco. Ves algo? No dijo Jared. Creo que se ha atascado. Se oy de nuevo el rasqueteo, como si algo intentase agujerear la parte superior del montaplatos con las zarpas. Jared solt un chillido y dio unos golpes desde dentro, tratando de ahuyentar a la cosa. De repente, el montaplatos se desliz hacia arriba unos centmetros y se detuvo de nuevo, ahora en el interior
  65. 65. de una habitacin dbilmente iluminada por la luz de la luna que se colaba por una pequea ventana. Lo he logrado! Estoy en el piso de arriba! exclam, saliendo a gatas de la caja. La habitacin tena el techo bajo, y las paredes estaban recubiertas de estanteras con libros. Al volverse, Jared descubri que el cuarto no tena puerta. De pronto, se percat de que no saba muy bien dnde se encontraba.
  66. 66. Jared pase la vista por la habitacin.
  67. 67. J CAPTULO TRES Donde se plantean muchos interrogantes ared pase la vista por la habitacin. Era una biblioteca ms bien pequea, con un escritorio gigantesco en el centro. Sobre l descansaba un libro abierto junto a un par de gafas redondas de aspecto extrao que relucan a la luz de la vela. Jared se acerc a examinar los libros de los estantes. El tenue resplandor apenas alcanzaba a iluminar
  68. 68. un ttulo por vez. Todos eran bastante curiosos: Historia de los enanos de Escocia, Compendio de apariciones de trasgos en todo el mundo y Anatoma de los insectos y otros seres voladores. A lo largo del borde del escritorio haba una hilera de frascos con bayas y plantas. Uno contena guijarros de color pardusco. Al lado estaba un esbozo a la acuarela de una nia pequea y un hombre que jugaban en el jardn. Los ojos de Jared toparon con una nota que alguien haba dejado descuidadamente sobre un libro abierto. El papel se haba puesto amarillo con el paso del tiempo y, como todo lo
  69. 69. dems en esa habitacin, estaba cubierto de una gruesa capa de polvo, pero en l haba escrito a mano un poema: En un arco grande y profundo est mi decreto para el mundo. Si lo sencillo puede ser doble pronto vers que mi empeo es noble. Arriba, arriba, siempre arriba, que tengas suerte, amigo o amiga. Tom el papel y lo repas con atencin. Era como si hubiesen dejado un mensaje expresamente para l. Pero...
  70. 70. quin? Qu significaba aquel poema? Lo sobresalt un grito procedente de la planta baja: Mallory, Simon! Qu hacis levantados? Jared solt un quejido. Mam tena que regresar de la tienda justo en ese momento. Haba una ardilla por ah dentro y nosotros... oy decir a Mallory. Dnde est Jared? la interrumpi mam. Ninguno de sus hermanos contest. Bajad ese montaplatos ahora mismo. Si vuestro hermano est ah dentro...
  71. 71. Jared se acerc corriendo a tiempo de ver la caja desaparecer por el hueco de la pared. El brusco movimiento hizo que la vela, sofocada por la cera, chisporroteara, pero finalmente no se
  72. 72. apag. Lo ves? oy que deca Simon en un tono poco convincente. El montaplatos haba llegado vaco abajo. Bueno, y entonces dnde est? No lo sabemos respondi Mallory. Acostado, seguramente. Bueno dijo mam con un suspiro, pues iros a la cama vosotros tambin. Ahora mismo! El sonido de sus pisadas se alej. Tendran que esperar un rato antes de poder escabullirse para sacar a Jared de all. Siempre y cuando no creyesen que el montaplatos lo haba llevado al piso
  73. 73. de los dormitorios, claro est. Quizs incluso les extraara no encontrarlo en la cama. Cmo iban a saber que estaba atrapado en una habitacin sin puertas? Se volvi al or un ruido tras de s. Proceda de la zona del escritorio. Jared levant el farol improvisado y vio unas palabras garabateadas en el polvo del escritorio. Unas palabras que no estaban ah antes. Abracadabra, vigila tu espalda.
  74. 74. Jared dio un respingo. Inclin sin querer la vela, y la cera derretida apag la llama. Se qued a oscuras, tan asustado que apenas poda moverse. Haba algo all, en esa habitacin, algo que saba escribir! Retrocedi hacia el hueco vaco del montaplatos, mordindose el labio para no gritar. En la planta baja se oa el rumor de las bolsas de la compra que su madre deba de estar vaciando. Quin anda ah? susurr Jared en la oscuridad. Quin eres? Nadie respondi. S que ests ah dijo, pero no obtuvo contestacin, y el sonido del
  75. 75. roce ces.
  76. 76. Quin eres? Oy que su madre suba las escaleras y cerraba la puerta. Despus el silencio; un silencio tan denso y abrumador que Jared senta que se ahogaba. De hecho, le pareca que si respiraba demasiado fuerte delatara su presencia. En cualquier momento la cosa poda saltarle encima. Al percibir un crujido que sala de la pared se puso en pie de un brinco. Entonces cay en la cuenta de que se trataba del montaplatos. Avanz a tientas hacia all.
  77. 77. Mtete musit su hermana desde abajo. Jared se acomod mal que bien en la caja de metal. Se senta tan aliviado que apenas not que lo estaban bajando hacia la cocina. En cuanto sali del montaplatos, comenz a hablar. Haba una biblioteca! Una biblioteca secreta llena de libros raros. Y haba algo ah... Ha escrito algo en el polvo. Chisss, Jared lo acall Mallory , que mam nos va a or. Jared le mostr el papel con el poema.
  78. 78. chale un vistazo a esto. Son como unas instrucciones. Bueno, pero has visto algo o no? pregunt Mallory. He visto el mensaje escrito en el polvo. Deca: Vigila tu espalda. contest Jared, agitado. Eso puede llevar aos ah escrito observ Mallory, sacudiendo la cabeza. No lo estaba repuso Jared. He visto el escritorio un momento antes y no haba nada escrito ah. Clmate dijo Mallory. Mallory, que lo he visto! insisti l.
