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Areíto sábado 18 de enero, 2014

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  • A re t o Zona de laCultura y delas ideas w w w. h oy.co m .d oEditor: BavegadoDiseo: Carla GonzlezS BA D O 18.01 .2 014

    ALBERTO ULLOA!H O M E NAJ E P g i n a 8

    Cuidado del cuerpo versusculto del cuerpo Pg 2

    MANUEL RUEDAEn la literaturado m i n ica na

    Manuel Rueda es, para m, unautor polidrico. Las distintasaristas que su vida artsticadespliega hacen merecedor de unaestacin aparte en el canon de laliteratura dominicana.

    P g i n a 5

    Cincuenta sonetosDE LEN DAVIDLen David, escritor, profesor, crticoy filsofo ha abordado el mundodel ensayo caracterizndose porreflexiones y argumentaciones dehondura sobre temas trascendentestanto en el campo literario como enel filosfico. P g i n a 6

    Yanquis vigilabande cerca a lospa t r i o ta sEntre los mltiples patriotasperseguidos y humillados por losnorteamericanos durante laocupacin de 1916 estuvieron RafaelCsar Tolentino, director de LaInformacin, y Manuel Flores Cabrera,intelectual venezolano que hizo causacomn con los dominicanos. P g i n a 7

  • 2 Sbado 18 de e n e rode 2 014H OY A RE TO

    Zona

    Are

    itoZo

    na A

    reto

    Juan Bosch (Cuentista y ensayista dominicano)La palabra puede exponer la accin, pero no puede suplantarla.Miles de frases son incapaces de decir tanto como una accin

    Cuidado del cuerpo versusculto del cuerpo

    LA HISTORIA/Fuente: Portal de Biblifilo Enmascarado

    1936 FALLECI EL 18 DEE N E RO. Jos ephRudyard Kipling, novelista y poetaingls, premio Nobel en 1907.Algunas de sus obras mspopulares son El libro de las elva, Kim de la India o Elhombre que pudo ser reinar._

    1809 NACI EL 19 DEE N E RO. Edgar AllanPoe, escritor norteamericano,maestro de la novela gtica y loscuentos de terror.

    1925 NACI EL 20 DEENERO. Erne stoCardenal, sacerdote catlico, poeta ypoltico nicaragense._

    1932 NACI EL 20 DEENERO. Heberto Padilla,poeta , periodista y activista cubano._

    1950 MURI EL 21 DE ENERO. George Orwell,seudnimo de Eric Arthur Blair, escritorbritnico. Sus dos novelas ms populares y crticas sonRebelin en la granja, y 19 84

    E ntender la existencia humana apartir de la teora de la complejidades enriquecedor. Somos seres com-plejos, vale decir, en los que se da laconvergencia de un sinnmero de facto-res, materiales, biolgicos, energticos, es-pirituales, terrenales y csmicos. Posee-mos una exterioridad con la cual nos ha-cemos presentes unos a otros y pertene-cemos al universo de los cuerpos. Y tene-mos una interioridad, habitada por vigo-rosas energas positivas y negativas queforman nuestra individualidad psquica.Somos portadores de la dimensin de loprofundo por donde rondan las preguntasms significativas del sentido de nuestropaso por este mundo. Estas dimensionesconviven e interactan permanentementeinfluencindose unas a otras y moldeaneso que llamamos el ser humano.

    Todo en nosotros tiene que ser cuidado, sino, perdemos el equilibrio de las fuerzas quenos construyen y nos deshumanizamos. Alabordar el tema del cuidado del cuerpo esmenester oponerse conscientemente a losdualismos que la cultura persiste en man-tener: por un lado el cuerpo, desvinculadodel espritu y por otro el espritu desma-terializado de su cuerpo. Y as perdemos launidad de la vida humana.

    La propaganda comercial explota estadualidad, presentando el cuerpo no comola totalidad de lo humano, sino parciali-zndolo, sus msculos, sus manos, suspies, en fin, sus distintas partes. Las prin-cipales vctimas de esta fragmentacin sonlas mujeres, pues la visin machista se re-fugi en el mundo meditico del marke-ting usando partes de la mujer, sus pechos,su sexo y otras partes, para seguir haciendode la mujer un objeto de consumo dehombres machistas. Debemos oponernosfirmemente a esta deformacin cultural.

    Tambin es importante rechazar el cul-to al cuerpo promovido por la infinidadde gimnasios y otras formas de trabajo so-bre la dimensin fsica, como si el hom-bre/mujer-cuerpo fuese una mquinadesposeda de espritu que busca desarro-llos musculares cada vez mayores. Con es-to no queremos de ninguna manera des-merecer los distintos tipos de ejercicios degimnasia al servicio de la salud y de unamayor integracin cuerpo-mente, los ma-sajes que renuevan el vigor del cuerpo yhacen fluir las energas vitales, en particu-lar las disciplinas orientales como el yoga,que favorece tanto una postura meditativade la vida, o el incentivo a una alimenta-cin equilibrada, incluyendo tambin elayuno, bien como ascesis voluntaria o co-mo forma de armonizar mejor las energasv i t a l e s.

    El vestuario merece una consideracinespecial. No solo tiene una funcin utili-taria para protegernos de las intemperies.

