apuntes titulos -valores o titulos de credito (apuntes 2015)

of 198 /198
LOS TITULOS –VALORES O TITULOS DE CREDITO I.- Introducción al estudio de los títulos-valores A) FORMACION HISTORICA DEL TITULO-VALOR El título-valor surgió, como respuesta articulada por los protagonistas del tráfico antes las exigencias específicas del incipiente mercado mobiliario, en el período de profundas transformaciones sociales y jurídicas que supuso la Baja Edad Media europea. En ese trascendental momento histórico, en el que los viejos esquemas organizativos de la economía señorial empezaron a manifestar su incapacidad para ofrecer una solución válida a los problemas de una nueva Economía, el mundo de los mercaderes, el tráfico de las ferias y de los mercados y la actuación profesional de los banqueros o cambistas constituyeron escenarios en los que la inadecuación de las reglas jurídicas tradicionales para resolver funcionalmente los conflictos de intereses de la naciente sociedad burguesa se presentó con particular fuerza y provocó un temprano y comprometido proceso de innovación jurídica.

Author: nerodriguez92

Post on 14-Dec-2015

291 views

Category:

Documents


2 download

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Apuntes Titulos -Valores o Titulos de Credito (Apuntes 2015)

TRANSCRIPT

LOS TITULOS VALORES O TITULOS DE CREDITO

I.- Introduccin al estudio de los ttulos-valores

A) FORMACION HISTORICA DEL TITULO-VALOR

El ttulo-valor surgi, como respuesta articulada por los protagonistas del trfico antes las exigencias especficas del incipiente mercado mobiliario, en el perodo de profundas transformaciones sociales y jurdicas que supuso la Baja Edad Media europea.

En ese trascendental momento histrico, en el que los viejos esquemas organizativos de la economa seorial empezaron a manifestar su incapacidad para ofrecer una solucin vlida a los problemas de una nueva Economa, el mundo de los mercaderes, el trfico de las ferias y de los mercados y la actuacin profesional de los banqueros o cambistas constituyeron escenarios en los que la inadecuacin de las reglas jurdicas tradicionales para resolver funcionalmente los conflictos de intereses de la naciente sociedad burguesa se present con particular fuerza y provoc un temprano y comprometido proceso de innovacin jurdica.

En una aproximacin esquemtica a dicho proceso, baste sealar que el sistema bsico del Derecho comn de la poca, por su consideracin individual o personalista del contrato y de las relaciones jurdicas, por su alta valoracin de los formulismos en la vida negocial y, en general, por el ritmo lento que marcaba en el desarrollo de sta, reclam, al multiplicarse y acelerarse el intercambio econmico y al profesionalizarse la actividad de significativas capas sociales que hicieron del ejercicio de funciones mercantiles su fuente bsica de ingresos y su principal centro de referencia en la organizacin social, profundas correcciones que adecuaran el contenido de las normas aplicables en el trfico de los mercaderes a las necesidades reales sentidas en dicho trfico; dando as lugar al nacimiento de un Derecho especial, distinto del comn y a veces enfrentado con l.

En pocos campos puede considerarse tan fuerte y tan justificada la exigencia por los mercaderes de este propio Derecho como en el de la circulacin de los crditos. A la dificultad genrica que frente a toda reclamacin planteaba la necesidad de instrumentar la prueba de la existencia del dbito, y al grave inconveniente de la lentitud de los procesos ordinarios a travs de los cuales los tribunales declaraban la exigibilidad de aqul, haba que unir serios obstculos sustantivos derivados de la propia configuracin de la relacin jurdica obligacional. En efecto, conforme a la valoracin tradicional, romanista, de la obligacin como un vnculo personal, esencialmente referido a los sujetos constituyentes de la relacin jurdica que representa su fuente, para el ejercicio del crdito slo caba considerar legitimado al titular originario, o a quienes trajeran causa de l por las complejas y poco giles vas del Derecho Comn. Y, por la misma razn conceptual bsica, la transmisin del crdito resultaba concebida como una operacin difcil e insegura, en la que la novacin subjetiva que se produca en la relacin obligatoria poda hacer caer las garantas accesorias que inicialmente la tutelasen, y en la que el adquirente reciba el crdito en la misma condicin en la que se encontrase configurado en cabeza del anterior titular, sometido a todas las excepciones que pudieran ser opuestas frente a la demanda del cumplimiento de aqul.

Contra tan insatisfactorio rgimen reaccionaron los protagonistas del trfico establecido:

a) De una parte, sistemas e instrumentos probatorios documentales, que reforzaron la posicin de los acreedores en los procesos y que incluso permitieron abrir la posibilidad de utilizacin de vas especiales, con ejecucin aparejada, a travs de las cuales se hizo posible alcanzar una satisfaccin ms rpida y enrgica de sus intereses.

b) Y, de otra, transformando la propia concepcin o valoracin de la relacin obligatoria, que inici su proceso de objetivizacin en el mercado al concederse en l prioridad a su contenido econmico documentalmente reflejado sobre su vertiente personal, al entenderse por los comerciantes o mercaderes que el factor decisivo a considerar en la composicin de los conflictos que pudieran enfrentar a los deudores con los acreedores era el propio valor del crdito, constituy una de las bases esenciales sobre las que construy su fuerza real la naciente burguesa.

La nueva configuracin de la relacin jurdica obligacional relativiz la posicin del titular originario del crdito al abrir unas amplias posibilidades a la legitimacin activa para el ejercicio de ste con el apoyo en clusulas y declaraciones recogidas en documentos o ttulos creados especficamente para acreditar su existencia (clusulas en las que se incluyen frmulas inicialmente referidas a situaciones prximas a la representacin pgame a m o a mi nuncio-, o expresiones neutras o discretas, es decir, no indicativas de la causa determinante de la atribucin de la legitimacin paga al portador, o a aquel en cuya manos se encuentre el ttulo-, o indiscretas o declaratorias de la relacin que motivaba la atribucin en beneficio del nuevo legitimado paga a N, de quien he recibido el valor del crdito-). Y, como lgico corolario de ello, condujo a una progresiva afirmacin de la importancia del crdito en s; de su significacin objetiva, tal y como resultaba afirmada en dichos documentos; de la atribucin a sus sucesivos adquirentes del contenido indicado en los textos escritos, con independencia (o, al menos, con cierta independencia) de la condicin o configuracin que hubiera tenido precedentemente el crdito en el patrimonio de anteriores titulares.

B) FUNCIONALIDAD Y CRISIS DE LOS TITULOS-VALORES

La referencia a la gnesis histrica de los ttulos-valores ha planteado ya, en sus rasgos esenciales, el tema de la funcionalidad de estos instrumentos jurdicos. Los ttulos-valores han sido creados por los protagonistas del trfico para facilitar el ejercicio y transmisin de los derechos.

Los documentos que vamos a agrupar en la nueva categora de los ttulos-valores no van a cumplir simplemente la funcin de acreditar la existencia de determinados derechos (lo que es propio de los documentos confesorios), e incluso van a ir ms all, en su eficacia, que las escrituras o plizas que dotan de una tutela procesal especialmente enrgica a aquellos derechos a los que hacen referencia (ttulos ejecutivos o con ejecucin aparejada). Los ttulos-valores, al establecer un nexo sustancial entre el ttulo o soporte documental y el derecho reflejado, va a incidir directamente sobre la atribucin de la titularidad de ste, permitiendo:

1) Que se ejercite el derecho por quien: a) est en posesin material del ttulo y b) se encuentre facultado para exigir el cumplimiento de lo en l indicado conforme a su ley de circulacin (es decir, conforme a su configuracin como al portador o a la orden, en el caso de los ttulos destinados a la circulacin).