  79. 79. Ella lo agarr por la camisa. No grites! Mallory, deja en paz a tu hermano! Su madre los miraba desde lo alto de la escalera con cara de enfadada. Crea que ya lo habamos dejado claro. Si vuelvo a veros levantados, os encerrar en vuestra habitacin. Mallory solt a Jared, sin dejar de mirarle fijamente. Y si tenemos que ir al bao? pregunt Simon. Vamos, a la cama! repiti su madre. Subieron las escaleras, y Simon y
  80. 80. Jared se dirigieron a su dormitorio. Jared se tap hasta la cabeza con las mantas y cerr con fuerza los ojos. Yo te creo... Lo de la nota y todo eso susurr Simon, pero Jared no contest, porque se alegraba de estar en la cama. De hecho, tena ganas de pasar el resto de la semana acostado.
  81. 81. Sultame!
  82. 82. L CAPTULO CUATRO Donde se dan respuestas, pero no a las preguntas adecuadas os gritos de Mallory despertaron a Jared. Se levant de un salto y, a toda prisa por el pasillo, adelant a Simon y entr en la habitacin de su hermana. Largos mechones del cabello de Mallory estaban atados a la cabecera de latn, y ella tena la cara muy roja,
  83. 83. pero lo peor era el extrao dibujo que formaban los moratones que presentaba en los brazos. Qu ha ocurrido? pregunt Jared. Sultame! solloz Mallory. Crtame los nudos! Quiero levantarme de esta cama! Quiero irme de esta casa, ahora mismo! La odio! Quin ha hecho esto? Mam miraba muy enfadada a Jared. No lo s! Jared se volvi hacia Simon, que estaba en la puerta, con expresin perpleja. Sin duda el autor de aquello era la cosa que corra por dentro de la pared.
  84. 84. Su madre abri mucho los ojos. Daba miedo. Jared Grace, anoche te vi discutir
  85. 85. con tu hermana! Mam, yo no he sido, de verdad! Le horrorizaba que lo considerase capaz de hacer semejante cosa. Siempre discuta con Mallory, pero sus peleas no tenan mayor importancia. Ve a por las tijeras, mam! grit Mallory. Vosotros dos, fuera de aqu. Jared, ya hablar contigo ms tarde. Jared sali de la habitacin con el corazn latindole a toda velocidad. No poda evitar estremecerse al pensar en el pelo anudado de Mallory. T crees que lo ha hecho esa cosa, verdad? le pregunt Simon.
  86. 86. T no? inquiri Jared, mirndolo angustiado. Simon asinti con la cabeza. No dejo de pensar en el poema que encontr dijo Jared. Es la nica pista que tenemos. De qu puede servirnos un estpido poema? No lo s suspir Jared. T eres el listo. Deberas estar resolviendo el misterio. Y cmo es que a nosotros no nos ha pasado nada, ni tampoco a mam? Jared no haba pensado en eso. No lo s dijo de nuevo. Simon lo mir durante largo rato.
  87. 87. Y bien? Qu opinas t? pregunt Jared. No s qu pensar dijo Simon dirigindose a la puerta. Creo que saldr a atrapar grillos. Jared lo observ mientras se marchaba, preguntndose qu podra hacer. Sera capaz de dar con la solucin por s solo? Mientras se vesta, reflexion sobre el poema. El verso ms sencillo deca: Arriba, arriba, siempre arriba, pero a qu se refera exactamente? Al piso superior de la casa? Al tejado? A un rbol? Quiz slo se trataba de un poema archivado por algn pariente
  88. 88. fallecido, de algo que no le servira de nada. Sin embargo, puesto que Simon estaba ocupado buscando presas para sus mascotas y Mallory segua intentando soltarse de la cama, a l no le quedaba nada mejor que hacer que preguntarse cuan arriba, arriba era necesario que fuera.
  89. 89. De acuerdo, quiz no fuese la pista ms clara, despus de todo. Aun as, Jared supuso que no pasara nada si suba al desvn.
  90. 90. La pintura de las escaleras estaba desconchada, y varios escalones crujieron tanto cuando los pis que Jared temi que fuesen a partirse bajo su peso. El desvn era un cuarto muy amplio con el techo inclinado y un gran agujero en el suelo, junto a una pared, a travs del cual se vea una de las habitaciones inutilizables. Viejas fundas para ropa colgaban de un alambre tendido en medio del desvn. Haba un tocador arrimado a la pared del fondo, y numerosas casitas para pjaros colgadas de las vigas. Cerca del tocador se ergua
  91. 91. un maniqu, con un sombrero en la bola que tena por cabeza. En el centro del cuarto se elevaba una escalera de caracol.
