crucial de marcelo gatica y pablo gutiérrez

Download Crucial de marcelo gatica y pablo gutiérrez

Post on 07-Apr-2016

216 views

Category:

Documents

1 download

Embed Size (px)

DESCRIPTION

 

TRANSCRIPT

  • Marcelo Gatica Pablo Gutirrez

    Crucial

  • Marcelo Gatica Pablo Gutirrez

    Crucial

  • Si vemos este ejemplar impreso, es gracias al apoyo de muchos y muchas. Por ello, queremos agradecer particularmente a S. Stuart Park y a Alfredo Prez Alencart por las valiosas apreciaciones que otorgan impulso a nuestro trabajo. A Ortiga Ediciones. A Paul Marginean por habernos regalado la foto que constituye la portada. A quienes han apoyado la difusin y lanzamiento: Camilo Cantillana, Karen Gatica, Cristian Morn, Carolina Espinoza, Rebecca Lipkowitz, nuestros amigos del Pjaro Verde y del GBU. Muy especialmente a nuestras familias por su constante apoyo, y a todos quienes se han atrevido a mirar la cruz junto a nosotros.

    Edita

    Santiago - Chile

    Marcelo Gatica / Pablo Gutirrez

    ISBN 978-956-358-350-2Reg. Prp. Intelectual: N 245.1591 Edicin / diciembre de 2014

    Todos los derechos reservados(Este libro y cualquiera de sus partes pueden ser reproducidas con fines no lucrativossin el permiso explcito del autor, siempre y cuando se cite adecuadamentesu procedencia y autor)

    4

    Crucial

  • 5Crucial

  • 6

  • l solo extendi los cielos,Y anda sobre las olas del mar;

    l hizo la Osa, el Orin y las Plyades, Y los lugares secretos del sur;

    l hace cosas grandes e incomprensibles,Y maravillosas, sin nmero.

    He aqu que l pasar delante de m, y yo no lo ver;Pasar, y no lo entender.

    Job: 9:8-11

    7

  • 8

  • He aqu a dos que miran (y sienten) el perfecto legado del Traspasado. Y ms que cielo o tierra, ms que imagen o verso, lo suyo es Pasin que alumbra la rbita sombreada de la Cruz, aquella que muchos realmente no perciben, ms atentos a los ayes y amenes. S, escriben y captan aquello que marcan sus ojos o el Espritu, pero en realidad son dos lucirnagas al servicio del Ojo y del Hijo. S, son cristianos, pero tambin donan ofrendas de calidad: hay Poesa cuando Gatica se pronuncia; hay Visin en los instantes perdurables atrapados por Gutirrez. Todo se entrecruza en lo extenso del Misterio, en lo profundo de la Cruz: Marcelo de Cauquenes y Pablo de Temuco enlazan arte y amistad, Evangelio y vida de ahora mismo. Celebro su propuesta y simbologa. Y lo hago porque no estn rezagados del Verbo.

    Alfredo Prez AlencartUniversidad de Salamanca, Espaa, noviembre 2014.

    TODO SE ENTRECRUZA EN LO EXTENSO DEL MISTERIO

    9

  • 10

  • PRLOGO

    Acepto con sumo placer la amable invitacin por parte de los autores a abrir una pequea puerta de entrada a su hermosa publicacin. Me predisponen favorablemente mltiples nexos de unin: la colaboracin en los GBU que ha formado parte de nuestra comn historia personal; el lugar central de la Cruz, que ellos detectan en lo cotidiano, el eco de la presencia de Dios en las cosas, la seal latente del movimiento silente de Dios, que inspira su potica del asombro, y que ha informado mi propia incursin en el campo de la hermenutica bblica a lo largo de muchos aos; y sobre todo, el texto de Job, colocado como prtico de esta exposicin, ya que aquel libro ilumin mi propio camino en momentos de extrema necesidad. Eco y seal: la impronta de Cristo en toda la Escritura, como el propio Maestro explic a los dos discpulos en el camino de Emas, y que se asoma a la realidad de la vida diaria si tenemos odos para or, y ojos para ver. Se producen, de vez en cuando, estos cruces de caminos, tan providenciales como inesperados, y son muy de agradecer.

    El Universo encierra, adems de orden y belleza, como acreditan estas pginas, misterio y terror. Job reconoce que Dios hace cosas grandes e incomprensibles. Los grandes actos creativos de Dios son tan maravillosos como inasequibles para el entendimiento humano: He aqu, l pasar delante de m, y yo no lo ver: / Pasar, y no lo entender. Infinito es el abismo que separa la inteligencia divina de la humana. Para Job, esta incomprensin constituy un obstculo insuperable para la fe. Era como si este Dios que se esconde (Isaas 45:15) quisiera ignorarle, evadirle, pasar deliberadamente inadvertido. Job pens que si finalmente se acercase a este esquivo Dios, ni le vera, ni le entendera. Pero

    11

  • si Dios se oculta es para que le busquemos. El Dios que se esconde es el Dios que se revela, que sorprende, que aparece cuando menos lo esperamos y cuando ms le necesitamos. Aunque no le sintamos, ni le veamos, ni le entendamos, l est cerca de nosotros siempre. He aqu una paradoja que slo puede resolver la fe: Dios lo llena todo; pasa, y no le vemos.

