Educación y emancipación

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<p>EDUCACION Y EMANCIPACION EN LA COMUN-UNION DE LA VIDAUtopas pedaggicas desde la paideia latinoamericana</p> <p>En esto conocern todos que son discpulos mos: si se tienen amor los unos a los otros Jn 13:35</p> <p>Nos encontramos en la prctica educativa de Jess de Nazareth con la esmerada construccin de una comunidad condiscipular entretejida en la vincularidad del amor. El verificador por excelencia del aprendizaje con-discipular es el amor de los unos a los otros. Sin embargo, el Evangelio de Juan, ubica esta sentencia pedaggica de Jess junto con el anuncio de la traicin de Judas En verdad, en verdad les digo que uno de ustedes me entregar (Jn 13:21) y el anuncio de la negacin de Pedro no cantar el gallo antes que t me hayas negado tres veces (Jn 13:38). No existe el ms mnimo recato para visibilizar las contradicciones y las vicisitudes propias del proceso formativo en el condiscipulado. El amor, en la perspectiva de la humanizacin, emerge como horizonte utpico, confrontndose con la perspectiva de la deshumanizacin. La accin educativa es una lucha permanente en pos de la amorosidad de la vida humana, y en esa lucha, como toda lucha requiere para su sostenimiento y cualificacin acudir a los ms altos valores que puede embargar los seres humanos. As lo ensea el Maestro galileo, con su ejemplo, bajndose a lavar los pies de sus discpulas y discpulos Pues si yo, el Seor y el Maestro, les he lavado los pies, ustedes tambin deben lavarse los pies los unos a los otros (Jn 13:14) Los mltiples procesos de educacin popular nacidos y criados desde esta perspectiva de la construccin de comunidades con-discipulares que procuran vivir en la amorosidad humana, han sido teros pedaggicos donde se han formado generaciones de educadoras y educadores discpulos de los pueblos en donde han nacido y de quienes han aprendido a lavarse los pies los unos a los otros. Como hijas e hijos frutos de los procesos nos ensean con sus vidas servidoras la profunda comunin entre seres vivos que se reconocen mutuamente en sus necesidades, en sus aspiraciones, en sus deseos, en sus esfuerzos creadores, en sus diferencias y en sus diversidades. Con sus historias de vida como teln de fondo, resaltar en tres prcticas paradigmticas de la paideia latinoamericana, algunos elementos constitutivos de la comn-unin pedaggica, que siguiendo al Maestro de Nazareth, procura verificar en la reciprocidad del amor, los1</p> <p>aprendizajes del discipulado comunitario. Primero iremos al amor eficaz en Camilo Torres, segundo al indito viable en Paulo Freire, y tercero al socialismo raizal en Orlando Fals Borda. Pero antes de ir a estos tres referentes pedaggicos nuestros, ubiquemos la pertinencia de la COMUN-UNION en el horizonte utpico de la prctica educativa. Educar para qu? Es una pregunta que hoy aparece con fuerza en medio de mltiples discusiones pedaggicas, mucho ms, cuando las reformas educativas, orientadas por el Banco Mundial, imprimieron, bajo el rgimen de los ajustes neoliberales de los aos 90, un horizonte mercantilizador a las prcticas educativas en los pases de nuestra regin. La primera dcada del siglo XXI es remecida por procesos transformadores inesperados en Venezuela, Uruguay, Brasil, Bolivia, Ecuador que confrontan y revierten el proyecto educativo capitalista del BM y las grandes corporaciones. A manera de ejemplo veamos el artculo 15 sobre los fines de la educacin de la reciente ley orgnica de educacin de la Repblica Bolivariana de Venezuela(2009) que ofrece una buena sntesis de una orientacin distinta en la poltica educativa: (1) Educar para desarrollar el potencial creativo de cada ser humano, (2) Educar para desarrollar una nueva cultura poltica fundamentada en la participacin protagnica y el fortalecimiento del Poder Popular, (3) Educar para formar ciudadanos y ciudadanas a partir del enfoque geohistrico con conciencia de nacionalidad y soberana, (4) Educar para fomentar el respeto a la dignidad de las personas, (5) Educar para impulsar la formacin de una conciencia ecolgica, (6) Educar para formar en, por y para el trabajo social liberador, (7) Educar para impulsar la integracin latinoamericana y caribea, (8) Educar para desarrollar la capacidad de abstraccin y pensamiento crtico, (9) Educar para alcanzar la suprema felicidad social. Sin duda, a pesar de ausencias tan protuberantes como educar para la sensibilidad, para cuidar la vida, para despertar la curiosidad epistemolgica, para abrir los seres humanos a la trascendencia, para el buen vivir comunitario, etc, es, con todo, un rico elenco de fines educativos que bien quisiramos presentes en muchos de los procesos que acompaamos. Tenemos as, a la par de la dinmica discusin pedaggica desarrollada desde la educacin popular en los 90, el irrumpir de estas perspectivas educativas desde los procesos polticos de transformacin en Suramrica, lo que produce un reposicionamiento en la agenda pedaggica latinoamericana de la pregunta Educar para qu? El