2) Que se transmita el derecho en unin del documento; haciendo, en definitiva, que la transferencia de la relacin jurdica resulte consecuencia o secuela de la adquisicin del ttulo, de acuerdo con su especfico rgimen circulatorio.

La regla facilita extraordinariamente el ejercicio del derecho reflejado en el ttulo-valor, al establecer la legitimacin activa del titular documental sobre los datos fcilmente cognoscibles y demostrables de la posesin del ttulo y de la validez y correccin de su adquisicin conforme a los principios o tcnica especfica en l indicados. La segunda tutela sustancialmente la posesin de los adquirentes, al aplicar, en su beneficio, a la transmisin de los derechos reglas que, anteriormente, slo eran invocables respecto de la circulacin de las cosas.

Seguramente es el segundo aspecto destacado el ms significativo en el estudio del proceso jurdico de construccin de la categora de los ttulos-valores. De acuerdo con la concepcin romanista clsica, el derecho, la relacin jurdica obligatoria, supone esencialmente una vinculacin personal, hace referencia a una conexin entre sujetos concretos cuyo cambio determina, como consecuencia lgica, su propio cambio o novacin. De ah el carcter restringido o excepcional con que se contempla en el viejo Derecho comn el fenmeno de la circulacin de los crditos, y su sumisin a reglas particularmente severas: complicados formalismos, prdidas de garantas o derechos accesorios.

Tales consideracin y rgimen resultaron evidentemente inadecuados a las realidades y a las exigencias de una economa mobiliaria, cuya afirmacin y desarrollo impuso la valoracin objetiva de las relaciones jurdicas (esencialmente centrada sobre su propio contenido y conceptualmente independizada de su conexin subjetiva con sus concretos titulares) y su sumisin a una disciplina facilitadora del desarrollo del trfico y aseguradora de la efectiva proteccin de los adquirentes. A ello atendieron los ttulos-valores, cuya configuracin y reglas propias de funcionamiento hicieron dar eficaz y correcta respuesta a las exigencias de la moderna economa y cuya existencia, como ha sido acertadamente puesto de relieve, constituy una de las bases esenciales para el desarrollo de la civilizacin comercial e industrial de las Edades Moderna y Contempornea.

Pero en la misma dimensin de su xito se encontraban las semillas de la crisis de los ttulos-valores. La utilizacin de soportes documentales como instrumentos para la materializacin de relaciones jurdicas y, consecuencialmente, para someter a stas (al menos en ciertos aspectos) a las reglas propias del trfico de las cosas, se demostr extraordinariamente funcional en unos mercados, aunque grandes, no excesivos; en una organizacin econmica y financiera bsicamente monopolizada por la presencia de los comerciantes, esto es, de los profesionales del trfico. Sin embargo, al producirse a lo largo del siglo XX la incorporacin de los mercados de dinero, el crdito y la inversin de otros amplios sectores sociales, del gran pblico (del moderno ahorrador consumidor de inversiones), al multiplicarse en cifras inconcebibles en el pasado la cuanta de los derechos o relaciones jurdicas negociadas y el nmero de los documentos o ttulos a emitir y manejar para su representacin, se manifestaron los lmites funcionales de un sistema que exiga la presencia y el tratamiento fsico de una cosa, de un elemento con realidad material, como principio bsico y punto de partida conceptual.

En efecto, si la funcin legitimadora del ttulo se apoya en la posesin del documento si la tutela del adquirente se hace descansar en la aplicacin del rgimen propio del trfico de las cosas, el centro de gravedad de la disciplina de los ttulos-valores ha de descansar en la referencia al documento o ttulo fsico, al papel que sirve de soporte al derecho, cuya manipulacin o manejo material resulta inexcusable para el correcto desarrollo del trfico jurdico. Y si el nmero de los documentos a tomar en consideracin es de tales dimensiones que, de hecho, resulta imposible asumir los costes y las demoras de las operaciones materiales exigidas, si el ttulo-valor se convierte antes en un obstculo que en un instrumento agilizador del trfico, ha de entrar en crisis su propia existencia; y los protagonistas del nuevo mercado, y los juristas que han de atender a sus requerimientos, han de contemplar nuevas soluciones que den respuesta vlida a los problemas del tiempo presente.

Ya a finales del siglo XIX se configur en Alemania la solucin se agrupar grandes masas de ttulos en depsitos colectivos de valores sobre los que podran girarse rdenes sometidas a un rgimen similar al aplicable a las cuentas corrientes. Esta tcnica, con diversos matices y modalidades, ha sido recogida en otros pases, y en Espaa inspir el sistema de liquidacin y compensacin de operaciones en Bolsa y de depsito de valores mobiliarios, sobre representacin de valores por medio de anotaciones en cuenta corriente y compensacin y liquidacin de operaciones burstiles.

En la actualidad se tiende a superar ms radicalmente las dificultades inherentes a la materializacin documental de los derechos recurriendo a la representacin de stos en anotaciones en cuenta. Esta tcnica, ampliamente utilizada en Espaa en relacin con los pagars del tesoro, en que la ley establece que los valores negociables podrn representarse por medio de anotaciones en cuenta o por medio de ttulos, novedad que se estima que conducira a una previsible prdida de importancia de los tradicionales ttulos y que no va a afectar nicamente a los valores negociables, sino que va a extenderse tambin a otros instrumentos, tales como letras de cambio, los pagars o cualquier otro que rena las caractersticas contempladas en la Ley espaola. En todo caso, las acciones y obligaciones que pretenden acceder o permanecer a cotizacin en un mercado secundario oficial espaol habrn de representarse necesariamente por medio de anotaciones en cuenta.

De esta manera, no slo en el campo de los valores mobiliarios, de los ttulos emitidos en masa y objeto de la tradicional cotizacin burstil, se manifiesta la crisis inherente a la masificacin del mercado; tambin la multiplicacin del nmero de los efectos, de los ttulos emitidos aislada o singularmente, hace que resulte lento y costoso su manejo material. Por ello las entidades bancarias y financieras espaolas han arbitrado frmulas, como truncamiento o inmovilizacin de letras y cheques, que permiten salvar la exigencia de presentacin y del consiguiente desplazamiento fsico de estos documentos. Y por ello la LMV espaola prev la aplicacin, en determinados casos, a las letras de cambio (y otros efectos) del sistema de disociacin del concepto de valores negociables de una determinada frmula de instrumentacin jurdica, el soporte documental.

C) APROXIMACION AL CONCEPTO DE LOS TITULOS-VALORES

Las consideraciones hasta aqu realizadas respecto de los ttulos-valores han tomado como ncleo de referencia un muy vario conjunto de soportes documentales, caracterizados por imprimir un particular rgimen al ejercicio y a la transmisin de los derechos reflejados en ellos.

