el giro dial“gico: dilogo y deliberaci“n

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  • EL GIRO DIALGICO:

    DILOGO Y DELIBERACIN

    liver Escobar

    School of Social Sciences, Media & CommunicationQueen Margaret University, Edinburghoescobar@qmu.ac.uk

    Resumen:

    Buena parte del debate actual sobre democracia deliberativa versa sobre la

    dificultad de reducir la distancia entre su teora y prctica. La inflexibilidad

    caracterstica de las nociones formales de deliberacin contribuye a estrechar las

    opciones para el diseo de escenarios inclusivos para la participacin ciudadana. Este

    artculo argumenta que, para reducir esa distancia entre teora y prctica, as como

    para facilitar escenarios propicios, es necesario prestar atencin al ncleo sociolgico

    de los procesos deliberativos, en concreto, la comunicacin interpersonal.

    Los estudios del dilogo que han proliferado en las ltimas dcadas contribuyen a la

    tarea tanto de ampliar el concepto de deliberacin como de enriquecer sus procesos.

    Este artculo propone una reflexin preliminar cara a un modelo integrado de dilogo y

    deliberacin (D+D) para escenarios de elaboracin colaborativa de polticas. El

    propsito es explorar este cruce de caminos entre ciencia poltica y estudios de

    comunicacin desde una orientacin pragmtica y post-empirista.

    (Xove, 1979) Lcdo. en Ciencias Polticas, DEA en Procesos Polticos Contemporneos (TIT en Poltica Social) y Master en Gestin (Univ. de Santiago de Compostela). Trabaja como investigador en la Queen Margaret University. Es asesor y facilitador de comunicacin de la red internacional de organizaciones humanitarias MHPSS y dirige un programa de entrenamiento en dilogo para la red de universidades britnicas BFPE. Colabora semanalmente en la Radio Galega y ha publicado tres libros literarios.

    Palabras clave: dilogo, deliberacin, elaboracin post-empirista de polticas, comunicacin colaborativa

    1

    mailto:oescobar@qmu.ac.uk

  • Nota:

    Las ideas y argumentos del autor, expuestos con la intencin de suscitar debate y

    colaboracin investigadora1, se basan en el Dialogue Research Project2 actualmente en

    fase de desarrollo.

    Introduccin

    Este artculo se propone enfatizar la necesidad del estudio de los complejos

    procesos de comunicacin interpersonal que se hallan bajo la superficie del paradigma

    de la democracia deliberativa. Abundante literatura y estudios de caso han proliferado

    en los ltimos aos al amparo de nuevas prcticas y discursos que se han vuelto

    inextricables del desarrollo de la democracia en el siglo XXI.: dilogo y deliberacin,

    participacin ciudadana, elaboracin colaborativa de polticas.

    El carcter de estas reflexiones ser pragmtico: se trata de estimular el debate

    sobre los modos de comunicacin interpersonal dominantes en las democracias

    meditico-representativas, argumentando su inadecuacin para el avance de la

    democracia deliberativa; as mismo, se sugiere un enfoque basado en la exploracin y

    materializacin de las cualidades dialgicas de la comunicacin. Este enfoque est

    siendo cultivado por una amplia variedad de autores dentro de diversas disciplinas en

    las ciencias sociales, si bien ha sido escasamente articulado desde de la Ciencia

    Poltica. Qu dinmicas de comunicacin interpersonal favorecen las aspiraciones de

    la democracia deliberativa? Para ofrecer una respuesta preliminar, este artculo

    analiza las propuestas terico-prcticas de los estudios del dilogo en el mundo

    anglosajn. En consecuencia, se propone un modelo flexible donde las ideas y la

    praxis del dilogo contribuyen a la facilitacin de dinmicas de comunicacin

    interpersonal propicias para el avance del ideal deliberativo.

    1 El autor agradece el Research Travel Award aportado por Abbey Santander (UK) para poder presentar esta ponencia en el IX Congreso Espaol de Ciencia Poltica.

    2 El equipo a cargo del Dialogue Research Project (2008-2010) est formado por las expertas en comunicacin Magda Pieczka y Emma Wood, y el politlogo Oliver Escobar, dentro de la School of Social Sciences, Media & Communication (Queen Margaret University). El equipo trabaja en el anlisis terico y desarrollo prctico de estrategias de comunicacin colaborativa en el contexto de procesos participativos de elaboracin de polticas.

    2

  • Ciencia poltica post-empirista

    La aproximacin post-empirista a la elaboracin y anlisis de polticas ha ido

    cobrando significativa relevancia en las ultimas dcadas. La crisis del objetivismo

    positivista y el reconocimiento de la imposibilidad de neutralizar los sistemas de

    valores dentro del juego de las polticas han dado pie a fructferas orientaciones tanto

    para la teora como para la praxis.

