diario de un hada

Download Diario de un hada

Post on 24-Jan-2018

376 views

Category:

Entertainment & Humor

1 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

  • Annotation

    Slo viven si crees en ellas

    El nombre de un hada es secreto, nadie debe conocerlo. De lo contrario, podra ocurrir algoimpredecible.

    ste es el diario de uno de esos minsculos y delicados seres alados. A travs de sus pginasvisitaremos un mundo fabuloso, nos ensearn sus sorprendentes poderes curativos, la labor quedesempean en nuestras vidas, descubriremos cmo algunos seres humanos se pueden transformar enhadas vctimas de oscuros encantamientos, y seremos testigos de los prodigiosos acontecimientos queles suceden.

    Diario de un hada es una porcin de ilusin que pretende contribuir a que el mundo de la fantasasiga vivo, un libro que encierra un pequeo enigma que el lector avezado tendr descubrir.

    notes

  • clara tahoces

    diariode unhada

  • SOBRE LA AUTORA

    Clara Tahoces , grafo-psicloga y escritora madrilea, ejerce el periodismo especializado y deinvestigacin en temas inslitos y misteriosos desde hace veinte aos. Ha colaborado asiduamente connumerosas publicaciones y en diversos programas de radio y televisin. En la actualidad es redactora-jefe de la revista Ms All de la Ciencia.

    En su faceta de escritora es autora de ocho libros entre los que destacan Sueos, que ya haalcanzado ocho ediciones y Grafologa, un completo tratado sobre esta disciplina (Libros Cpula).Adems ha escrito novela fantstica sobre hadas, brujas y unicornios y varias guas mgicas deEspaa. Su novela Gothika fue galardonada con el premio Minotauro 2007.

  • PRLOGO

    ...Cuando un nio dice que no cree en las hadas, cae muerta una de ellas, por eso vanquedando tan pocas...

    JAMES BARRIE

    Con gran asombro por mi parte, he sabido que hay personas que no han visto jams a ungnomo. No puedo por menos que compadecerlas. Estoy seguro de que no estn bien de lavista.

    AXEL MUNTHE

    Hace unos meses me vi envuelta en una circunstancia un tanto inslita... Me notificaron que mita Clarissa haba fallecido y se me instaba a que me presentase ante el notario para escuchar la lecturadel testamento... El hecho en s no debera extraar. Todos los das mueren y nacen personas, es elciclo de la vida. Sin embargo, mi ta Clarissa no era una persona comn. De entrada, no supe qupensar puesto que (muy a mi pesar) apenas la haba visto en tres o cuatro ocasiones en compromisosfamiliares, aunque s saba de sus andanzas, pues era el gato verde de la familia, y eso ya esdifcil, cranme. Para rendir un pequeo homenaje a su figura, dir que viva completamente sola, enuna casona apartada, lejos del mundanal ruido, del humo de los coches y del estrs que a todos nos vaenvolviendo poco a poco, y del que apenas si podemos desligarnos. No tena un pelo de tonta taClarissa! Viva de manera holgada gracias a una herencia, y aparentemente no se dedicaba a nada enconcreto, ms que a sus plantas, flores y animales (tena siete perros y seis gatos, amn de numerososreptiles), que tras su fallecimiento fueron repartidos en distintos lugares...

    Uno de esos gatos (negro para ms seas) vive ahora conmigo. Era una eremita moderna. Aunqueesta semblanza pudiera hacernos pensar que se trataba de una persona muy mayor, no lo era... Es ms,siempre sospech que haca pactos con entidades, vaya usted a saber de qu clase, porque noaparentaba la edad que se supona debera tener... En realidad, posteriormente a su muerte, trat deindagar los aos exactos y nadie de la familia supo darme razn...; est claro que era una desconocidapara todos nosotros! Pero lo ms curioso es que los documentos en los que debera constar este dato(partida de nacimiento, DNI, etc.) no aparecieron por parte alguna, ni siquiera en los registroscorrespondientes.

    De esta ltima investigacin me encargu personalmente, y acostumbrada como estoy a tratar dellegar hasta el fondo de las cosas, en esta ocasin como en otras tantas debo reconocer mi derrota.Es como si alguien se hubiese tomado la molestia de hacerlos desaparecer, o como si los mencionadosdocumentos no hubiesen existido jams...

    Tampoco pude averiguar nada sobre su vida...; para la familia era, como ya he expresado haceunas lneas, una completa y misteriosa extraa. No se le conocan amigos ni amigas (a su entierro yfuneral no acudieron ms que algunos familiares por no dejarla sola). Entre ellos, me encontraba yo,pero ms que por cumplir me acerqu por curiosidad es justo reconocerlo, aunque tambin esconveniente especificar que si los misterios siempre me han atrapado, ta Clarissa desde luego era uno

  • de ellos, y yo me daba cuenta ahora, tras su muerte! Adems, yo llevaba mi nombre como derivacindel suyo, y por alguna curiosa casualidad estaba incluida en la lista de las personas que deban acudir ala lectura del testamento. Algo inexplicable!

    Lo ms sorprendente de todo es que el dinero que posea, as como sus bienes terrenales, lo donpara obras de beneficencia, excepto unos viejos papeles que aparecan citados en el testamento, y queella deseaba que yo tuviese en mi poder..., por qu? Lo ignoro.

