El concepto de soberanía en la filosofía política moderna

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<p>El concepto de soberana en la filosofa poltica moderna: del poder absoluto en Thomas Hobbes a la soberana popular democrtica de Tocqueville1 Jos Luis Zrate</p> <p>Presentacin El presente trabajo intenta analizar el desarrollo que tuvo el concepto de soberana en la filosofa poltica moderna.2 Para ello, se abordarn sus usos e implicaciones asocindolas a las diversas formas de gobierno en las que dicho trmino cobr sentido para los diversos autores. En particular, se rastrearn someramente las reflexiones de la filosofa medieval (Marsilio de Padua) que segn han planteado algunos estudiosos de la temtica (Leo Strauss y Edoardo Greblo, entre otros) sentaron las bases para la emergencia del concepto de soberana en la modernidad. En este sentido, se analizar cmo fue recuperado este concepto en el pensamiento poltico de Hobbes, Rousseau, Constant y Tocqueville. Se intentar problematizar los alcances de esta categora analtica en sus respectivos marcos de referencias y establecer continuidades y discontinuidades entre los autores escogidos. Finalmente, se tratar de establecer un balance del derrotero de este concepto en la tradicin moderna a los efectos de poder repensar su relacin con el Estado y la democracia contemporneos. La filosofa poltica moderna: el momento de la ruptura con la tradicin clsica Una referencia ineludible a este campo de conocimiento es el aporte realizado por Leo Strauss a lo largo de toda su obra. Para1 2</p> <p>Trabajo elaborado en el marco de la Maestra en Ciencia Poltica. IDAES UNSAM. 2011. Cabe aclarar que se tomar el perodo inicial de la filosofa poltica moderna representada por Hobbes hasta la primera mitad del siglo XIX.</p> <p>Strauss la filosofa poltica constituye el intento de adquirir conocimientos rigurosos sobre la esencia de lo poltico y sobre el buen orden poltico. De modo que segn el autor, la filosofa poltica se diferencia del pensamiento poltico en general porque procura un esfuerzo coherente y permanente por superar las nociones u opiniones derivadas de los principios polticos. Strauss en su obra establece, adems, una serie de distinciones conceptuales entre: filosofa poltica y ciencia poltica, filosofa poltica y teologa poltica, filosofa poltica clsica y filosofa poltica moderna, entre otras. En este trabajo interesa destacar sobre esta ltima puesto que permitir establecer los elementos de ruptura entre ambas tradiciones de la filosofa poltica y situar el marco en el cual se ha inscripto la nocin de soberana que se abordar en los prximos apartados. Para Strauss la filosofa poltica clsica se expres fundamentalmente en las obras de Platn y Aristteles. Considera que sus enfoques constituyen la forma original de la filosofa poltica. Un rasgo de la filosofa poltica clsica es su carcter natural, entendiendo la nocin de naturaleza en el pensamiento griego como lo opuesto a lo humano o convencional, al nomos. Strauss plante que la nocin de naturaleza de los antiguos era sustancialmente diferente de la concebida en la filosofa poltica moderna. Para el pensamiento griego las cosas o personas estaban inmersas en un cosmos causal que posea jerarquas y las valoraba como buenas o malas, justas e injustas. La naturaleza de todo lo que integraba el cosmos al mismo tiempo determinaba su propia finalidad (hacia su propia perfeccin o virtud). La filosofa poltica clsica (especialmente en Platn y Aristteles) procur determinar cul era el buen orden poltico o el orden poltico justo, es decir cules eran por naturaleza las formas de gobierno que convienen a los hombres. Esta concepcin cosmolgica que es inherente al pensamiento clsico est impregnada de una formulacin tica. De ah que para Platn y Aristteles el fin de la poltica haya sido alcanzar la virtud y los regmenes polticos fueran clasificados (por Aristteles) como rectos o desviaciones segn si cada uno</p> <p>gobierna siguiendo al inters comn o si se aparta de l hacia el inters particular. Segn Strauss, Maquiavelo fue el pensador que inici la ruptura con la filosofa poltica clsica realizando una crtica a la moralidad ligada a la comprensin de los asuntos polticos, generando el inicio de un divorcio entre la tica y la poltica. El filsofo alemn ha planteado que Maquiavelo fue el primer pensador poltico que concibi a la poltica como una actividad humana guiada exclusivamente por consideraciones de conveniencia, que emplea todos los medios, justos o injustos, el acero o el veneno, para alcanzar sus fines siendo su fin el engrandecimiento de su propia patria (Strauss, L. y Cropsey, J. 2009:287). Es decir, concibi la poltica despojada de consideraciones morales y ticas sobre el buen gobierno. Si bien es cierto que fue el que instituy el momento de la ruptura con la tradicin clsica, tambin hay que recordar que en algunos pasajes de El prncipe todava se encuentran presentes referencias de tipo moral. Esto lleva a Strauss a plantear en otro texto 3 que si bien Maquiavelo es considerado por los