    La diversificacin de la sociedad y la complejizacin de los asuntos sociales no

    han hecho sino poner de manifiesto la estrechez de miras de las polticas pblicas

    guiadas por criterios meramente cuantitativos y diseos principalmente tecnocrticos.

    El nfasis clsico en modelos (top-down) lineares o circulares ha sido puesto en

    cuestin y nuevas ideas y estrategias han sido llevadas a la prctica al amparo del

    paradigma de la democracia deliberativa y la elaboracin colaborativo-participativa de

    polticas pblicas.

    La obra de Frank Fischer (2000; 2003; 2009) representa uno de los ms

    brillantes desafos a la orientacin tecnocrtica y empirista que ha dominado los

    estudios de la poltica y las polticas (Goodin et al., 2008; Yanow, 2000). Fischer

    (2003) analiza en detalle el rol discursivo de las polticas y elabora un marco terico

    para la prctica deliberativa, enfatizando la necesidad del anlisis interpretativo

    especialmente sensible a la dimensin comunicativa- para contrarrestar la

    pretensiones de objetividad de una ciencia social an acomplejada por el modelo

    positivista originado por la modernidad (Taylor, 2001). Esta aproximacin no supone

    un rechazo de lo emprico per se, sino un reajuste epistemolgico donde la

    investigacin emprica () debe estar circunscrita en una perspectiva discursiva de

    orientacin interpretativa (Fischer, 2003:69). Para Fischer (2003), el enfoque post-

    empirista explica mejor lo que los politlogos (incluyendo los neo-positivistas)

    hacemos en realidad: El analista funciona como un mediador interpretativo entre los

    marcos analticos disponibles y las perspectivas locales en competicin (p.138)

    La ciencia poltica post-empirista tiene su origen en el cruce de caminos entre el

    constructivismo social, la teora crtica y el post-estructuralismo (Fischer, 2003:21). El

    reconocimiento de la imposibilidad de estancias objetivas y neutrales devuelve los

    valores, interpretaciones, significados sociales e ideas en definitiva, las prcticas

    discursivas- al centro de atencin. Esto supone el retorno de lo poltico al estudio de la

    poltica: el esfuerzo por eliminar la subjetividad es intil, las tcnicas analtico-

    racionales de () anlisis de polticas tienden ms a servir a una funcin ideolgica

    3

  • inconsciente que a contribuir como mtodo para ensamblar verdades empricas

    (p.37).

    Fischer (2003) habla de la importancia de atender al giro comunicativo

    (p.222) que est teniendo lugar en el anlisis de polticas, y de cmo es fundamental

    comprender que el lenguaje y la interaccin comunicativa son las claves que

    determinan que el mundo de lo social difiera del mundo fsico (p.41). A travs de la

    comunicacin, los ciudadanos construyen su mundo social y las acciones polticas que

    desarrollan para influenciarlo (p.42). Partiendo de estas premisas, Fischer propone

    que el politlogo se implique en una agenda prctico-terica de investigacin

    participativa3 que fomente escenarios y mtodos crticos4 para la deliberacin

    ciudadana.

    Democracia deliberativa: de macro a microprocesos

    El avance de los ideales de la democracia deliberativa (o participativa)5

    constituye una notable plataforma en la tarea de contrarrestar los crecientes dficits

    de la democracia representativa, sobre todo en lo referido a su crisis de legitimidad

    (Bohman, 1996). La respuesta gubernamental en numerosos pases ha consistido en

    iniciativas destinadas a abrir espacios para la participacin ciudadana.

    Aunque los decisores polticos escogen cuidadosamente los asuntos

    gestionando el balance entre riesgo y beneficio- y marcan la agenda y extensin de

    estos procesos de participacin, ha habido significativos ejemplos que contradicen la

    habitual crtica de que estos espacios se abren casi exclusivamente para reas de

    decisin en asuntos perifricos. Tomemos por caso la reforma electoral de la provincia

    3 Sobre investigacin participativa y sus implicaciones para la democracia deliberativa vase Fischer (2000:143-218) y (2003:205-237).4 En el prefacio de Reframing Public Policy: Discursive Politics and Deliberative Practices Fischer proclama que su enfoque est diseado para identificar e incluir las voces polticas marginadas y que los politlogos post-empiristas estn preocupados sobre el estado actual de la deliberacin discursiva en una democracia plagada de injusticias sociales (p. x). Los crticos de esta perspectiva acusan a los post-empiristas de promover una agenda ideolgica y huir de lo objetivo. Fischer identifica en estas crticas