  92. 92. Arriba, arriba, si empre arriba Arriba, arriba, siempre arriba. Jared subi los peldaos de dos en dos. Lleg a una habitacin pequea y luminosa. Tena ventanas por los cuatro costados, y, al asomarse, Jared vio ms abajo la pizarra desportillada y en mal estado del tejado. Vislumbr el coche de su madre, aparcado en el camino de grava. Incluso se alcanzaba a ver la vieja cochera y la larga extensin de hierba que se adentraba en el bosque. sta deba de ser la parte de la casa coronada por
  93. 93. aquella extraa valla de hierro. Era un sitio estupendo. Hasta Mallory quedara impresionada cuando la llevase ah arriba. Quizs as conseguira olvidarse de lo ocurrido con su cabello. No haba gran cosa en la habitacin. Slo un viejo bal, un taburete, un fongrafo y rollos de descoloridas telas. Jared se sent, se sac del bolsillo el poema arrugado y lo ley de nuevo. En un arco grande y profundo est mi secreto para el mundo. Estos versos lo inquietaban. Dnde encontrara un arco grande? Cmo poda un arco ser profundo? La resplandeciente luz amarilla del
  94. 94. sol que baaba el suelo del cuarto le infundi confianza. En las pelculas, rara vez sucedan desgracias a plena luz del da. Aun as, no se animaba a abrir el cofre. Quiz deba salir y encontrar a Simon para pedirle que subiese con l. Pero y si el bal estaba vaco, o el poema no tena nada que ver con los moratones y los nudos en el pelo de Mallory? Como no se le ocurri otra cosa, se arrodill para quitar la mugre y las telaraas de la tapa del cofre con la mano. El cuero putrefacto estaba ceido por unas tiras de metal herrumbroso. Por
  95. 95. lo menos podra echar una ojeada. Tal vez la pista resultara ms evidente si averiguaba qu haba dentro. Jared respir hondo y tir hacia arriba de la tapa. Estaba lleno de ropa de aspecto muy viejo y apolillado. Debajo haba un reloj de bolsillo con una larga cadena, una gorra rada y una cartera de piel repleta de lpices extraos y trozos de carboncillo. Nada de lo que contena el bal pareca un secreto para el mundo, ni para nadie. Tampoco haba un arco ni cosa semejante. En un arco grande y profundo est
  96. 96. mi secreto para el mundo. De nuevo baj la vista hacia el contenido del cofre. Entonces se le ilumin la mente. Tena ante s un arcn. Un arco grande poda ser un arcn. Jared emiti un gruido de frustracin. De qu le serva estar en lo cierto si no dispona de pruebas que lo demostrasen? No haba nada til en el arcn, y los dems versos del poema no tenan el menor sentido. Si lo sencillo puede ser doble, pronto vers que mi empeo es noble. Cmo poda traducirse eso en algo concreto? Pareca un juego de palabras.
  97. 97. Pero qu poda ser lo doble? Algo relacionado con su situacin, o con los objetos que contena el arcn? El arcn en s? Al pensar en arcones, le vinieron a la cabeza imgenes de piratas en una playa, enterrando tesoros en lo ms profundo de la arena. Jared se puso de rodillas y comenz
  98. 98. a apretar el fondo del bal, hundiendo los dedos en el polvo, en busca de ranuras que le permitiesen abrir algn compartimento oculto. Como no las encontr, se puso a palpar el exterior de la caja. Por ltimo, cuando presion distradamente el borde del costado izquierdo con tres dedos, una portezuela se abri de golpe. Temblando de emocin, Jared meti la mano en el compartimento. No haba ms que un paquetito envuelto en un sucio trozo de tela. Lo sac y, al desliarlo, dej al descubierto un libro viejo y descuadernado que ola a papel quemado. En la tapa, unas letras
  99. 99. grabadas decan: Cuaderno de campo del mundo fantstico, por Arthur Spiderwick. La cubierta tena los bordes desgastados. Cuando abri el libro, vio que estaba lleno de bocetos pintados con acuarela. El texto, escrito a tinta, se
  100. 100. haba emborronado con el tiempo y a causa de la humedad. Pas las pginas rpidamente, fijndose en las notas insertas en el volumen. Estaban garabateadas con una caligrafa muy parecida a la del acertijo.
  101. 101. Lo ms raro Lo ms raro, sin embargo, era el tema del libro. Estaba repleto de informacin sobre seres fantsticos.
  102. 102. Pas las pg inas rpi damente
  103. 103. M CAPTULO CINCO Donde Jared lee un libro y t i ende una t rampa allory y Simon se hallaban en el jardn, practicando esgrima, cuando Jared sali a su encuentro. La cola de caballo de Mallory sobresala por detrs de su careta de esgrimista, y a Jared le pareci ms corta que de costumbre. Pareca que Mallory quera compensar la debilidad que haba mostrado desvalida en la cama,
  104. 104. manejando el florete con mucha agresividad. Simon no lograba realizar un solo tocado. Su hermana lo estaba arrinconando contra la pared de la desvencijada cochera, y el chico intentaba llevar a cabo paradas cada vez ms desesperadas. He encontrado algo! grit Jared. Simon volvi la cabeza, cubierta con la careta. Mallory aprovech la oportunidad para atacar y le acert en el pecho con la punta de su florete de esgrima. Tres a cero dijo. Menuda paliza te estoy dando! Has hecho trampa protest
  105. 105. Simon. Te has dejado distraer replic Mallory. Simon se arranc la careta y la arroj al suelo. Muchas gracias! dijo mirando con indignacin a Jared. Lo siento dijo Jared mecnicamente. El que hace esgrima con ella siempre eres t. Yo slo haba salido a atrapar renacuajos refunfu Simon. Oye, pues estaba ocupado. Que no tenga a un montn de estpidos bichos que cuidar no significa que no pueda estar ocupado contraatac Jared.
  106. 106. Bueno, bueno, tranquilos! exigi Mallory, quitndose tambin la careta. Tena el rostro enrojecido. Qu has encontrado? Jared intent recuperar algo de su entusiasmo. Un libro, en el desvn. Trata sobre seres fantsticos, fantsticos pero reales. Fijaos qu feos son. Mallory le arrebat el libro de las manos y le ech un vistazo. Esto es para cros. Un libro de cuentos. No, de eso nada repuso Jared acaloradamente. Es un cuaderno de campo, sabes? Como los de pjaros. Te
  107. 107. ensea a identificar las distintas especies. Crees que fue uno de estos seres fantsticos el que me at el pelo a la cama? pregunt Mallory. Mam piensa que fuiste t. Tiene la sensacin de que has estado comportndote de un modo extrao desde que pap se fue. Por las peleas en las que te metas en el cole y todo eso. Simon permaneci callado. Pero t no piensas eso, verdad que no? dijo Jared con la esperanza de que ella le diese la razn. Adems, t siempre te metes en peleas.
  108. 108. Mallory respir profundamente.
  109. 109. No creo que seas lo bastante idiota como para hacerme eso a m dijo, levantando el puo para mostrar lo que pensaba hacerle al culpable, pero tampoco creo que hayan sido seres fantsticos. Durante la cena, mam guard un silencio inusual mientras les serva pollo y pur de patatas. Mallory tampoco estaba muy parlanchina, pero Simon no paraba de hablar de los renacuajos que haba encontrado y de que pronto se convertiran en ranas, pues ya les haban salido patitas.