Con esta simple observacin se pone de manifiesto una primera toma de postura respecto del concepto de los ttulos-valores, puesto que se excluyen de l todos aquellos documentos que, con independencia de su importancia a efectos probatorios o incluso constitutivos (por su trascendencia formal) de la relacin jurdica que reflejan, no implican la adiccin a las ordinarias normas de funcionamiento de tal relacin de unas reglas especiales legitimatorias que hagan ms simple y eficaz el ejercicio y la transmisin de los derechos derivados de ella.

La doctrina ha tenido que dedicar un importante esfuerzo a la configuracin de la categora de los ttulos-valores, cuya misma denominacin, traduccin casi literal de la expresin alemana Wertpapiere, sugiere la idea esencial de que en esta especie de documentos la existencia del ttulo no reduce su significado a la informacin o reflejo de la existencia y contenido de una relacin jurdica, sino que adquiere valor en s misma, al determinar la aplicacin de un rgimen especial al ejercicio y a la transmisin de los derechos incorporados o materializados en el texto del instrumento o soporte documental.La terminologa adoptada permite encuadrar entre los documentos comprendidos en ella, no slo a los que contienen o contemplan obligaciones o derechos de crdito, sino tambin a los que (como las acciones) hacen referencia a situaciones jurdicas complejas y a los que (como los resguardo de depsito) establecen una suerte de conexin particular con las cosas o mercancas que representan. Y, por otra parte, al afirmar resueltamente el valor del soporte documental del derecho, conduce fcilmente a la idea de que ste, al menos en su circulacin en el trfico, debe considerarse configurado tal y como resulte descrito en el ttulo, sin que influya en su alcance y contenido circunstancias extraas a l (ideas de literalidad y de autonoma que se consideran mayoritariamente predicables respecto de los ttulos-valores plenos o perfectos).

II. La incorporacin de los derechos a los ttulos-valores

A) OBLIGACIONES FUNDAMENTALES Y OBLIGACIONES CARTACEAS

Los viejos documentos confesorios, de causa indiscreta, expresivos de la razn y del origen del crdito cuya existencia proclaman, no satisfacen plenamente en muchos casos los intereses y los deseos de los protagonistas del trfico. La tendencia lgica y natural hacia la simplificacin del contenido y la sencillez de las declaraciones negociales, la conveniencia de reservar datos y antecedentes en la vida comercial, e incluso la bsqueda de una desconexin entre la suerte del derecho reflejado en el ttulo y las circunstancias de la relacin de la que trae causa, imponen frecuentemente su sustitucin por documentos de causa discreta o abstractos de ms cmodo y fcil empleo.

Conviene, sin embargo, no hipervalorar la significacin jurdica de un dato que puede tener ms trascendencia formal que sustancial. Generalmente la expresin de la causa en un documento suele significar la sumisin del acreedor o titular del derecho reflejado a un rgimen muy diferente del aplicable en el caso de los ttulos abstractos, pero no siempre es as; precisamente el ms caracterstico de estos ltimos, la letra de cambio, ha revestido tradicionalmente, y hasta muy reciente fechas, el carcter formal de ttulo de causa indiscreta (de ah su nombre, que hace relacin a la causa cambii).

En el plano del rgimen aplicable, lo que resulta trascendente es la afirmacin en el trfico, junto a los tradicionales documentos confesorios, cuya presentacin facilita en mayor o menor grado la prueba del derecho al que hacen referencia pero que en nada afecta material o sustancialmente a ste, de los especiales documentos que conocemos con el nombre de ttulos-valores, caracterizados precisamente por determinar, a consecuencia de su existencia, la aplicacin de una disciplina propia que incide sustancialmente sobre la configuracin del derecho de su titular. Y conviene insistir en que dicha disciplina incide esencialmente sobre aspectos sustantivos; los ttulos-valores no son tales porque gocen de un especial o privilegiado tratamiento procesal (p. Ej., la ejecucin aparejada), puesto que ste tambin acompaa a otros documentos (p.ej., las escrituras pblicas) y, por el contrario, no siempre le es a ellos reconocido, o slo lo es, a veces, limitadamente.

La consecuencia sustantiva fundamental de la creacin (o, en general, de la suscripcin acompaada de la datio o entre del documento) de un ttulo-valor es el nacimiento de una especfica obligacin, que, por derivar del ttulo, se denomina cartular o cartcea (cambiaria), en los ttulos de este carcter: letra, pagar y cheque); obligacin que trae causa de la obligacin inicial, causal o subyacente que se encuentra en el origen de la creacin (o de la suscripcin y la entrega) del documento, pero que no debe confundirse con ella.

Es claro que, salvo supuestos extremos de ausencia de voluntad imputable al firmante del ttulo (demencia, fuerza irresistible), la creacin o la suscripcin y la entrega de este ltimo responden a una causa o a un antecedente lgico: la existencia de una obligacin a cargo del creador o suscriptor, cuyo cumplimiento quiere facilitarse a travs del cauce documental escogido. Y es lgico pensar, por ello, que a travs de dicho cauce lo nico que se hace es dotar de una cierta representacin especial a una relacin jurdica preexistente, que aparece o sea transparenta en el ttulo, pero que no cambia o altera su naturaleza al reflejarse en ste.

Mas tal construccin, que tiene el innegable mrito de su sencillez, no ofrece una explicacin satisfactoria al complejo conjunto de cuestiones que plantea la utilizacin en el trfico jurdico de un ttulo-valor. La creacin y la circulacin del ttulo responden lgicamente, en efecto, a la existencia de una relacin antecedente que, por lo general, tendr un contenido crediticio, pero que tambin puede no serlo: pinsese en los supuestos de favorecimientos, de autorizaciones de giro, etc.,: con qu obligacin coincidira la cartcea en estas hiptesis? Y, en cualquier caso, si el crdito cartceo no es sino el derivado de la relacin subyacente, es ste, con su contenido y circunstancias propias, el que hacen los sucesivos adquirentes del ttulo? La solucin a ambas cuestiones identificando el derecho reflejado en el ttulo con su causa o antecedente resulta manifiestamente insatisfactoria: ni el favor o la autorizacin para el giro pueden considerarse equivalentes a la obligacin asumida documentalmente, ni el derecho cartular de los adquirentes del ttulo puede hacerse coincidir con el causal, sino que tiene que asumir un carcter autnomo respecto de ste.

De ah que sea preciso buscar una explicacin ms correcta y compleja del entramado de obligaciones que unen a los distintos sujetos relacionados con la creacin y la circulacin de un ttulo-valor. La base fundamental de esta explicacin se encuentra en la idea de que, aun cuando el ttulo-valor responde, lgicamente, a una previa relacin que le sirve de causa o antecedente, no se crea para reflejarla o documentarla, sino para constituir una nueva obligacin que se supone a ella y que hace del anterior deudor un deudor doblemente obligado en virtud de dos relaciones, la causal y la cartcea, jurdicamente diferenciadas (concepcin que, aun cuando pueda parecer artificiosa, corresponde a la realidad ordinaria de existencia de una doble declaracin subyacente y cartular del deudor, frecuentemente materializada en las firmas separadas de un documento confesorio y del ttulo-valor).

