bastos. los indios, la nación y el nacionalismo

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  • Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=13820608

    Red de Revistas Cientficas de Amrica Latina, el Caribe, Espaa y Portugal

    Sistema de Informacin Cientfica

    Santiago Bastos

    Los indios, la nacin y el nacionalismo

    Espiral, vol. II, nm. 6, mayo-agosto, 1996, pp. 161-206,

    Universidad de Guadalajara

    Mxico

    Cmo citar? Fascculo completo Ms informacin del artculo Pgina de la revista

    Espiral,

    ISSN (Versin impresa): 1665-0565

    espiral@fuentes.csh.udg.mx

    Universidad de Guadalajara

    Mxico

    www.redalyc.orgProyecto acadmico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto

    http://www.redalyc.orghttp://www.redalyc.org/comocitar.oa?id=13820608http://www.redalyc.org/fasciculo.oa?id=138&numero=7716http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=13820608http://www.redalyc.org/revista.oa?id=138http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=13820608http://www.redalyc.org/revista.oa?id=138http://www.redalyc.org/revista.oa?id=138http://www.redalyc.orghttp://www.redalyc.org/revista.oa?id=138

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    Los indios, la naciny el nacionalismo

    Este artculo pretende entender la situacin actual de los indios en Latinoamricadesde la perspectiva de la nacin. Se basa en los aportes de Anderson (1983) -sobre el surgimiento del nacionalismo- y de John y Jean Comaroff (1992) -sobreel nacimiento y permanencia de la etnicidad- y en tres situaciones concretas -lasque se dan actualmente en Guatemala, Mxico y Bolivia-. En un primer momentose argumenta que la forma que actualmente toma la etnicidad en Latinoamricaes inseparable del modo que se formaron las naciones en este subcontinente.Posteriormente se muestra cmo los actuales movimientos de reivindicacintnica asumen partes del discurso nacionalista, planteando en este marco lanecesidad de una autonoma poltica. Por ltimo, se sita a estos planteamientosen relacin a otros de contenido clasista tambin presentes en el discurso de lasorganizaciones indias, discutiendo su significado y las consecuencias que pudieratener.

    S ANTIAGO B ASTOS

    a reflexin acadmica sobre la movilizacin polti-ca de los indios en Latinoamrica est adquiriendocada vez ms importancia en los ltimos aos, a lazaga de la presencia que estn consiguiendo comointerlocutores para los poderes pblicos y organis-mos establecidos. Quiz el levantamiento chiapa-neco haya sido el hecho ms espectacular ypublicitado, pero en otras regiones de Mxico y enotros pases del subcontinente, los indios llevan yabastante tiempo haciendo sentir su presencia y sudeterminacin. Sin tener en cuenta toda esta lu-cha, no podremos comprender las novedades in-troducidas en la reforma constitucional realizadaen Colombia en 1991, la modificacin del artculo4 de la Constitucin mexicana, o los alcances del

    Espiral, Estudios sobre Estado y Sociedad Vol. II. No. 6 Mayo/Agosto de 1996

    Estudiante delDoctorado en

    Ciencias SocialesCIESAS, UdeG

    L

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    Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indgenasalcanzado entre el gobierno y la insurgencia en Guatemala. Siemprequedar la duda sobre la aplicacin de esas regulaciones, pero no sepuede negar que suponen avances en el reconocimiento de los indioscomo sujetos sociales con especificidad propia dentro de sus pases.

    Los estudios llevados a cabo intentan aprehender el fenmenodesde diferentes ngulos: como formacin de un movimiento social(Rivera, 1992), desde su base territorial y su insercin comunal(Zrate, 1994), en su relacin con las polticas estatales (De la Pea,1995), como actores polticos (Bastos y Camus, 1993, 1995), o comoarticuladores de una identidad y una imagen social nueva(Hernndez, 1995, Alb, 1995). Segn Zrate, la mayora de estostrabajos adolecen de un problema metodolgico: a lo ms que se hallegado ha sido a caracterizar estas organizaciones o movimientospor lo que decan de s mismos, de sus programas, manifiestos, notasperiodsticas y, algunas veces, entrevistas a sus lderes (1994: 13).Este artculo pretende seguir en esa lnea metodolgica, pensandoque an queda mucho jugo por sacar a la idea que de s mismostienen -o manejan inconscientemente- quienes reclaman susespecificidad tnica como bandera; siempre que este discurso seaubicado en el contexto en el que surge y se desarrolla.

    En concreto, el objetivo de este artculo es situar a estos movi-mientos dentro de una perspectiva nacional. Esto significa tantover el por qu del surgimiento de la etnicidad indgena dentro de lassociedades nacionales en que estn inscritas, como reflexionar sobrelas continuas y cada vez ms extendidas referencias de carcternacionalista que aparecen en el decir y el hacer de estos nuevosactores indios. La discusin se basar en dos textos que suponenaportes tericos para la definicin tanto de nacin como de etnia,relacionndolos con tres situaciones concretas de movimientosreivindicativos indios en Guatemala, Bolivia y Mxico.1 La compa-

    S ANTIAGO B ASTOS

    1 Para el caso de Guatemala nos basaremos en los textos de Bastos y Camus (1993, 1995) y para el de Bolivia, en el

    de Alb (1995), por lo que, cuando no se cite referencia bibliogrfica, sern stos los mencionados para cada pas. Para Mxico

    utilizaremos el de De la Pea (1995) como general, el de Hernndez (1995) sobre Oaxaca y los de Zrate (1994a, 1994b,

    y 1995) sobre los purhpechas de Michoacn.