  110. 110. Jared los haba visto. Les faltaba an un largo camino por recorrer. Esas cosas que Simon llamaba patitas parecan ms bien bultos propios de los pescados. Mam dijo Jared al cabo de un rato, tenemos un pariente que se llame Arthur? Su madre levant la vista del plato con suspicacia. No, no lo creo. Por qu lo preguntas? Slo por curiosidad murmur Jared. Y Spiderwick? Es el apellido de tu ta abuela Lucinda respondi ella. Y tambin
  111. 111. era el apellido de soltera de mi madre. Quizs ese Arthur que dices fuese pariente suyo. Y ahora cuntame, por qu te interesa saber todo esto? He encontrado en el desvn algo que le perteneca, eso es todo dijo Jared. En el desvn! Mam por poco derrama el t helado. Jared Grace, como bien sabes, el suelo del segundo piso est tan podrido que si das un paso en falso puedes acabar en la sala de abajo. No me he salido de la zona segura se defendi Jared. No sabemos si hay una zona
  112. 112. segura en el desvn. No quiero que nadie suba a jugar ah, y mucho menos t replic ella, clavando los ojos en Jared. l se mordi el labio. Y mucho menos t. Jared no dijo una palabra ms durante el resto de la cena. Vas a pasarte toda la noche leyendo eso? pregunt Simon, que estaba sentado al otro lado de la habitacin. Jeffrey y Lemondrop correteaban sobre el edredn, y los nuevos renacuajos nadaban en una de las peceras.
  113. 113. Te parece mal? repuso Jared. Cada pgina quebradiza ofreca multitud de datos increbles. Era posible que hubiese duendes en la casa, elfos en el jardn y espritus acuticos en el ro cercano? El libro los describa de forma muy realista. Jared no tena ganas de hablar con nadie en ese momento, ni siquiera con Simon. Slo deseaba seguir leyendo. No, no me parece mal dijo Simon, pero crea que a estas alturas ya te habras aburrido. Normalmente no te gusta leer. Jared alz la vista y parpade. Era cierto. El lector empedernido era Simon.
  114. 114. Por lo comn, la ocupacin de Jared era meterse en los. Puedo leer si quiero dijo, volviendo una pgina. Te da miedo dormirte? pregunt Simon bostezando. Ya sabes, esta noche puede ocurrir algo que... Fjate en esto dijo Jared sealando una de las pginas. Habla de los duendes... Duendes? Ests de broma?
  115. 115. Mira, son as. Jared le puso a Simon el libro delante de la cara. El papel amarillento mostraba el dibujo a tinta de un hombrecillo que posaba con un plumero fabricado con un volantn de bdminton y un alfiler. A su lado haba una figura encorvada, tambin pequea, pero sta con un trozo de cristal roto en la mano. Y eso qu es? Simon seal a la segunda figura, intrigado a su pesar. El tal Arthur dice que es un trastolillo. Vers, los duendes son tipos serviciales, pero si los haces enfadar se ponen como locos. Les da por hacer todo tipo de cosas malas y no hay quien
  116. 116. los pare. Entonces se convierten en trastolillos. Yo creo que eso es lo que tenemos. Crees que lo hemos hecho enfadar al desbaratarle su casa?
  117. 117. Fjate en esto
  118. 118. Tal vez s. O tal vez ya estuviese un poco chiflado antes. Fjate bien en l y entenders lo que quiero decir. Jared seal la ilustracin. No parece el tipo de criatura que vive en una casa macabra decorada con bichos muertos. Simon asinti con la cabeza mientras segua contemplando los dibujos. Ya que encontraste el libro en esta casa dijo, crees que se trata de un retrato de nuestro trastolillo? No haba pensado en eso reconoci Jared en voz baja, pero tiene sentido. Dice el libro lo que tenemos que
  119. 119. hacer? Jared sacudi la cabeza. Explica las distintas formas de pillarlo. No me refiero a atraparlo, sino a conseguir verlo o encontrar pruebas... Jared Simon no sonaba muy convencido, mam nos ha dicho que cerremos la puerta y nos quedemos aqu dentro. Slo nos faltara ahora que le dieses otro motivo para creer que fuiste t quien atac a Mallory. Eso es lo que ella cree de todos modos. Si algo ocurre esta noche, tambin me echar la culpa. No, no lo har. Le dir que has pasado toda la noche aqu. Adems, as
  120. 120. tambin estaremos seguros de que a nosotros dos no nos pasa nada. Y qu pasa con Mallory? le pregunt Jared. La he visto irse a la cama con uno de sus floretes de esgrima respondi Simon encogindose de hombros. Yo no me metera con ella.
  121. 121. Un cuaderno de campo Tienes razn. Jared se acost y volvi a abrir el libro. Leer un poco ms y ya est. Simon hizo un gesto afirmativo y se levant para meter a los ratones en su jaula. Despus se meti en la cama y se tap la cabeza con las mantas tras farfullar Buenas noches. Conforme lea, Jared se adentraba ms y ms en el extrao mundo del bosque y el arroyo, repleto de seres que parecan tan prximos que casi poda acariciar los costados brillantes y
  122. 122. escamosos de las sirenas. Casi poda sentir el calor del aliento del trol y or el fragor de las fraguas de los enanos. Cuando volvi la ltima pgina, era muy tarde. Simon estaba tan arrebujado en las mantas que Jared slo alcanzaba a verle la coronilla. Escuch con atencin, pero no oy ms que el silbido del viento que se colaba por el tejado y el borboteo del agua de las tuberas. Nada de ruidos ni rasqueteos, ni pequeos gritos. Incluso las bestias de Simon dorman. Jared pas a la pgina donde deca: A los trastolillos les divierte atormentar a aquellos a quienes antes
  123. 123. protegan, y, entre otras travesuras, hacen que la leche se agrie, las puertas se cierren de golpe y los perros cojeen. Simon le crea bueno, a medias, pero Mallory y mam no. Adems, Simon y l eran gemelos. El hecho de que Simon le creyese apenas tena importancia. Jared reley la sugerencia del libro: Esparcir azcar o harina en el piso es una manera de obtener huellas. Si les mostraba unas pisadas a los dems, no les quedara otro remedio que creerle. Jared abri la puerta y baj las escaleras sigilosamente. La cocina
  124. 124. estaba a oscuras y en completo silencio. Avanz de puntillas sobre las baldosas fras hasta la encimera, sobre la que descansaba el tarro de botica en el que su madre guardaba la harina. Tom varios puados y los esparci generosamente por el suelo. Apenas vea nada, y no estaba seguro de si las pisadas se notaran mucho. Por otro lado, quizs el trastolillo ni siquiera se paseara por la cocina. Hasta ahora, pareca que se limitaba a moverse por dentro de las paredes. Pens en lo que el libro le haba enseado sobre los trastolillos. Eran maliciosos, estaban llenos de odio y
  125. 125. resultaba muy difcil deshacerse de ellos.