    Tambin tiene que ver con el cuidado delcuerpo, pues el vestuario representa unlenguaje, una forma de revelarse en el tea-tro de la vida. Es importante cuidar de queel vestuario sea expresin de un modo deser y que muestre el perfil humano y es-ttico de la persona. Es especialmente sig-nificativo en la mujer pues ella tiene unarelacin ms ntima con su propio cuerpoy con su apariencia.

    Nada ms ridculo y demostrativo deanemia de espritu que las bellezas cons-truidas a base de botox y de cirugas pls-ticas innecesarias. Sobre este embelleci-miento artificial hay montada toda una in-dustria de cosmticos y de prcticas deadelgazamiento en clnicas y spas que di-fcilmente sirven a una dimensin ms in-tegradora del cuerpo. Esto no quiere decirque haya que invalidar los masajes y loscosmticos importantes para la piel y parael justo embellecimiento de las personas.Pero hay una belleza propia de cada edad,un encanto que nace del trabajo de la viday del espritu en la expresin corporal delser humano. No hay photoshop que sus-tituya la ruda belleza del rostro de un tra-bajador tallado por la dureza de la vida, losrasgos faciales modelados por el sufri-miento. La lucha de tantas mujeres traba-jadoras en el campo, en las ciudades y enlas fbricas dej en sus cuerpos otro tipode belleza, frecuentemente con una expre-

    sin de gran fuerza y energa. Hablan de lavida real y no de la vida artificial y cons-truida. Por el contrario, las fotos trabajadasde los iconos de la belleza convencional,casi todos moldeados por tipos de bellezaa la moda, mal disfrazan la artificialidad dela figura y la vanidad frvola que ah se re-ve l a .

    Tales personas son vctimas de una cul-tura que no cultiva el cuidado propio decada fase de la vida, con su belleza y lu-minosidad, y tambin con las marcas deuna vida vivida que dej estampada en elrostro y en el cuerpo las luchas, los sufri-mientos, las superaciones. Tales marcascrean una belleza singular y una lumino-sidad especfica, en vez de fijar a las per-sonas en un tipo de perfil de un pasado yav i v i d o.

    Cuidamos positivamente del cuerpo re-gresando a la naturaleza y a la Tierra, de lascuales nos habamos exiliado hace siglos,con una actitud de sinergia y de comunincon todas las cosas. Esto significa estable-cer una relacin de biofilia, de amor y desensibilizacin hacia los animales, las flo-res, las plantas, los climas, los paisajes y laTierra. Cuando nos la muestran desde elespacio exterior esas preciosas imgenesdel globo terrestre trasmitidas por los te-lescopios o por las naves espaciales,irrumpe en nosotros un sentido de reve-rencia, de respeto y de amor por nuestraGran Madre, de cuyo tero venimos todos.Ella es pequea, cosmolgicamente ya en-vejecida, pero radiante y llena de vida.

    Tal vez el mayor desafo para el ser hu-mano-cuerpo consiste en lograr un equi-librio entre la autoafirmacin sin caer en laarrogancia y el menosprecio de los otros, yla integracin en un todo mayor, la familia,la comunidad, el grupo de trabajo y la so-ciedad, sin dejarse masificar y caer en unaadhesin acrtica. La bsqueda de esteequilibrio no se resuelve de una vez portodas, debe de ser trabajada diariamente,pues se nos pide en cada momento. Hayque encontrar el balance adecuado entrelas dos fuerzas que nos pueden desgarrar oi n t e g ra r.

    El cuidado de nuestro estar-en-el-mun-do incluye tambin nuestra dieta: lo quecomemos y bebemos. Hacer del comerms que un acto de nutricin, un rito decelebracin y de comunin con los otroscomensales y con los frutos de la genero-sidad de la Tierra. Saber escoger los pro-ductos orgnicos o los menos quimicali-zados. De ah resulta una vida sana queasume el principio de precaucin contraeventuales enfermedades que nos puedensobrevenir por el ambiente degradado.

    De esta manera el ser humano-cuerpodeja transparentar su armona interior yexterior, como miembro de la gran comu-nidad de vida.

    Leonardo Boff

    1867 NACI EL 18 DEENERO. Rubn Daro,seudnimo de Flix Rubn GarcaSarmiento, poeta nicaragense,considerado como la figura msrepresentativa del modernismo enlengua espaola. Es el poeta conms influencia en la poesa

    hispnica del siglo XX._

    1911 NACI EL 18 DE ENERO. Jos M Arguedas,escritor peruano. Es autor de la obra Todas lass angre s, novela de gran consistencia narrativa, que muestratoda la variedad de tipos humanos que conforman el Per.

  • A RE TO 3Sbado 18 de e n e rode 2 014 H OY

    (ltima parte)

    El punto de vista del narradorLa eleccin del narrador que contar la

    historia es un paso fundamental a la hora dedarse a la tarea de escribir una novela. Es, aligual que los personajes y las ancdotas, unainvencin, un producto bien terminado dela imaginacin del escritor. La novela de Ju-not Daz est contada por varios narradoresen primera persona, y as sabemos que estosson personajes que conocen en detalle loque cuentan, ya sea porque intervinieron enlos hechos narrados o porque tuvieron co-nocimiento de ellos por va de sus protago-nistas. Pero en el desarrollo de la trama de lanovela, en varias ocasiones, tenemos la im-presin de que estamos ante un narradoromnisciente. Me permito poner un breveejemplo: En esos das viva en Ban. No elBan frentico del da de hoy, mantenido porun suministro inagot