    El libro de Job revolucion mi comprensin de la hermenutica bblica en medio de una dolorosa circunstancia personal que me toc vivir. Necesitaba recibir un mensaje de esperanza, y lo encontr en la historia de Job. El libro plantea en toda su magnitud el problema del mal en un mundo creado por Dios, y el enigma del sufrimiento inocente. El relato descubre un misterio que atae a todo ser humano, al margen de su credo o circunstancia personal. En el campo de la muerte de Auschwitz II se ha inscrito un solo texto en nombre de las vctimas de aquella barbarie satnica. Se trata de Job 16:18: Oh tierra! no cubras mi sangre, / Y no haya lugar donde se esconda mi clamor. Representa el clamor de todos los seres humanos que han sufrido a manos de hombres inicuos en el mundo. Job se sinti preso de una duda terrible: el favor de Dios es una quimera, y su bondad, una ficcin. Pero en medio de su angustia surgi una magnfica fe, inmortalizada por G.F. Hndel en su clebre Mesas: Yo s que mi Redentor vive.

    Al margen de su proyeccin teolgica, Job ofrece otros muchos alicientes al lector. Su vehculo expresivo es el dilogo; su esencia, la poesa; y el libro constituye un bello monumento al valor de las palabras. Se producen, por tanto, no pocas afinidades conceptuales entre Crucial y el libro de Job. La belleza de sus aforismos y reflexiones, su adentramiento en los intersticios de las cosas, la intrahistoria que devela, las imgenes que evocan una realidad trascendente, ms elevada, la que inspir a Teresa de vila a cantar: Ves la gloria del mundo? / Es sombra vana. /Nada tiene de estable, / Todo se pasa. Todo, menos la Palabra de la Cruz que reverbera a travs de toda la Escritura, que se asoma a lo diario, y se puede discernir en lo aparentemente trivial. Cristo no busc su propia gloria. Muri en medio de la oscuridad, en la soledad de su alma; y como que escondimos de l el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos (Isaas 53:3). A travs de Crucial se nos invita a descubrir nuestro rostro, levantar nuestra vista, y estimarle a l en todas las facetas de nuestra vida, ahora, y en la eternidad.

    S. Stuart ParkValladolid, Espaa, octubre 2014.

    12

  • PRIMER CRUCE(MARCELO GATICA)

    13

  • 14

  • A Helina, Lukasy el pequeo Benjamn

    15

  • 16

  • 17

    Sin la cruz Jesssera un bello astronauta en tiempos

    de tierras planas.

    Con la cruzabri la bveda celeste

    de nuestros corazones en tiemposde maquinarias y espejismos.

  • I.-

    Necesitamos tornar al barropara palpar el cielo.

    Hay apariencias que no son aparienciasSino espejosque nos recuerdan nuestra naturaleza.

    La silueta de la cruzha permanecido talladaen el barrocomo el ascensorde nuestro despegue cotidiano.

    18

  • 19

  • 20

  • 21

    II.-

    Ahora,solo vemospor reflejos,pues los ojos setransformaron en

    MURALLAS.

    Pero cuando se desintegretodo el esqueleto.Es decir,en aquella pesada arquitectura de piedrapermanecer intacta una zarza numinosacuya sombraes el reflejo permanentede un cruce de tiemposEntonces,por primera vez ocuparemos el horizonte de nuestros Ojos.

  • 22

    III.-

    En dos segundosvolver a respirar

    el Ojo, quise decir, nuestras entraas.

    ) Los minotauros son animales aparentemente extintos. La calle se ha vuelto un laberinto peligrosamente extenso. El vrtigo se palpa en ciertas ciudades de cemento. Abrir la puerta es lanzarse en paracadas en un tnel sin ojos, pero el roce del aire nos recuerda que an laten nuestros sentidos.

    ) Una especie de espejismo verde, nos trastoca la retina. Scate los ojos sino seguirs viendo lo mismo. La distancia que hay ante lo prximo, es como del hueso a la mano. Es decir, aquella sombra estadstica del otro.

    ) ( Mientras escucho el diminuto reclamo del eco de un minotauro en miniatura.

  • 23

  • 24

  • 25

  • IV.-

    No slo los peces tienen escamas en los ojos. Hay espejismos cada dos metros. Estamos cubiertos por una telaraa de pulsaciones invisibles. Miles de ondas electromagnticas aplanan las calles, cruzan nuestras ventanas. Algunos ancianos no detectan el origen del dolor de cabeza ni de costilla. Nos cazan con anzuelos de aire, quise decir, de imgenes.

    A pesar del mareo salgo a pescar caminos en el subterrneo del cielo.

    26

  • 27

  • (1)

    28

    V.-

    Mirarn al que traspasaron.

    Desde el cielo un astronauta mira con sorpresa la construccin de murallas, y comprueba diariamente que al parecer la tierra sigue siendo plana. Y que los puntos cardinales siempre han explotado all afuera.

    Para ser ms precisos al astronauta an no le queda claro el nombre de nuestro planeta, porque vamos girando sobre un baln de agua que en cualquier momento se esfumar y dar a luz un mundo areo.

    Y en el punto de escape o ms bien en el punto de fuga, volaremos a la velocidad de la luz sin percibirla, en un camino que no tendr fondo, como esos cuentos de nios donde nos hablaban de un agujero sin fin. Las fronteras sern una cosa arcana slo recordada en las manos de la tierra, quise decir, los rboles que aplaudirn c