    Aquellos manuscritos no se me entregaron de inmediato por una simple razn: no fueron halladoshasta varias semanas despus, una vez que empezaron a desmantelar la casona. La ta Clarissa celosa de su intimidad hasta con ella misma los haba escondido debajo de una tabla que cubra elsuelo de su habitacin. Alguien pis mal, la tabla salt y qued al descubierto una caja en la queaquellos papeles que para ella deban ser sumamente valiosos se encontraban perfectamenteordenados y envueltos en una capa de hojas secas... Olan a tierra, como si hubiesen estado enterradoso metidos en alguna oquedad por un tiempo. La intriga me corroa, as que apenas los tuve en mi poderme falt tiempo para encerrarme en mi habitual lugar de trabajo a fin de escudriar tan inslitaherencia. Qu contenan aquellos manuscritos?, se preguntar el lector... Esa misma cuestin me laformulaba yo.

    Cuando comenc a leerlos me qued estupefacta y saqu dos conclusiones: o ta Clarissa estabacomo una regadera tal vez por el aislamiento en el que haba vivido constantemente y elucubruna singular historia que se desarrollaba en un mundo tan irreal como imaginario, o el raro relato queall se narraba poda ser autntico?

    No ser yo quien d respuesta a esta pregunta, porque a estas alturas confieso que ya no s qupensar... Son demasiados los datos que cuadran... Es preferible que sea usted, que en estos momentostiene los papeles en sus manos, el que extraiga sus propias conclusiones... Pero no destripar lahistoria, que tiene su propia protagonista, y que habla por s misma mejor de lo que yo podrahacerlo...

    Tal como a m me lleg, as se ha reproducido. Por supuesto, los originales obran en mi poder.No he cambiado nada, nicamente encontrarn algunas notas a pie de pgina que s son mas. Elmotivo de estas anotaciones se explica porque una vez que conoc el contenido de los papeles de taClarissa quise saber ms sobre el tema, dese comprender mejor el mundo ferico (completamentediferente al mundo de los humanos). Para ello tuve que documentarme, y he considerado que muchasde las cosas que se describen, que en un principio no entend, sera interesante compartirlas con ellector. Espero que sepan perdonar y comprender estas pequeas intromisiones...

    No me pregunten cmo lleg este diario a manos de mi ta porque tengo la misma idea queustedes: ninguna! Tal vez, ta Clarissa tena ms amigos de los que sospechamos...

  • EN EL TIEMPO DEL BHO

    Quisiera que fuese mi intencin ya que me he propuesto escribir este diario poder hacerlocomo los humanos, es decir, aadiendo fechas, das y hasta horas, aunque eso no va a ser posible,puesto que desde que pas a convertirme en un ser elemental, una de las cosas que he aprendido es quenuestra memoria no es muy buena,[1] adems de que la concepcin del tiempo en el mundo ferico esabsolutamente distinta... Aqu ste no se mide con relojes, ni con prisas, ni con reuniones, ni con nadaque altere nuestro devenir. Con nada, excepto das muy sealados como la noche de San Juan... Yobservad bien esta fecha, pues es crucial para las hadas, especialmente para aquellas denominadas porlos humanos encantadas.

    Y es que yo no fui siempre de esta manera... Antes, hace mucho tiempo (no recuerdo cunto), erahumana, y an echo de menos mi antigua condicin. Pero la vida es as, y ahora me encuentro atrapadaentre dos mundos contradictorios y paralelos.

    Supongo la cara que ya debe de tener un humano si este diario ha cado en sus manos y lee lo queacabo de escribir, pero en cierto modo la motivacin que me ha impulsado a describir el mundoferico[2] (cosa nada sencilla) tiene ese fin... Si supieses t, amigo/a (puedo llamarte as?...,gracias!), el trabajo que me cuesta hilvanar las ideas, no te estaras riendo tanto a mi costa... Pero nocreas que no te entiendo, puesto que a m me hubiese pasado igual. Nuestros mundos estn tan cerca ytan lejos al mismo tiempo, que seguramente habrs podido ver alguna prueba fsica de nuestraexistencia, y aun siendo as, ni te has dado cuenta, o en el caso de los ms enterados, dichas evidenciashan sido confundidas con otras entidades, como extraterrestres, que bajo ningn concepto tienen quever con nuestro mundo.

    Pero no digas que no crees en m...; por favor, no quiero que una de nosotras caiga muerta!Seguramente, lo que aqu voy a narrar pueda serte de utilidad, si es que algn da decides localizarnos(si me oyeran las otras hadas[3] recibira una reprimenda), porque os tememos casi tanto como oshuimos.[4] A fin de cuentas, estis destruyendo a pasos cada vez ms agigantados nuestro hbitat; noparece que demostris mucho respeto por nuestro entorno, que tambin es el vuestro, no lo olvidisnunca! De seguir destruyendo el planeta, desapareceremos para siempre y vosotros tardaris algo ms,pero tambin terminaris por sucumbir...

    Y pensar que yo antes era como vosotros!, que no reparaba en estas cuestiones tan importantespara nuestra supervivencia... Cmo cambia la c