De esta regulacin cabe concluir, sintticamente:

1) Que la creacin de un ttulo-valor produce el nacimiento de una obligacin cartcea o cartular, distinta de la primitiva o fundamental de la que trae causa y con la que coexiste.2) Que, salvo pacto en contrario, los ttulos-valores no se entregan pro soluto, sino pro solvendo. No producen efectos de pago sobre la obligacin fundamental hasta el momento en que se efecta el pago de la obligacin cartcea o sta se perjudica por culpa del acreedor (es decir, cuando, como sancin impuesta al comportamiento culposo o negligente del acreedor ex ttulo, ste decae en su derecho a exigir la satisfaccin de su crdito o prescriban las acciones en principio ejercitables para exigir dicha satisfaccin.

3) Que, si llegado el vencimiento de la obligacin cartular no se verifica su pago al acreedor, a su eleccin, reclamar el cumplimiento de esta obligacin o el de la obligacin cartcea; cumplimiento que, una vez obtenido, producir efectos de pago sobre ambas obligaciones.

4) Que, hasta el momento del vencimiento de la obligacin cartcea, la posibilidad de exigir el pago de la obligacin fundamental queda en suspenso.

B) LITERALIDAD Y AUTONOMIA

Los derechos cartceos incorporados a los ttulos-valores se caracterizan por su literalidad y su autonoma.

1) La utilizacin de un ttulo-valor para hacer ms fciles y fiables el ejercicio y la transmisin de un derecho descansa inicialmente en el dato de que puede conocerse el alcance y contenido de ste con la simple lectura del texto de aqul. Es lo que se expresa con la conocida frase de que lo que no est en el ttulo no est en el mundo, cuyo significado jurdico es que la existencia, naturaleza, vigencia, contenido, titularidad y, en su caso, modalidades o circunstancias particulares del derecho atribuido en el ttulo resultan determinados por la letra de ste.

Ms para el correcto entendimiento de dicha letra es frecuentemente necesario valorar algunas expresiones contenidas en ella de acuerdo con el sentido que les da la ley (p. Ej., art. 13 LC respecto del significado de la clusula sin gastos o sin obligacin de protesto). Y es, tambin, a veces preciso suplir lagunas u omisiones del ttulo, integrndolo con contenidos legalmente previstos (p. Ej., clusulas de la naturaleza, dice el art. 2 N 6 que la letra debe indicar El lugar y la poca del pago. No obstante, si la letra no indicare el lugar del pago, ste deber hacerse en el domicilio del librado sealado en el documento, y si no contuviere la fecha de su vencimiento, se considerar pagadera a la vista.

La consideracin o no como autnticos ttulos-valores de los ttulos cuyo contenido haya de ser completado con el de otros documentos ha sido objeto de un amplio debate doctrinal, en el que la doctrina italiana ha puesto un particular nfasis por las importantes consecuencias positivas que tiene en Italia la calificacin de un documento como titolo di crdito. En Espaa, ante la ausencia de una concepcin legal y de una disciplina general positiva de los ttulos-valores, la cuestin reviste mucha menor importancia, y puede satisfactoriamente resolverse con la indicacin de que aquellos ttulos, aunque cumplen la funcin propia de todos los ttulos-valores de facilitar el ejercicio y la transmisin del derecho que incorporan, al reflejar ste de forma menos completa que los literales plenos o perfectos (como la letra de cambio o el cheque), han de ser calificados de imperfectos o de remisin.

2) Si la literalidad suscita el problema de la autosuficiencia del ttulo-valor en su sentido ms simple e inmediato, la autonoma plantea un tema paralelo, pero situado en un plano jurdicamente ms trascendente.

La adquisicin derivativa de un derecho ha sido tradicionalmente, sometida a una regla de lgica indudable: no es posible recibir a travs de ella ms de lo que tena quien transmite el crdito, puesto que nemo dat quod non habet, o, con mayor precisin, nemo plus iuris ad alium transferre potest quam ipse haberet. Pero esta regla, adecuada a la mentalidad y a las necesidades de una sociedad agraria, difcilmente puede considerarse compatible con las exigencias de una economa moderna, basada en el mercado mobiliario y necesitada de un sistema jurdico que haga gil y fiable la circulacin de los crditos. Por ello ha sido preciso corregir su inicial extrema formulacin dando entrada a mecanismos de proteccin del adquirente, de los que quiz constituya la ms importante manifestacin en el C.C. el art. 1198 que, cuando un deudor consiente la cesin del crdito existente contra l, hace inoponible al cesionario la compensacin que pudiera corresponderle contra el cedente y que, en todo caso, excluye la compensacin de las deudas posteriores al memento en el cual el acreedor hizo saber la cesin al deudor (en el mbito especfica de la LC art. 11- no se considera consentida la cesin del crdito contra el consumidor a efectos de la oposicin al adquirente de las excepciones que podran haberse hecho valer frente al acreedor originario incluida la compensacin-).

El ms alto grado de desconexin entre la posicin jurdica atribuida al adquirente del crdito a ttulo derivativo y la situacin anterior del transmitente se consigue en los ttulos-valores. A stos le es, sin duda, aplicable la regla establecida en el art. 1198 C.C.; ya que ha de entenderse consentida la cesin por los deudores que admiten la materializacin de sus deudas en unos documentos destinados a la circulacin. Y en dichos ttulos la consecuencia o principio establecido en el precepto invocado, la independencia del derecho adquirido por l nuevo titular de las incidencias que pudieran haberle afectado si no se hubiera producido su transmisin, cobra claramente un valor general, y debe ser predicable no slo en relacin con el tema concreto de la oponibilidad o inoponibilidad de la compensacin, sino respecto de todas las posibles circunstancias o excepciones personales que pudieran afectar a la existencia, contenido o exigibilidad del crdito. Por ello se dice que el adquirente (de buena fe: v.arts.20 y 67 LC) de un ttulo-valor recibe un crdito autnomo, desvinculado de las circunstancias o vicisitudes personales de los transmitentes y configurado, conforme a la letra del documento, como si fuera un derecho nuevo del que l resulta titular originario.

C) LEGITIMACION POR LA POSESION

La incorporacin documental de los derechos literales y autnomos representados en los ttulos-valores supone que el ejercicio y la transmisin de tales derechos resultan extraordinariamente facilitados al apoyarse en la legitimacin atribuida por la posesin de los ttulos. La conexin establecida entre documento y derecho, la comunidad de destino entre el ttulo fsico y el derecho a l incorporado, va a permitir aplicar a ste un rgimen semejante al propio de las cosas, haciendo que la presencia en el trfico del ttulo equivalga a la del derecho que representa.

Estas nociones bsicas se traducen:

1) En el plano del ejercicio del derecho, en la idea de que la utilizacin del ttulo ofrece un camino excepcionalmente fcil para demostrar la existencia del derecho y la legitimacin para exigir su cumplimiento. A estos efectos se considera la posesin del ttulo requisito mnimo y necesario (lo que obliga, para evitar que su prdida accidental determine un perjuicio irreparable al legtimo titular del derecho, a establecer procedimiento de amortizacin del ttulo desaparecido y de emisin de uno nuevo y a habilitar sistemas de ejercicio cautelar del derecho, suficiente en los ttulos al portador (al menos en los de literalidad plena), y que necesita ser complementado con otros requisitos legitimatorios en los ttulos nominativos directos y en los ttulos a la orden.