  126. 126. La cocina estaba oscura Sin embargo, cuando tenan aspecto de duendes eran amables y simpticos. Hacan toda clase de trabajos a cambio de un cuenco de leche. Y si...? Jared se acerc a la nevera y llen de leche un pequeo bol. Quiz si lo dejaba por ah, a la criatura le entraran ganas de salir de las paredes y dejar huellas en la harina. Sin embargo, al observar el plato de leche ah en el suelo, no pudo evitar sentirse un poco culpable y un poco raro al mismo tiempo. En primer lugar, le
  127. 127. pareca extrao estar ah abajo, tendindole una trampa a algo en lo que seguramente no habra credo haca dos semanas. Por otro lado, la razn por la que se senta como una mala persona era que... Bueno, saba lo que era estar enfadado, lo fcil que resultaba meterse en peleas, incluso aunque uno estuviese equivocado. Pensaba que quizs el trastolillo se senta como l. Pero entonces se percat de otra cosa: haba dejado sus propias huellas en la harina, desde el cuenco de leche hasta el pasillo. Diablos! mascull mientras iba
  128. 128. a buscar la escoba. Y de pronto se encendi la luz. Jared Grace! grit mam desde lo alto de las escaleras. Jared se volvi. Era muy consciente de lo culpable que pareca. Vuelve a la cama! le orden ella. Slo quera atrapar... Pero su madre no le dej terminar. A la cama, jovencito. Ahora. Despus, al pensarlo con ms tranquilidad, incluso se alegrara de no haber podido decir nada. Su explicacin sobre el ser sobrenatural probablemente no habra producido un buen efecto.
  129. 129. Tras echar un vistazo por encima del hombro a la harina que recubra el suelo, Jared se escurri escaleras arriba.
  130. 130. La cocina estaba hecha un desast re
  131. 131. J CAPTULO SEIS Donde aparecen cosas inesperadas en el congelador ared, ms vale que te levantes. Jared se revolvi al or la voz de su madre. Pareca enfadada. Qu pasa? pregunt Jared, sooliento, asomndose por encima de las mantas. Por un momento crey que era muy tarde y tena que ir al colegio,
  132. 132. hasta que se acord de que se haban mudado, y por el momento ni siquiera saba qu aspecto iba a tener su nueva escuela. Levntate, Jared! insisti su madre. Qu? Pretendes que creamos que no lo sabes, verdad? Muy bien, pues ahora bajaremos y podrs ver qu pasa, y tanto que lo vers! La cocina estaba hecha un desastre. Mallory, escoba en mano, barra los pedazos de un cuenco de porcelana roto. Las paredes estaban salpicadas de sirope de chocolate y zumo de naranja, y las ventanas chorreaban de huevos que haban lanzado contra ellas.
  133. 133. Simon estaba sentado a la mesa de la cocina. Tena los brazos cubiertos de moratones iguales a los que presentaba Mallory el da anterior, y sus ojos estaban rojos, como si hubiese llorado. Y bien? pregunt su madre, a la expectativa. Yo... yo no he sido tartamude Jared, paseando la vista de uno a otro. No iban a creer que l era capaz de hacer algo as... O s? De pronto, all en el suelo de la cocina, junto a cereales desparramados y pieles de naranja, Jared vio unas pisadas diminutas en la harina. Eran del tamao de su meique, y en ellas se
  134. 134. distingua claramente la forma del taln, tras unas marcas difusas que bien podan corresponder a los dedos de los pies. Mirad! seal Jared Fijaos. Huellas pequeitas. Mallory levant la mirada hacia l, con los ojos entrecerrados de rabia. Venga, cllate, Jared! Mam dice que te vio aqu anoche. Si hay huellas son las tuyas! No es verdad! chill Jared. Por qu no echas una ojeada dentro del congelador, eh? Qu? pregunt Jared. Simon solt un sollozo especialmente hmedo.
  135. 135. Su madre le quit la escoba a Mallory y puso a barrer la harina y los cereales. No, mam, las huellas... protest Jared, pero su madre no le hizo el menor caso. Dos escobadas bastaron para que la nica prueba que l tena acabase en la basura.
  136. 136. Mallory abri la puerta del
  137. 137. congelador. Los renacuajos de Simon se hallaban congelados en sendos compartimentos de la cubitera. Al lado haba una nota escrita con tinta en un trozo de caja de cereales: Tiene sus bemoles congelar a unos ratones. Y no encuentro a Jeffrey ni a Lemondrop exclam Simon. Y ahora por qu no nos cuentas qu has hecho con los ratones de tu hermano? dijo la seora Grace.
  138. 138. Mam, no he sido yo. De verdad. Mallory agarr a Jared del hombro. No s qu intentas hacer, pero lo lamentars. Mallory la reconvino mam. Su hermana lo solt, pero con una mirada que prometa futuros actos de violencia. No creo que haya sido Jared dijo Simon, respirando entrecortadamente. Creo que ha sido el trastolillo. Su madre guard silencio. En la expresin de su rostro se notaba que, para ella, el hecho de que Jared convenciese a Simon de su inocencia era la peor de sus triquiuelas.