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    racin entre estos tres casos, sin ser el objetivo central de este texto,permitir llamar la atencin sobre un aspecto hasta ahora pocoabordado: la similitud -dentro de los procesos propios de cada pas-de los desarrollos y las demandas de los diferentes grupos indios enAmrica Latina.

    El trabajo de Anderson (1993) sobre el surgimiento de la naciny el nacionalismo ha tenido gran impacto en las ciencias sociales. Enel texto, este autor describe los procesos materiales y culturales quehacen posible que se imagine una nacin entre una comunidad depersonas. Desarrolla los diferentes resultados y formas que naciny nacionalismo toman segn la combinacin de factores, fuerzas y elmomento histrico en que se desarrollan. As, trata el papel que hajugado el desarrollo del capitalismo -no slo en la forma de capita-lismo impreso- en la gnesis y extensin del fenmeno nacional, alser la burguesa (tomada en un sentido amplio) la que lo lleva a caboy la que lo exporta fuera de Europa, creando las condiciones para quese reproduzca -adaptado- el modelo nacionalista. Segn l, se handado en la historia cuatro formas de lucha nacional: nacionalismocriollo, popular, oficial-imperial y anticolonial. De cada una de ellasestudia el surgimiento del grupo social especfico que forma lavanguardia, su formacin como actor poltico, el origen, causas ydesarrollo de las demandas bsicas que se dan, y por fin, la influen-cia de los modelos anteriores en la delimitacin de los que va a serla nacin. Por ltimo, el trabajo de Anderson es particularmenterelevante porque destaca la idea de que la nacin, como comunidadimaginada es la forma de asociacin poltica vista como natural enesta etapa histrica, formando ya parte de nuestra forma deconciencia secular. Al hacerlo, da y recrea a los connacionales elsentido de transcendencia y pertenencia que previamente otorgabael pensamiento religioso.

    El texto de los Comaroff (1992), que utilizo tambin como baseargumentativa, ofrece una interpretacin original sobre el naci-miento y permanencia de la etnicidad y la conciencia tnica enconcreto. En l, los autores plantean claramente que la etnicidadtiene su origen en fuerzas histricas especficas (:50) -argumento

    Los indios, la nacin y el nacionalismo

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    opuesto a las teoras que la consideran como un fenmeno primor-dial-.2 En concreto, tal y como hoy la entendemos, es producto de laexpansin del capitalismo y tiene manifestaciones diversas depen-diendo de su instrumentacin y las estructuras sociales particularesen que se construye. La etnicidad es resultado de una incorporacinasimtrica de grupos estructuralmente diferentes en un sola econo-ma poltica (:54), que supone entonces la existencia de un grupodominante y otro dominado. Por ello, en la conciencia tnica,como un tipo de conciencia colectiva, se combinan una clasificacinsubjetiva ... de acuerdo a diferencias culturales ... (y una) estereotpicajerrquica, en nichos dentro de la divisin social del trabajo (:52).De esta forma, confluyen elementos de la identidad totmica y la declase pero es en su fusin donde reside el carcter particular de laetnicidad (ibid). Una vez dadas las condiciones para su surgimien-to, la etnicidad llega a tomar, en quienes la viven y reproducen, elpapel de principio rector de la diferenciacin social, y con su desarro-llo puede incluso llegar a ser un motor que modifique la realidad quela hizo nacer.

    En definitiva tenemos dos trabajos que plantean, para realidadescomo el nacionalismo y la etnicidad, una visin combinada deelementos socioeconmicos y culturales.3 De la misma forma, ambosestudios pretenden entender estos fenmenos dentro de unas coor-denadas histricas precisas, tanto en su surgimiento como en superpetuacin. Seran dos ejemplos de lo que Roseberry (1989)considera que debe ser la antropologa econmico-poltica, en quelos hechos culturales han de ser vistos como productos y produccio-nes dentro de un marco histrico de relaciones desiguales de podereconmico y poltico. Pero, por generales, ambas tesis necesitan de

    S ANTIAGO B ASTOS

    2 Esta cita, como todas las que provengan de textos en ingls, han sido traducidas por el autor y se presentan en castellano.

    Dada la multiplicidad de acepciones y matices que conllevan los trminos etnicidad, grupo tnico, identidad tnica y otros

    asociados, en este artculo los voy a usar segn el sentido que dan los Comaroff (:50-52).

    3 Sin embargo, los dos trabajos son muy diferentes. Anderson va analizando, a lo largo de 300 p