La legitimacin se dice que obra a la vez en favor y en perjuicio del acreedor portador o tenedor del ttulo: lo primero, porque facilita su actuacin; lo segundo, porque dicho tenedor en caso de privacin ilegtima de la posesin material del documento, puede perder su derecho a exigir la prestacin indicada en el mismo si sta resulta efectiva por un legitimado aparente. Y tambin opera en beneficio del deudor, porque ste, cuando paga conforme a la ley del ttulo, paga bien y queda liberado.

2) En el plano de la transmisin del derecho, en la consideracin de la entrega del documento en que ste se representa como un requisito mnimo (que es suficiente en los ttulos al portador, y que ha de ser acompaado por los otros requisitos de su ley propia de circulacin en los ttulos nominativos directos y a la orden) exigido por la identificacin del derecho con su soporte material.

III. Definicin y elementos del ttulo de crdito.

Los ttulos de crdito o ttulos valores son una creacin propia del derecho mercantil, de enorme trascendencia en el mundo de los negocios y la vida diaria de las personas. Los ttulos de crdito constituyen el instrumento eficaz y perfecto de movilizacin de la riqueza y de circulacin de los crditos y, como tales, encuentran general aplicacin en el campo de las relaciones privadas, asumiendo cada vez mayor importancia.

La denominacin ttulos de crditos, que era la tradicional, no es hoy da de uso uniforme en la doctrina. Tambin est siendo utilizada la expresin ttulos valores, sealndose que esta ltima abarca ttulos que, sin estar comprendidos en la expresin de crditos, tambin responden a las caractersticas generales de los institutos sobre los cuales trata.

Se ha sostenido que la expresin ttulos valores tiene el defecto de comprender ttulos que exceden los lmites del tema, proponindose, a cambio, la denominacin ttulos circulatorios. La denominacin tradicional es la de ttulos de crdito, pero poco a poco ha ido extendindose el uso de la expresin ttulos valores. En las clases utilizaremos indistintamente ambas denominaciones.

La doctrina de los autores (Ura, Garrigues, Tena) define los ttulos de crdito sealando que son documentos que llevan incorporado un derecho literal y autnomo que se puede ejercer por el portador legtimo contra el deudor a la fecha de su vencimiento. De acuerdo con esta definicin, es necesaria la concurrencia de una serie de elementos que configuran la esencia de la nocin definida.

El documento es necesario para dar origen al derecho, para su conservacin y disposicin. Sin l no es posible hacer efectivo el derecho contra el obligado, ni transmitirlo a un tercero, ni darlo en garanta. Por lo mismo, toda operacin relativa al derecho deber consignarse en el ttulo para que produzca sus efectos (incorporacin).

El derecho consignado en el ttulo de crdito, llamado derecho documental, no vive por s solo, porque desde el momento en que se produce su consagracin en el instrumento, ir ligado a l dondequiera que ste vaya, corriendo su misma suerte, expuesto a las mismas contingencias y vicisitudes, a tal punto que, si el documento se destruye o se pierde, desaparece tambin el derecho en l incorporado, a menos que su propietario tome algunas medidas, las que tendremos ocasin de sealar ms adelante. En consecuencia, la posesin del documento decide de modo soberano la titularidad del derecho en l consignado. No es un juego de palabras ha escrito Bolaffo decir que la posesin del ttulo es ttulo de posesin -. La frmula verdadera en el sentido de que la posesin del instrumento titula, funda y legitima la posesin del derecho. Poseo el derecho porque poseo el documento. Se trata, pues, de un derecho causado por la cosa (el ttulo). Derecho promen rem. Es asimismo un derecho reinhaerens, adherido a la cosa, inmanente en ella.

Queda de manifiesto entonces la absoluta preponderancia que el documento ejerce sobre el derecho contenido en l. Sin embargo, debemos dejar constancia de que antes de plasmar el derecho en el instrumento que lo consigna, exista ya una relacin fundamental (contrato subyacente o preexistente) a la cual se sigue la documental, pudiendo existir entre ambas una completa identidad de contenido econmico. Pero desde el instante en que el derecho se instrumentaliza, queda dotado de una serie de atributos de que careca antes, algunos de naturaleza tan propia como extraa y de efectos tan desconcertantes que justifican las palabras del ilustre maestro de Bolonia Tulio Ascarelli en orden a que esta institucin es una de las mejores demostraciones de la capacidad creadora de la ciencia jurdica de los ltimos siglos.

Por otra parte, siendo el ttulo de crdito un instrumento destinado a la circulacin, era necesario que se le sometiera a una disciplina especial, a un misma tiempo de rigor y de privilegio, que fundamentalmente se propusiera afianzar en beneficio del pblico, aun sacrificando a veces intereses respetables, la ms segura y rpida transmisibilidad de estos documentos.

En consecuencia, la relacin jurdica primitiva, el derecho preexistente al nacimiento del ttulo, sufre profundas modificaciones al perder su condicin esttica, para adquirir una condicin dinmica distinta de la primera. Tal variacin se advierte con la misma claridad cuando el documento permanece en manos del primer poseedor, teniendo el deudor enfrente al sujeto de la relacin primitiva o fundamental, como cuando ste entra en circulacin desplegando las caractersticas que le son propias.

Francesco Messineo pone de manifiesto la preponderancia del documento sobre el derecho contenido en l, distinguiendo los ttulos de crdito de los ttulos ordinarios o constitutivos. A su juicio, en los ttulos ordinarios, el documento es algo accesorio respecto del derecho mencionado en l; de ah que la titularidad del crdito (derecho) decida tambin la pertenencia del documento. Pero en materia de ttulo de crdito agrega -, por el contrario, lo accesorio no es ya el documento sino el derecho, en el sentido de que el derecho sobre el documento decide la pertenencia del derecho mencionado en l y de que la posibilidad de ejercer tal derecho depende de la conservacin del mismo instrumento.

Con mayor agudeza, yendo al fondo mismo del asunto. Alfredo Rocco distingue tres situaciones:

a) En la mayora de los casos el documento desempea una funcin meramente probatoria, para acreditar la existencia de la relacin jurdica, pero sin tener con ella ninguna conexin necesaria. La relacin existe por s sola con independencia del instrumento, el que, por estar destinado a probarla, la presupone. En consecuencia, la relacin jurdica produce todos sus efectos, aun cuando falte el documento, con tal que pueda acreditarse de otra forma.

b) En otros casos el documento desempea una funcin ms importante, uniendo a su valor probatorio el carcter de constitutivo de la relacin jurdica, condicin necesaria para su existencia; lo que ocurre en los casos en los cuales la ley exige que la voluntad se exteriorice en forma escrita. El documento no puede faltar, porque es la forma como se manifiesta una voluntad generadora del derecho. El instrumento y la relacin jurdica estn en estrecha conexin, pero sta es incompleta, porque si bien es cierto que el documento es necesario para generarla, subsisten sin embargo como dos entidades separadas, en el sentido de que una vez creada la relacin jurdica, sta vive en forma independiente del documento.

c) Por ltimo, hay situaciones en las cuales la conexin entre el documento y la relacin jurdica es no slo originaria sino permanente. En estos casos; no solo no nace el derecho si la declaracin de voluntad que le dio origen no se consigna en un documento, sino que el documento y el derecho subsisten compenetrados, de tal manera que el instrumento es condicin necesaria y suficiente para atribuir el derecho. De esta suerte, quien tiene el documento tiene a la vez el derecho. Los documentos que tienen la virtud de atribuir un derecho son, precisamente, los ttulos de crdito.