especialistas como el pensador de la ruptura, en los Discursos se evidenciara agrega Strauss- un intento por recuperar algo perdido, refirindose a la repblica romana. Por eso plante que la filosofa poltica de Hobbes constituye el primer intento peculiarmente moderno de dar una pregunta coherente y exhaustiva por la vida del hombre, que es al mismo tiempo la pegunta por el orden justo de la sociedad (Strauss, L. 2006:21). La importancia de la obra de Hobbes reside, como veremos luego, en haber intentado por primera vez poner la filosofa poltica sobre bases cientficas similares a los nuevos paradigmas de la ciencia del siglo XVII4 introducidos por Galileo y Descartes. Su concepcin del individuo como sujeto separado de la naturaleza y su planteo sobre la igualdad y libertad y racionalidad de los hombres entre s constituyen claros elementos de ruptura con el pensamiento poltico anterior.</p> <p>3</p> <p>El texto es La filosofa poltica de Hobbes. Su fundamento y su gnesis (2006) FCE. Bs. As. 4 Es el mtodo que Strauss denomina resolutivo-compositivo.</p> <p>A partir de estas caractersticas introducidas por Maquiavelo y Hobbes la filosofa poltica moderna sent las bases para su posterior desarrollo. Sobre este punto notamos que el concepto de soberana si bien fue definido inicialmente en la modernidad, algunos de sus rasgos ya se encontraban presente en las tradiciones anteriores (especialmente en la medieval). Como se abordar en el prximo apartado, intentaremos hacer un breve rastreo del concepto de soberana en la filosofa medieval, para poder analizar luego el papel que ocupaba el mismo en las obras principales de Hobbes, Rousseau, Constant y Tocqueville.</p> <p>El grado cero del concepto de Soberana Es importante comenzar afirmando que el concepto de soberana con los atributos con que se lo reconoci en la modernidad fue formulado por Jean Bodin. Sin embargo, Greblo (2002) plantea que el mismo (especialmente el trmino de soberano) puede encontrar sus orgenes en la tradicin romanista de la traslatio imperii, situada en un contexto de puja entre el poder monrquico y el poder eclesistico. Sin embargo, leyendo a los clsicos podemos encontrar ya en la Poltica de Aristteles una preocupacin sobre el ejercicio del poder soberano (no de la soberana). Si bien esto no constituye una definicin precisa y acabada observamos que la filosofa poltica clsica ya se ocupaba de determinar la naturaleza del poder soberano. Para Aristteles el poder soberano slo poda ser ejercido por el gobierno de la ciudad o polis. As, por ejemplo, en el captulo 6 del libro III Aristteles planteaba que para la democracia, el pueblo era el soberano y para las oligarquas lo eran las minoras. Podemos notar en este captulo cmo se asocia el poder soberano al ordenamiento particular de las ciudades. Asimismo advertimos que el filsofo estagirita establece una relacin de equivalencia entre poder soberano, gobierno y rgimen poltico: dado que rgimen poltico (politeia) y gobierno (politeuma), significan lo mismo, y gobierno es el poder soberano en las ciudades, soberano ha de ser o bien un solo individuo, o</p> <p>bien pocos, o bien la masa de los ciudadanos (Aristteles, 2007:185), segn se trate de la monarqua, la aristocracia y la democracia, respectivamente. Para Aristteles todo aquel poder soberano que persigue el inters comn constituye forzosamente un rgimen recto. Por el contrario, cuando se ocupa del inters particular constituye una desviacin. Hasta el momento observamos que el poder soberano aludido no presenta distincin respecto del rgimen y el gobierno, pero s notamos que vara segn su titularidad (dependiendo de la forma de gobierno) que adopta la comunidad poltica y segn su naturaleza, ya sea recta o imperfecta de acuerdo al tipo de inters que persiga. Si bien no hay demasiados elementos en el pensamiento aristotlico que permitan afirmar la especificidad del poder soberano, podramos plantear que en la filosofa poltica clsica habra una tendencia hacia una identidad entre la titularidad y el ejercicio del poder soberano en las distintas formas de gobiernos. Para Greblo, esta identidad o unidad entre la titularidad y el ejercicio del poder soberano comienza a escindirse con el surgimiento de los sistemas representativos. Plantea que en la prctica el gobierno representativo se desarrolla en el Medioevo como una institucin caracterstica de los gobiernos monrquicos o aristocrticos, que deriva de las asambleas convocadas por el soberano () en teora el concepto de representacin pertenece a la tradicin romanista que elabora el principio de soberana popular, o traslatio imperii, basado en que el pueblo, que confiere el poder al monarca, es el depositario originario de la soberana (Greblo, 2002:39). Esta separacin sirvi para legitimar la autoridad del monarca (el que detenta y ejerce el poder) sobre la fuente originaria del poder soberano (el pueblo). Paralelamente, habra que situar la problemtica de quin era el soberano en el contexto de la emergencia y puja entre los poderes espirituales y temporales desarrollados en el siglo XIV. El avance de la Iglesia y de la autoridad papal sobre los poderes temporales de los monarcas gener las condiciones indispensables para la discusin posterior sobre la soberana.