  139. 139. Jared dijo, para empezar, vas a recoger toda esta basura y vas a sacar las bolsas fuera de la casa. Si esto te ha parecido gracioso, veremos qu gracia te hace pasar el resto del da limpiando. Jared agach la cabeza. No haba manera de lograr que le creyesen. Sin decir nada se visti, y luego agarr tres bolsas de basura negras y empez a llevarlas hacia la puerta principal.
  140. 140. Mam, no he si do yo Fuera haca calor y el cielo estaba azul. El aire ola a pinaza y a csped recin cortado. Sin embargo, la luz del da no pareca ofrecer gran proteccin. Una de las bolsas se enganch en una rama y, cuando Jared le dio un tirn, el plstico se desgarr. Con un gruido, dej caer las otras bolsas para evaluar el dao. Era una rotura grande, y por ella asomaba el contenido de la bolsa. Cuando empez a recogerla, se dio cuenta de lo que tena en las manos. Era el contenido de la casa de la criatura!
  141. 141. Examin los trapos, la cabeza de mueca y los alfileres con cabeza de perla. A la luz del sol descubri cosas en las que no se haba fijado antes. Vio un huevo de petirrojo, pero estaba aplastado. Haba varias tiras de peridico dispersas, y cada una de ellas llevaba escrita una palabra extraa, como luminiscente y soliloquio. Jared junt todas las piezas del nido y las coloc cuidadosamente, apartadas del resto de la basura. Podra montarle al trastolillo una casa nueva? Servira de algo? Conseguira con ello que dejara de hacer travesuras? Le vino a la mente la imagen de Simon llorando y de
  142. 142. los pobres y ridculos renacuajos congelados en la cubitera. No tena ganas de ayudar al trastolillo. Deseaba atraparlo, propinarle patadas y hacer que lamentase haber salido de la pared. Tras arrastrar las otras bolsas hacia la parte delantera del jardn, observ la pila de objetos que pertenecan al trastolillo. Sin saber muy bien si quemarlos, devolverlos o qu hacer con ellos, los recogi para llevarlos al interior de la casa.
  143. 143. Descubri cosas en las que no se haba fijado antes Mam estaba en el vestbulo, esperndolo. Qu es todo eso? pregunt. Nada dijo Jared. Por una vez, la seora Grace no hizo ms preguntas, al menos respecto al montn de basura que llevaba. Jared, s que ests disgustado desde que tu padre se fue. Todos lo estamos. Jared fij la vista en sus zapatos,
  144. 144. sintindose incmodo. El hecho de que estuviese disgustado porque su padre se haba ido no significaba que l hubiese puesto su nuevo hogar patas arriba ni pellizcado a su hermano hasta amoratarle los brazos ni atado el pelo de su hermana a la cabecera. Y? pregunt, suponiendo que su madre estaba dndole a entender con su silencio que esperaba una respuesta. Y? repiti ella, en el tono de exasperacin acostumbrado. Pues que no debes dejarte llevar por tus sentimientos, Jared. Tu hermana se desahoga con la esgrima y tu hermano tiene a sus animales, pero t...
  145. 145. Yo no lo hice dijo Jared. Por qu no me crees? Por la pelea en el colegio? Tengo que reconocer contest mam, que me choc mucho enterarme de que le habas roto la nariz a un chico. A eso me refiero. Simon no se pelea con nadie. Y antes de que se marchara tu padre, t tampoco lo hacas. Jared estudi sus zapatos con ms atencin. Puedo entrar? Ella asinti con la cabeza, pero lo detuvo posndole una mano en el hombro. Si vuelve a ocurrir algo, tendr
  146. 146. que llevarte a que te vea alguien. Est claro? Jared movi la cabeza afirmativamente, pero lo invadi una sensacin extraa. Record lo que haba dicho acerca de ta Lucy y el manicomio, y de pronto le supo muy, pero que muy mal.
  147. 147. No, Mallory! No!
  148. 148. N CAPTULO SIETE Donde se descubre el dest ino de los ratones ecesito vuestra ayuda, de verdad dijo Jared. Sus hermanos estaban sentados en el piso de madera, frente al televisor. Los dos tenan un control de videoconsola en las manos y, desde donde Jared se encontraba, se vean las luces de colores de la pantalla reflejadas en sus caras. Mallory solt un resoplido pero no
  149. 149. contest. Jared lo interpret como una respuesta positiva. Toda reaccin que no tuviese que ver con los puos era una respuesta positiva. S que piensas que fui yo dijo Jared, abriendo el libro en la pgina que trataba de los trastolillos, pero yo no lo hice, de verdad. T oste aquella cosa que corra por dentro de la pared. Y del mensaje en el escritorio, te acuerdas? Y las huellas en la harina... Y qu me dices del nido? Te acuerdas de que sacasteis todo lo que haba en el nido?
  150. 150. Mallory se puso en pie y le arrebat el libro de las manos. Devulvemelo suplic Jared,
  151. 151. intentando agarrarlo. Mallory lo elev por encima de su cabeza. Este libro es la causa de todos nuestros problemas. No! repuso Jared. Eso no es verdad. Encontr el libro despus de que te anudaran el pelo. Devulvemelo, Mallory. Por favor, devulvemelo. Ahora Mallory lo aferr por los extremos, dispuesta a romperlo. No, Mallory! No! Jared casi se qued mudo de pnico. Si no se le ocurra algo enseguida, el libro acabara hecho pedazos. Espera, Mallory dijo Simon,
  152. 152. levantndose del suelo. Mallory le hizo caso. Cmo quieres que te ayudemos, Jared? Jared respir profundamente. He estado pensando que si lo que lo ha hecho enfadar es que le hayamos desarreglado su casa, quiz podramos hacerle un nido nuevo. He... he agarrado una casita para pjaros y he puesto algunas cosas dentro, porque he pensado... Bueno, he pensado que tal vez el trastolillo era un poco como nosotros, porque tambin est en esta casa forzosamente, y tal vez ni siquiera quiere estar aqu. Quiz le d mucha
  153. 153. rabia. Bueno, antes de decirte que te creo dijo Mallory, sujetando el libro de un modo menos amenazador, quiero que me expliques exactamente qu quieres que hagamos. Necesito que me subis en el montaplatos respondi Jared, quiero llevar la casita a la biblioteca. Me parece que all estar segura. Djame ver esa casita pidi Mallory, y, junto con Simon, sigui a Jared al pasillo, donde l la haba dejado.