Esta compenetracin del derecho en el ttulo, esta objetivacin de la relacin jurdica en el papel, es el fenmeno que en doctrina se conoce como incorporacin, rasgo caracterstico de los ttulos de crdito.

El concepto de incorporacin criticado por Vivante por su esterilidad dogmtica y por Bracco por carecer de una elaboracin adecuada a la preeminencia que se le otorga para explicar los caracteres de los ttulos de crdito, es sin embargo ampliamente aceptado por la doctrina de otros autores. Felipe de J. Tena seala que no existe el menor peligro de que alguien tome la expresin derecho incorporado en el ttulo en su sentido natural y propio y de que sea un elemento de confusin. Nadie va a creer que el derecho elemento ideal- pueda residir en un pedazo de papel, porque nadie ignora que el nico sujeto posible de derecho es el hombre. De modo que cuando hablamos de incorporacin del derecho en un ttulo de crdito, lo que queremos significar, sencillamente, es la relacin de necesidad de que habla el propio Bracco, en virtud del cual el que es poseedor de un ttulo es, por eso mismo, titular del derecho, y para ser titular del derecho es preciso ser poseedor del ttulo, conforme a un principio que apenas si sufre excepciones. Tal metfora, por lo dems, como algunas otras de que se vale el lenguaje de la ciencia, nos parece feliz, ya que lejos de oscurecer o perturbar la exposicin de las ideas, las simplifica y aclara, lo cual depende de que los efectos propios de la llamada incorporacin se producen en el terreno jurdico como si realmente existiese.

La incorporacin, que consiste en el consorcio indisoluble del ttulo con el derecho que representa, es la caracterstica fundamental y primera de los ttulos de crdito. Como tal ha sido acogida por algunos ordenamientos jurdicos que definen la nocin de ttulo de crdito, como ocurre con el art. 5> de la Ley mexicana de Ttulos y Operaciones de Crdito, que seala que son los documentos necesarios para ejercitar el derecho literal que en ellos se consigna. Si el ttulo de crdito es el documento necesario para ejercitar el derecho que en l se consigna, es porque sin el documento no existe el derecho, el derecho fundamental, el derecho cartolare como dira cualquier jurista de Italia. Otro tanto ocurre con el artculo 619 del C. De C. De Colombia, de 1971, que dice que los ttulos-valores son documentos necesarios para legitimar el ejercicio del derecho literal y autnomo que en ellos se incorpora. En fin, el Proyecto de Ley Uniforme sobre Ttulos-Valores para Amrica Latina, elaborado por el Instituto para la Integracin de Amrica Latina, defino los ttulos-valores como los documentos necesarios para ejercitar el derecho literal y autnomo que en ellos se consigna.

Estructura del ttulo de crdito. Los elementos del ttulo de crdito son, fundamentalmente dos: 1) El elemento en cuanto soporte material (bien mueble), y 2) La relacin obligacional en l representada que constituye su contenido econmico.

Estos dos elementos al reunirse dan origen al ttulo de crdito, que no solamente es la suma de ambos, sino que nace a la vida jurdica como un ente nuevo. Entre ambos elementos existe una especialsima vinculacin; en el decir de algunos autores, se encuentran compenetrados en un consorcio indisoluble. Sin embargo, a pesar de esta compenetracin entre el documento y la relacin obligacional en l representada, los elementos del ttulo de crdito son autnomos.

a.- El sustrato material del ttulo de crdito es una cosa mueble. No cabe duda que pertenece a la categora jurdica de los bienes muebles debido a su materialidad de instrumento documental (papel). Como tal puede ser objeto de relaciones reales: tenencia, posesin, propiedad, usufructo, puede reivindicarse, como lo reconoce el art. 82 de la LQ.

Se reafirma el carcter de cosa mueble desde el punto de vista cartular, ya que su rgimen de circulacin est reglado segn es naturaleza, con las modificaciones propias que resultan de los ttulos de crdito. Sin embargo, este bien mueble que es el ttulo de crdito se sujeta a un rgimen especfico que atiende a una serie de connotaciones propias de los ttulos de crdito, entre las cuales se puede sealar que prevalece el valor intrnseco o representativo por sobre el valor extrnseco, que es nulo, el intercambio mutuo de caractersticas propias que opera entre los elementos estructurales del ttulo de crdito no aparece en las cosas muebles por naturaleza; la simplificacin de las formalidades en la transferencia del ttulo que habilitan al adquirente para ejercer los derechos.

El fundamento de esta falta de identidad absoluta entre el ttulo de crdito cosa mueble y las cosas muebles por naturaleza radica en que en el primero est estructurado para circular, esto es, para facilitar el desplazamiento del crdito de portador en portador.

Desde el punto de vista material, el ttulo de crdito es un documento. En este instrumento escrito el sujeto firmante ha incorporado representativamente una declaracin de voluntad con contenido econmico. Para el derecho tal instrumento es considerado un documento en cuanto acredita la existencia de un hecho que puede producir consecuencias jurdicas. De esta suerte, el valor jurdico del documento est representado por su aptitud probatoria. Con todo, adems de esta funcin probatoria, el ttulo de crdito juega un rol constitutivo. Los derechos no nacen si la voluntad no se expresa segn las formas previstas para el otorgamiento del ttulo. Adems de la funcin probatoria (acreditar un hecho), constitutiva (el documento es esencial para que nazca la obligacin), el ttulo de crdito tiene una funcin dispositiva, en el sentido de que el instrumento es necesario para disponer del derecho a que l se refiere. La aptitud probatoria existe, pero resulta absorbida por la funcin constitutiva y la dispositiva, que permiten adquirir, ejercer y disponer del derecho representado en el documento.

b.- La declaracin documental. El ttulo de crdito contiene una declaracin documental con valor econmico. La declaracin documental puede estudiarse como fuente de obligacin y como representacin documental.

Desde el punto de vista de la fuente de obligacin, se trata de una declaracin unilateral que da nacimiento a un vnculo jurdico obligacional. La promesa unilateral contenida en el documento tiene las siguientes caractersticas: es una declaracin documental no recepticia, en el sentido de que no depende de la voluntad del sujeto a quien se dirige; es incondicionada en cuanto a que su exigibilidad no est sujeta a contraprestacin por parte de quien favorece; es irrevocable, ya que una vez formulada el declarante no puede revocarla; y es vinculante, en orden a que obliga a cumplir la prestacin correspondiente. No obsta para reconocer el carcter vinculante de la declaracin documental el hecho de que el portador deba cumplir determinadas actividades, que la doctrina denomina cargas, pues el cumplimiento de tales obligaciones no dice relacin con la existencia de la obligacin, sino que se refiere a ciertos resguardos instrumentales impuestos para asegurar la fcil, rpida y segura comprobacin de su circulacin.

La declaracin documental en cuanto representacin documental contiene un vnculo representado que tiene naturaleza de un crdito, esto es, un derecho a exigir una prestacin con contenido econmico, como pagar una suma de dinero, entregar ciertas mercaderas, disponer de ciertos derechos o prerrogativas. Los elementos del derecho representado jurdicamente considerados son una deuda y un crdito.