</p> <p>Ante la idea de la plenitud del poder papal, lo que se ha mencionado como poder teocrtico descendente basado en la plenitudo potestatis, Marsilio de Padua observaba que el crecimiento de este poder poda generar una situacin de anarqua permanente dado la existencia del conflicto entre los dos gobiernos (el espiritual y el temporal). Ese enfrentamiento, segn Marsilio, pona en peligro la paz alcanzada en los regmenes temporales. Leo Strauss plante que Marsilio sostena que en cada repblica la autoridad poltica fundamental no es el gobierno o la parte gobernante sino el legislador humano, y que el legislador humano es el pueblo (Strauss, 2009:272). Por lo tanto, Marsilio de Padua comienza a establecer la autonoma entre los rdenes temporales y espirituales, reconociendo en el pueblo a su legislador. Para Dmico (1999) el pensador de Padua elabora con el legislador humano, una teora ascendente del poder al conferir la plenitud de la soberana al pueblo. No obstante, Strauss considera que Marsilio permite que la soberana popular quede latente al plantear que el legislador humano puede delegar su poder legislativo en un hombre o en varios hombres (Strauss, 2009:275). Paralelamente Strauss observa que Marsilio intent restablecer la idea aristotlica de unidad entre titularidad y ejercicio del poder soberano segn la cual el legislador humano (el soberano o la parte superior o fuerte del cuerpo de ciudadanos) es idntico a la parte gobernante (gobierno), aclarando que Marsilio llega a identificar explcitamente al gobernador con el legislador, llamando legislador a los emperadores romanos (Strauss, 2009:275). Strauss encuentra en Marsilio una definicin acerca del poder soberano que contiene cierta ambigedad entre dos tendencias: vacilacin entre populismo5 y absolutismo monrquico. A pesar de esta ambigedad Marsilio se abstiene de alegar en favor de la monarqua y en cambio defiende categricamente la soberana popular: el rgimen al que favorece est ms cerca no de la democracia sino de la constitucin que de la monarqua (Strauss, 2009:279). Ms all de estas discusiones y distinciones sobre el poder soberano interesa remarcar que la formulacin de5</p> <p>La mencin realizada por Strauss de populismo podra ser considerada un anacronismo. Pero es el trmino que utiliza el Fondo de Cultura Econmica para traducir del Ingls al texto del autor.</p> <p>Marsilio se inserta en el marco de un conflicto enconado contra el clericalismo. La importancia de su planteo radic en haber planteado que el poder soberano reside en el legislador humano, es decir, en el pueblo. Esta discusin sobre el poder soberano que se produjo en el Medioevo si bien no qued saldada, puso en el centro de la escena, aunque de manera contradictoria las tendencias divergentes hacia la identidad y la representacin en la titularidad y ejercicio de la soberana. Como veremos luego, encontraremos que buena parte de los autores de la filosofa poltica moderna construyen sus planteos de la soberana considerando tanto la identificacin entre titularidad y ejercicio (momento de la identidad) como su separacin (momento de la representacin).</p> <p>Hobbes: la soberana representativa Como se dijo anteriormente Hobbes fue un pensador que introdujo, a partir del terreno allanado por Maquiavelo, una nueva manera de concebir la poltica. En primer lugar cabe destacar que Hobbes plante, en el contexto de una sociedad profundamente aristocrtica en el siglo XVII, que los hombres eran iguales y libres por naturaleza (de acuerdo a las facultades del cuerpo y el espritu). Esta igualdad de los hombres en el estado de naturaleza6 y su correspondiente libertad de usar su propio poder para la conservacin de su vida hace que este estado de libertad sea concebido por Hobbes como de permanente guerra de todos contra todos. La naturaleza humana en este estado encuentra fcilmente causas de discordia (competencia desconfianza y gloria). Asimismo Hobbes plantea que en la condicin que impone el estado natural no existe propiedad ni dominio, ni distincin entre tuyo y mo; slo pertenece a cada uno lo que puede tomar, y6</p> <p>Vale decir de acuerdo con Bobbio que el estado de naturaleza para Hobbes era una pura hiptesis de la razn, o sea es el estado en el que los hombres habran vivido o estaran destinados a vivir juntos () el estado de naturaleza universal jams ha existido y jams existir (Bobbio, 1996:69-70).</p> <p>slo en cuanto pueda conservarlo (Hobbes, 2009:104). Slo el temor a la muerte violenta orienta las pasiones de los hombres a buscar la paz. Para Hobbes las leyes de naturaleza en tanto preceptos de la razn- motivan a los hombres a esforzarse para conseguir la paz y a defenderse a s mismos cuando sta no se logre alcanzar. Esta preferencia de los hombres hacia la paz y la defensa de s mismos es la condicin para que accedan si los dems hombres tambin consienten- a renuncia...</p>