  154. 154. Era una pajarera de madera lo bastante grande para alojar un cuervo. Jared la haba encontrado entre las otras que estaban colgadas en el desvn. La haba abierto por detrs y, muy ordenadamente, haba colocado dentro todo menos las cucarachas. Haba pegado con cinta adhesiva a las paredes las palabras escritas en tiras de peridico, as como pequeas fotografas sacadas de revistas. Has recortado las revistas de mam para hacer eso? pregunt Simon.
  155. 155. S contest Jared con timidez. Pues la verdad es que te ha quedado bastante bien reconoci Mallory. Te habr llevado trabajo... Entonces, me ayudaris? Jared deseaba recuperar el libro, pero no quera hacerla enfadar de nuevo. Mallory mir hacia Simon, y luego ambos asintieron con la cabeza. Pero quiero ir yo primero seal Simon. Claro dijo Jared despus de titubear por un momento. Pasaron sigilosamente junto al cuarto desde donde su madre estaba telefoneando a empresas que pudieran
  156. 156. hacer arreglos en la casa y entraron en la cocina. Simon se detuvo delante del montaplatos. Creis que mis ratones estn vivos? Jared no saba qu decir. Quera que Simon lo ayudara, pero no quera mentir. Simon se arrodill y subi al montaplatos. Mallory comenz a tirar de la cuerda. Simon solt una exclamacin ahogada cuando empez a moverse, pero luego no oyeron nada, incluso despus de que el montaplatos se detuviese arriba. Dijiste que all haba un escritorio
  157. 157. con papeles observ Mallory. S. Jared no saba muy bien adonde quera ir a parar ella. Si no le crea, podra preguntarle a Simon cuando bajase de nuevo. Bueno, pues alguien tuvo que meterlo all, de alguna manera. Y no es pequeo, verdad? As que un adulto trabajaba ah dentro, pero... cmo haca para entrar? Jared se qued desconcertado por un momento, pero entonces comprendi. Por una puerta secreta? Tal vez dijo Mallory, asintiendo con la cabeza. El montaplatos baj de nuevo, vaco,
  158. 158. y Jared se meti en l, con la casita para pjaros sobre el regazo. Mallory lo iz y l ascendi por el interior del oscuro tnel. Aunque fue un viaje corto, Jared se alegr mucho de volver a ver la biblioteca. Simon estaba en medio de la habitacin, mirando alrededor con asombro. Qu te parece? dijo Jared con una sonrisa. Esto es alucinante exclam Simon. Fjate en todos esos libros sobre animales. Pensando en la puerta secreta, Jared intent visualizar dnde estaban en
  159. 159. relacin con las habitaciones de la planta superior, para averiguar en qu direccin se hallaba el pasillo. Mallory cree que hay una puerta oculta coment. Simon se acerc. La pared que Jared tena enfrente estaba tapada por una estantera, un cuadro grande y un armario. Miremos tras el cuadro dijo Simon, y juntos descolgaron la pintura. Era el retrato de un hombre delgado con gafas que estaba sentado muy tieso en un silln verde. Jared se pregunt si se sera Arthur Spiderwick. Lo nico que haba detrs del cuadro
  160. 160. era una pared lisa. Y si quitamos algunos libros? sugiri Jared, retirando uno que se titulaba: Setas sorprendentes, championes chocantes. Simon abri las puertas del armario. Mira, fjate en esto. Las puertas daban al cuartito de la parte superior de la casa donde se guardaba la ropa blanca. Pocos minutos despus, Mallory se encontraba tambin en la habitacin, echando un vistazo alrededor. Este lugar me pone los nervios de punta coment. S, y nosotros somos los nicos
  161. 161. que lo conocemos dijo Simon con una sonrisa.
  162. 162. Esto es alucinante Aparte del trastolillo puntualiz Jared, y colg su casita para pjaros de un aplique de la pared. Mallory y Simon lo ayudaron a comprobar que estuviese ordenada por dentro, y cada uno de ellos aadi algo a la casa. Jared agreg uno de sus guantes de invierno, para que el trastolillo lo usara como saco de dormir. Simon aport un cuenco pequeo con el que haba dado de beber a las lagartijas. Pensaba que tendra alguna utilidad. Por ltimo, algo deba de creer Mallory en lo que Jared le haba contado, pues
  163. 163. meti en la casita su medalla de plata de esgrima con una cinta azul. Cuando terminaron, miraron el resultado de arriba abajo. Les pareci que era una casita acogedora. Dejmosle una nota dijo Simon. Una nota? pregunt Jared. S. Simon rebusc en los cajones del escritorio y encontr papel, un portaplumas con plumilla y un tintero. Oye, que no haba visto esto dijo Jared mirando una acuarela que haba sobre la mesa. Era el retrato de un hombre y de una niita. En la parte inferior, una inscripcin de tinta borrosa rezaba: Mi querida hija Lucinda, 4
  164. 164. aos. As que Arthur deba de ser su padre, no? pregunt Mallory. Supongo que s dijo Simon mientras despejaba la mesa. Deja que lo haga yo dijo Mallory. Vosotros tardarais siglos. Decidme qu queris que escriba. Abri el tintero y moj la pluma. Sus trazos eran irregulares pero claros. Querido trastolillo... comenz Simon.