horizonte utpico de la comunin de la vida, si bien emerge en los debates sobre tica y filosofa de la educacin en los espacios de la pedagoga crtica principalmente en Europa y Estados Unidos, qued planteado, aunque sutilmente, desde los comienzos de la educacin popular latinoamericana, quiz y a manera de hiptesis a investigar, por su2</p> <p>entronque histrico con los procesos abiertos en el continente conjuntamente con la teologa de la liberacin. Ahora bien, las ltimas discusiones desde los movimientos sociales y la academia crtica, nos plantean con mayor insistencia, la construccin de articulaciones polticas alternativas a partir del reconocimiento vinculante de la diversidad, la pluralidad, la versatilidad y la vulnerabilidad del sujeto; lo que de hecho se expresa como cultura poltica adveniente desde las profundas y ancestrales tradiciones dialgicas-comunitarias que en el presente cimentan, entreveran y sostienen las luchas y las esperanzas populares. Desafos como los dilogos inter-generacionales, interreligiosos, inter-gneros, inter-culturales, inter-disciplinarios tendran en el horizonte de la comunin de la vida la posibilidad de reconstituirse como dinamismo jalonador de esa novedad interpelante que nos viene y nos urge desde los gritos y clamores de la vida amenazada, menguada y agredida continuamente. 1. Comn-unin en el amor eficaz1 Una de las actividades que Camilo Torres realiz con ahnco como joven estudiante de sociologa en la Universidad Catlica de Lovaina (Blgica), fue la de articular, superando diferencias de toda ndole y de cara a la crisis del elemento humano como la crisis que consider en su momento la ms importante del pas, al estudiantado colombiano en el exterior, alrededor de una propuesta de estudio e investigacin de la realidad colombiana en procura de encontrar soluciones a los problemas investigados. Fruto de ese esfuerzo es la creacin en 1956 del Equipo Colombiano de Investigacin Socio-econmica ECISE. Instrumento con el que buscaba, con el espritu de la investigacin cientfica y del servicio desinteresado a la sociedad, aglutinar y formar jvenes investigadores, coordinar con institutos de investigacin interesados la accin de las nuevas generaciones, la formacin de equipos de especialistas en ciencias especulativas y en ciencias de investigacin positiva (Por ejemplo: filsofos y economistas) y sostener una fluida comunicacin entre investigadores en el exterior y los del pas. Poco despus, en 1960, como profesor de la recin creada Facultad de Sociologa de la Universidad Nacional, funda el Movimiento Universitario de Promocin Comunal MUNIPROC con el fin de vincular a estudiantes y profesores a la realidad colombiana, investigar los recursos y necesidades de la comunidad, fomentar y coordinar los programas de la accin comunal, prestar a las comunidades atencin profesional para que ellas mismas crean servicios permanentes que atiendan sus propias necesidades, rehabilitar a las comunidades mediante el1</p> <p>Todas las citas entrecomillas corresponden a la coleccin de textos de Camilo Torres organizados por Oscar Maldonado y Guitemie Oliviri publicados bajo el nombre de Cristianismo y Revolucin, Mxico, Ediciones Era, 1970</p> <p>3</p> <p>desarrollo integral y la capacitacin de sus miembros. Luego, desde el Ministerio de Educacin, como miembro del Comit de Promocin de Accin Comunal, participa en la redaccin de la Plataforma de Accin Comunal con el propsito de organizar en gran escala la accin de comunidades locales, para la rehabilitacin de todas las deficiencias, gracias a la propia organizacin, a lo que aportar acentuando desde la ctedra universitaria y desde las Instituciones del Estado la formacin y la organizacin en el espritu de la Accin Comunal. Como miembro del Comit Tcnico del Instituto Colombiano de la Reforma Agraria INCORA (1962) se dedicar a desarrollar cursos de adiestramiento en reforma agraria con el campesinado a partir de los cuales busca la creacin de Unidades de Accin Rural, una de las cuales, la de Yopal (Casanare), con la que tendr una especial relacin, tiene como objetivos: Capacitacin de jvenes campesinos de quince a veinte aos para dirigentes y educadores de la comunidad; prestacin de asistencia tcnica; tecnificacin y diversificacin de la agricultura; organizacin de las comunidades; establecimiento de cooperativas para pequeos y medianos propietarios de la regin; investigacin sobre funcionamiento de los servicios pblicos. Torpedeado el programa por parte de los obispos y los sectores conservadores del gobierno, promover su transformacin en Cooperativa de Desarrollo Comunal de Yopal. Como profesor de la Universidad Nacional acompaa y anima la conformacin de la Federacin Universitaria Nacional FUN como expresin de unidad de base alrededor de los intereses estudiantiles y componente bsico de su organizacin nacional. Continuamente expresar solidaridad con su presencia y con su voz a las huelgas, los paros y las manifestaciones de protesta estudiantil, y con mayor veras cuando los estudiantes son expulsados injustamente