El documento es una cosa representativa de un hecho, por lo general de una declaracin. El ttulo de crdito es un documento representativo de un derecho de crdito. Tal es la naturaleza de la declaracin documental en tanto representacin documental.

Vinculacin de los elementos de la estructura del ttulo. La conexin entre el sustrato material y el elemento obligacional tiene caractersticas muy particulares y, adems, genera un mutuo intercambio de rasgos y de efectos recprocos.

El elemento material, en tanto instrumento, cuando se le incorpora la declaracin de voluntad con contenido econmico, pasa a ser un documento constitutivo, toda vez que se convierte jurdicamente en condicin necesaria para la existencia y el ejercicio del derecho en l representado.

El elemento voluntario, esto es la declaracin de voluntad obligacional, cuando se representa en un documento, da origen a un derecho de naturaleza documental (diritto cartolare).

Este mutuo intercambio se ha conceptuado como una recproca compenetracin entre el documento y el derecho, que da nacimiento a un ente jurdico distinto: el ttulo de crdito. Esta vinculacin de elementos estructurales se denomina tambin conexin permanente o consorcio indisoluble. Asimismo, este fenmeno jurdico de la vinculacin entre el sustrato material y el elemento voluntario se ha tratado de explicar a travs de la llamada doctrina de la incorporacin, segn la cual el derecho se incorpora o se fusiona con el documento, idea que no compartimos, porque los elementos no obstante estar unidos mantienen autonoma conceptual.

Autonoma conceptual de los elementos estructurales del ttulo. La recproca compenetracin del documento y el derecho no debe magnificarse, pues stos no llegan a fusionarse de modo que pierdan su autonoma conceptual. En otros trminos, el documento y el derecho no desaparecen en su individualidad.

Sentada la premisa anterior, es preciso explicar en qu consiste el mantenimiento de la individualidad de los elementos estructurales del ttulo de crdito. El documento slo puede transferirse con voluntad del tradente mediante la entrega del mismo, por lo que este traspaso siempre es a ttulo derivativo. En cambio, el derecho representado o conectado en el documento es objeto de transferencia originaria, puesto que no se requiere voluntad alguna para traspasarlo; el derecho nace nuevo para cada sujeto que reciba el documento.

Tambin se pone de manifiesto esta autonoma conceptual de los elementos propios del ttulo en aquellas hiptesis legales que autorizan desligarlos o romper el consorcio indisoluble, como ocurre en los casos de extravo, hurto o robo, en los cuales, cumplidas ciertas formalidades legales, el documento pierde su contenido econmico o declaracin obligacional. CARACTERISTICAS DE LOS TITULOS DE CREDITO

Es preciso distinguir las caractersticas esenciales y comunes de todos los ttulos de crdito que: la necesariedad, la literalidad y la autonoma; y las caractersticas particulares de algunos ttulos de crdito, que son: la abstraccin y la formalidad.

Caracteres esenciales y comunes de los ttulos de crdito

a.- La necesariedad. Es la caracterstica esencial del documento, que hace imprescindible tener el ttulo para contar y poder disponer del derecho documental representado en l.

El fundamento de la necesariedad radica en la especial estructura del ttulo de crdito. Se basa en la ntima vinculacin funcional que existe entre los elementos que constituyen tal estructura, que hace al documento jurdicamente constitutivo y dispositivo. El hecho de que la declaracin documental est conectada indisolublemente al documento, justifica esta relacin de necesariedad entre ambos, de tal suerte que el portador debe contar con el documento para ejercer el derecho.

Los efectos del carcter necesario del documento pueden resumirse diciendo que el derecho documental slo puede nacer, existir y ser ejercido por el legtimo portador del documento.

Debido al carcter necesario del documento, el acreedor no puede suplir con otro instrumento la carencia de posesin del ttulo para disponer del derecho.

Es asimismo la caracterstica necesariedad la que legitima al deudor para negarse a cumplir la obligacin si el requirente no le ofrece la entrega o restitucin del documento. De ah que es necesario afirmar que no hay derecho cambiario sin ttulo y que no se concibe ttulo de crdito sin un derecho individualizado en el mismo; pues donde va el ttulo va el derecho, y si bien el documento no lo perfecciona, pues slo le sirve de soporte, puede afirmarse que lo lleva consigo, debido a que el derecho cambiario establece que el derecho sobre el ttulo conlleva el derecho del ttulo.

Esta caracterstica esencial y comn a todos los ttulos de crdito tiende a cautelar los valores de certeza, rapidez y seguridad que son propios de esta clase de ttulos.

b.- La literalidad. Los ttulos de crdito se caracterizan, adems, por ser documentos literales en el sentido de que su contenido, extensin y modalidades dependen exclusivamente del tenor del ttulo. Es decisivo, en consecuencia, el elemento objetivo de la escritura. Cualquier modificacin, disminucin o mutacin debe resultar de los trminos textuales del ttulo.

El concepto de literalidad tiene su origen en el derecho romano, donde se aplicaba a los llamados contratos literis, en los cuales la causa eficiente de la obligacin consista en la literalidad, en su texto escrito. En el derecho medieval italiano, los ttulos de crdito comenzaron siendo simples documentos confesorios que slo se distinguan de los dems de igual naturaleza en razn de la causa que los originaba. Tenan como origen generalmente el contrato de cambio (ex causa cambii) o bien el contrato de mutuo (ex causa mutui), sin que la diversidad de su causa implicara alguna diferencia respecto de su rgimen jurdico. El ttulo confesorio ex causa cambii era ejecutivo, por ser otorgado ante notario, cuya funcin para estos efectos se equipara a la de un juez (confessio judicalis ante litem contestatam). En la concepcin medieval, el instrumento confesorio constitua slo un medio de prueba de la relacin jurdica confesada, sin atribursele ninguna otra funcin, Ms tarde, gracias a una evolucin fundada en repetidas prcticas estatutarias, el documento confesiario se convierte en documento constitutivo de una nueva obligacin, la cual se inscribe en la primera lnea, ya sea concurriendo con la nacida de la relacin jurdica confesada o bien sustituyndose a sta, a la cual slo se hace referencia ficticia.

Lo que interesa remarcar en esta evolucin del ttulo de crdito es el hecho de que el derecho estatutario enfrentado con el derecho comn con el propsito de derogar sus normas por insuficientes hizo que los documentos que llevaban incorporado un derecho perdieran su carcter meramente probatorio, para transformarse en documentos constitutivos de un derecho autnomo. Este derecho autnomo subsiste en virtud exclusiva del documento, rompindose para siempre la dependencia respecto del derecho confesado. Desde el momento en que el derecho documental deviene autnomo, en cuanto a que es independiente de la relacin fundamental, y cuando el documento deja de ejercer su funcin simplemente probatoria, surge una nueva categora de ttulos. Ahora bien, si el derecho consignado en el ttulo no se origina en el derecho subyacente, sino que nace ex novo del ttulo en el que se incorpora, es natural que la redaccin del documento da la medida de su contenido, de su extensin y de sus modalidades, que el tenedor del ttulo sea decsivo al respecto y que sus clusulas sean su nica norma y disciplina.

Este carcter literal del documento est ntimamente relacionado con la caracterstica necesariedad analizada anteriormente.

Si el derecho cambiario slo vive y existe en el documento, el fundamento de su carcter literal estriba en la naturaleza documental adquirida por ese derecho al contactrsele indisolublemente al documento. El fundamento del carcter literal es la naturaleza documental que adquiere el derecho al ser representado en el ttulo de crdito.