  165. 165. Crees que eso es lo bastante correcto? pregunt Jared. Ya lo he escrito dijo Mallory. Querido trastolillo repiti Simon, te escribimos para pedirte disculpas por haberte destrozado tu casa. Esperamos que te guste la que hemos hecho para ti, y que, aunque no te guste, dejes de pellizcarnos y de revolver nuestras cosas, y, por favor, si tienes a Jeffrey y a Lemondrop cudalos bien porque son buenos ratones. A lo largo de la semana siguiente, ninguno
  166. 166. de ellos tuvo tiempo de visitar la biblioteca, ni siquiera a travs del armario de la ropa blanca. Los obreros iban y venan arreglando cosas por la casa durante el da, y su madre no les quitaba el ojo por la noche, hasta tal punto que incluso rondaba los pasillos. Ya haban empezado a ir a clase, y no haba sido tan terrible como Jared pensaba. El colegio nuevo era pequeo, pero tena un equipo de esgrima en el que poda apuntarse Mallory, y nadie se meti con ellos los primeros das. Por el momento, Jared haba logrado portarse
  167. 167. bien. No hubo ms ataques nocturnos ni ruidos en las paredes. La nica seal de que todo aquello haba ocurrido era el cabello recortado de Mallory. Aun as, Simon y Mallory tenan tantas ganas de ir a esa habitacin como Jared. La oportunidad se present el domingo siguiente, cuando mam dej de nuevo a los hermanos a cargo de Mallory y sali de compras. Tan pronto como el coche de mam se alej por el camino de acceso, los tres corrieron escaleras arriba. Nada pareca haber cambiado dentro
  168. 168. de la biblioteca. El cuadro estaba apoyado en la pared, la casita para pjaros colgaba del aplique y todo pareca estar en el mismo lugar donde ellos lo haban dejado. Pero... La nota ya no est! anunci Simon. Te la has llevado t? le pregunt Mallory a Jared.
  169. 169. Un hombrecillo del tamao de un lpiz
  170. 170. No! Alguien se aclar la garganta, y los tres se volvieron hacia el escritorio. All, de pie, con un peto rado y un sombrero de ala ancha, estaba un hombrecillo del tamao de un lpiz. Tena ojos negros como escarabajos, una nariz grande y roja, y se pareca mucho a la ilustracin que apareca en el cuaderno. Aferraba un par de correas sujetas al cuello de dos ratones grises que olisqueaban el borde del escritorio. Jeffrey! Lenondrop! chill Jared. A Dedalete le gusta su nuevo
  171. 171. hogar dijo el hombrecillo, pero eso no es lo que ha venido a contar. Mallory pareci despertar del trance. Tienes el libro? pregunt. Jared hizo un gesto afirmativo. Se haba acostumbrado a llevarlo consigo a todas partes. Mallory se arrodill y comenz a pasar las pginas ms deprisa de lo que Jared poda leerlas. Oye, qu ests haciendo? le pregunt l. Slo lo estoy mirando respondi Mallory con una voz muy rara . Es que... es un libro grande.
  172. 172. Desde luego no era un libro pequeo. S, supongo que tienes razn.
  173. 173. Deshaceos del libro Y todas estas entradas... Todas estas cosas... existen de verdad? Jared, si todo esto es real, puede ser demasiado... Entonces, de golpe, Jared entendi lo que su hermana quera decir. Desde ese punto de vista, era un libro grande, un libro gigantesco, demasiado extenso para comprenderlo en su totalidad. Y lo peor de todo era que no haban hecho ms que empezar.
  174. 174. Sobre TONY DiTERLIZZI... Autor de xito del New York Times, Tony DiTerlizzi es el creador de la obra ganadora del premio Zena Sutherland Ted, Jimmmy Zanwows Out-of-This- Word Moon Pie Adventure, as como de las ilustraciones por los libros de Tony Johnson destinados a lectores noveles. Ms recientemente, su cinematogrfica versin del clsico de Mary Howitt The Spider and the Fly recibi el Caldecott Honor. Por otra parte, los dibujos de Tony han decorado la obra de nombres
  175. 175. tan conocidos de la literatura fantstica como J.R.R. Tolkien, Anne McCaffrey, Peter S. Beagle y Greg Bear. Reside con su mujer, Angela, y con su perro Goblin, en Amherst, Massachusetts. Visita a Tony en la Red: www.diterlizzi.com y sobre HOLLY BLACK Coleccionista vida de libros raros
  176. 176. sobre folclore, Holly Black pas sus aos de infancia en una decadente casa victoriana en la que su madre le proporcion una dieta alta en historias de fantasmas y cuentos de hadas. De este modo, su primera novela: El Tributo de la Corte Oscura es un guio de terror y de lo ms artstico al mundo de las hadas. Publicado en el otoo de 2002, recibi buenas crticas y una mencin de la American Library Association para literatura juvenil. Vive en West Long Brach, New Jersey, con su marido, Theo, y una remarcable coleccin de animales. Visita a Holly en la red: www.blackholly.com.
  177. 177. Tony y Holly continan trabajando da y noche, lidiando con todo tipo de seres mgicos para ofreceros la historia de los nios Grace.
  178. 178. A los Grace ya conocis, Pero falta mucho Hasta el final Ya lo veris
  179. 179. Quin se at reve a vivir bajo un mugri ento
  180. 180. puente y se dedica a urdir viles planes que arrast ra la corri ente?
  181. 181. Cundo se te cae un di ente quin lo oculta en su bolsillo? Un amigo sonri ente o un pcaro diablillo?
  182. 182. Sigue leyendo y lo sabrs
  183. 183. AGRADECIMIENTO Tony y Holly quieren agradecer el tino de Steve y Dianna, la honestidad de Starr, las ganas de compartir el viaje de Myles y Liza, la ayuda de Ellen y Julie, la incansable fe de Kevin en nosotros, y especialmente la paciencia de Angela y Theo, inquebrantable incluso en noches enteras de interminables discusiones sobre Spiderwick.
  184. 184. El tipo utilizado para la composicin de este libro es Cochin. La tipografa de las ilustraciones es Nevis Hand y Rackham. Las ilustraciones originales son a lpiz y tinta.