de las Universidades, o son denigrados pblicamente, o son agredidos por la fuerza pblica. A finales de 1964 comienza la bsqueda de la unidad de los grupos y movimientos de oposicin al Frente Nacional, al tiempo que convoca a un grupo de intelectuales y cientficos sociales de diversas corrientes ideolgicas y polticas interesados en buscar un consenso respecto a un mnimo de puntos comunes de accin para cambiar las estructuras socioeconmicas del pas. A comienzos de 1965 inicia la redaccin de una plataforma para la discusin y el trabajo de unidad de la clase popular a la vez que convoca a estudiantes, cooperativistas y sindicalistas a la renovacin social del pas. Fruto de ello es la Plataforma del Frente Unido del pueblo colombiano que difundir ampliamente y que servir como base de amplia convocatoria para la accin y la unin de los grupos y movimientos de oposicin. En Lima ser publicada como Plataforma Latinoamericana de Unidad Popular adquiriendo carcter continental a travs de las redes de organizaciones estudiantiles. En donde quiera que se la discuta se crean los comits del Frente Unido constituidos fundamentalmente por estudiantes universitarios, sindicalistas y grupos polticos de4</p> <p>oposicin (bloque de los no alineados), quienes adems alentarn la edicin y difusin del peridico Frente Unido. A medida que los no alineados se van desgranando del Frente Unido y se va hegemonizando entre las organizaciones estudiantiles la opcin por la lucha armada; y viendo reducido su espacio poltico legal, a finales de 1965 se incorpora a la guerrilla estudiantil-campesina del Ejrcito de Liberacin Nacional ELN convencido de encontrar ah los mismos ideales de pluralismo, unidad y compromiso con las clases populares del Frente Unido. En una sociedad donde la distancia entre las lites hegemnicas y las bases populares no solamente es abismal, sino adems fomentadora de la larga historia de violencia que nos caracteriza, Camilo Torres, nacido y criado en las entraas de esa misma lite, propicia una ruptura con tal estructura, historia e ideologa de dominacin, proponiendo un camino de revolucin social conducente a una sociedad distinta regida y orientada bajo el principio del amor al prjimo. Vemos en el apretado itinerario que hemos recogido de su corta pero densa prctica poltica-educativa algunos componentes constructores de la comunin de la vida: 1. Prioridad de la formacin de hombres y mujeres jvenes con sensibilidad social, especialmente en el campo del estudio y la investigacin de la realidad del pas. 2. Capacidad de articular los aportes de la formacin acadmica europea y norteamericana con las necesidades del pas y con talento humano colombiano y latinoamericano. 3. Valoracin equitativa de los equipos de trabajo inter-disciplinarios con diferentes tendencias y orientaciones en donde cuentan, confluyen y se necesitan inter-relacionadamente tanto los aportes de las ciencias especulativas como las positivas. 4. Sostenimiento de redes y nimo colaborativo a travs de dispositivos y circuitos de comunicacin e informacin giles y accesibles. 5. Vinculacin de profesores y estudiantes en iniciativas y espacios organizativos de investigacin y accin social extra-acadmicas, propiciando el desarrollo de relaciones pedaggica equitativas en el esquema dinmico de movimiento social. 6. Bsqueda de comunidades marginadas como lugares sociales para la investigacin y la accin comprometida de la academia universitaria y la5</p> <p>formacin de esas comunidades como sujetos interlocutores y creadores de sus propios servicios y desarrollos. 7. Apostar a la auto-organizacin de las comunidades locales frente a sus necesidades mediante la formacin y promocin del espritu de la accin comunal. 8. Formacin de liderazgo poltico en, desde y para la accin social comunitaria. 9. Animar y acompaar la creacin de organizaciones sociales como expresin de unidad de base alrededor de las necesidades y los intereses de quienes son vctimas de la deshumanizacin. 10. Permanente expresin de simpata y solidaridad con las luchas y las protestas populares. 11. Bsqueda de unidad a partir de consensos mnimos de accin acogedores de la inclusin y la visibilizaran de la diversidad. 12. Producir ambientes y dinmicas propicias para la discusin argumentativa que conlleven al despojo de los dogmatismos y al acuerdo entre diferentes teniendo como punto de partida lo que une y acerca ms que lo que divide y separa. Sin duda la ruptura tica-poltica del sentido de la vida humana producida por Camilo Torres y el movimiento del Frente Unido no sucede solo por la coincidencia epocal de diversos factores coyunturales favorables. Claro que es indispensable tal favorabilidad, pero adems de ello, las rupturas sern tales si cuenta con los elementos humanos formados en la criticidad y la sensibilidad que las incentiven y las profundicen. Ser el evangelio del amor eficaz de Jess de Nazareth la fuente primordial, reledo desde los movimientos del catolicismo social europeo y su renovada teologa, desde donde emerger la mstica y el...</p>