En virtud de esta caracterstica de literalidad, se producen los siguientes efectos:

i. El acreedor no puede exigir ni percibir ms de lo expresado en el ttulo;

ii. El deudor no puede valerse de elementos jurdicos extraos que no estn literalizados en el documento;

iii. El carcter literal supone una carga de atencin para las personas que intervienen en el documento, pues cada cual debe atenerse a lo escrito en el ttulo para determinar sus derechos y obligaciones;

iv. Cualquiera de los sujetos intervinientes que no cumpla esta carga de atencin ver perjudicados sus intereses, por falta de diligencia que se exige en el sistema regulador de los derechos y obligaciones cambiarias;

v. La literalidad contribuye a dar certeza, rapidez y seguridad a los ttulos de crdito. As el deudor que abona exige la literalizacin de este abono en el documento;

vi. La literalidad adquiere su mayor expresin o significado cuando el documento circula frente al portador de buena fe, por el hecho de que este ltimo slo cuenta al recibir el ttulo con lo expresado literalmente en su texto. As, el deudor deber cumplir la prestacin segn lo contenido en el ttulo, sin tener ninguna posibilidad de enervar la pretensin del acreedor con otro documento extrao al ttulo;

vii. El carcter literal no desaparece cuando el requerimiento es entre librador o beneficiario y librado, quienes generalmente estn ligados por un negocio causal o relacin fundamental que origin la emisin del ttulo. El derecho documental en el mbito de esas relaciones podr ser enervado por alguna excepcin basada en el mencionado negocio causal, lo que no empece para considerar la existencia de la caracterstica literalidad.

Numerosas disposiciones de la Ley 18.092 LC, consagran la caracterstica en estudio: a propsito de la emisin de la letra, de las clusulas facultativas, de la alteracin, adulteracin, aceptacin, endoso y aval de la misma. La jurisprudencia tambin la reconoce (La letra de cambio debe interpretarse a s misma deducindose de su sola instrumentalidad los derechos que competen a su poseedor, para lo cual debe bastar un simple examen de su materialidad. R. T. LXXVIII 1981, sec 4. P. 48).

c.- Carcter autnomo de los ttulos de crdito. En el derecho comn, la circulacin de los crditos entre el tradente o cedente y el adquirente o cesionario implica una relacin de sucesin a ttulo particular, que origina una transmisin derivada con todos los efectos propios: acumulacin de vicios, limitaciones y excepciones. En el sistema cambiario, las investigaciones jurdicas lograron la derogacin del principio romanista de la cesin de crdito.

El carcter autnomo de un ttulo de crdito se explica porque el titular del mismo no adquiere en forma originaria, es decir, su derecho no deriva del tradente, sino que nace nuevo en el adquirente al recibir el documento segn su ley de circulacin. El nuevo titular no es sucesor del sujeto que le transfiri el ttulo de crdito, sino que lo adquiri en forma originaria. El portador ejerce, en consecuencia, un derecho propio, distinto e independiente de las relaciones jurdicas existentes entre los anteriores poseedores del ttulo y el deudor.El fundamento de la autonoma reside en el principio de la incorporacin representativa del derecho en el documento, en donde se encuentran unidos con conexin ntima y permanente. Por tal razn es evidente que toda adquisicin opera sin la cooperacin del tradente, es decir, que si bien es cierto ste efecta la tradicin del ttulo, la adquisicin del derecho documental se produce exclusivamente en virtud de que el nuevo titular ha recibido el documento de acuerdo con su ley de circulacin. Al recibir el documento el portador adquiere la titularidad del derecho documental que se halla objetivado en el mismo.

Siendo esto as, la autonoma del derecho cambiario radica, fundamentalmente, en la posicin asumida por el legislador al instituir el sistema regulador de las relaciones cambiarias, en cuanto a que simplifica los requisitos legales de la circulacin.

En los ttulos de crdito se prescinde de las relaciones jurdicas y por aplicacin del principio de la autonoma la intervencin de los sucesivos poseedores queda relegada entre los elementos irrelevantes, pues se le confiere una funcin meramente instrumental, puesto que el acto de transmisin que realiza slo sirve para vincular al deudor con el ltimo poseedor del ttulo de crdito. Cualquiera sea la situacin de los sujetos en la transmisin, legtima o ilegtima, cumplen una funcin instrumental que permite al ltimo poseedor vincularse en forma directa con el deudor por medio del documento. Tal es la justificacin lgica de la adquisicin originaria del derecho y por consiguiente el fundamento del principio de la autonoma en los ttulos de crdito.

La consecuencia ms importante del carcter autnomo de los ttulos de crdito es que durante la circulacin del derecho incorporado no se produce la acumulacin de vicios o defectos que pudieran derivarse de cada transferencia, originando excepciones de carcter personal. Cada sujeto que transfiere asume una relacin jurdica independiente de los dems, por lo que no se puede afirmar que la funcin que cumple, al tiempo del vencimiento del ttulo, es simplemente instrumental y consiste en relacionar al deudor con el portador legtimo del documento. Por otra parte, la prescindencia subjetiva de las situaciones jurdicas intermedias hace que la relacin portador-deudor sea objetiva e impersonal, pues no interesa quin requiera el cumplimiento de la obligacin, sino que lo importante es que tenga la posesin del documento y que haya cumplido con la ley de circulacin. En fin, recordando que en la estructura del ttulo de crdito existe un elemento externo (el documento, cosa mueble) y otro elemento interno (la declaracin documental o prestacin incorporada), dejamos en claro que si bien la transferencia del ttulo en cuanto documento se puede considerar como tradicin derivada, la tradicin que efecta el tradente origina el nacimiento de un derecho nuevo para el adquirente, que no se recibe del antecesor, sino que, transferido el documento, el derecho incorporado en ste ingresa a su patrimonio como consecuencia de ello. En otras palabras, la adquisicin del elemento externo hace adquirir la titularidad del derecho interno o prestacin incorporada.

Podra pensarse que la autonoma de los ttulos de crdito, esta prescindencia subjetiva de las relaciones anteriores o intermedias, va en contra del principio que nadie puede transferir ms derechos que los que tiene (nemo plus iuri in alium transfere potest quan ipse habet), ya que el derecho pudo no haber existido en la persona del endosante por haberse extinguido o por no haber nacido jams, pero no ocurre as. En efecto, entendida la autonoma en el sentido de que el derecho del tenedor no es dependiente sino originario, nacido nuevo en su persona, no se vulnera el principio nemo plus iuri

El principio de la autonoma opera en los ttulos de crdito desde un punto de vista activo y pasivo. Desde el punto de vista activo significa para el titular del crdito la imposibilidad de acumular excepciones personales. En sentido pasivo implica la total y absoluta independencia de las obligaciones cambiarias asumidas por cada uno de los sujetos firmantes del ttulo. En los ttulos a la orden, la ley de circulacin es el endoso, que es a la vez: legitimante, traslaticio y vinculante. Analizada una cadena de endosos desde el punto de vista activo, cada sujeto que recibi el ttulo de crdito adquiri un derecho autnomo, es decir, cada endosatario tendr un derecho originario respecto de cada uno de los firmantes anteriores. Desde el punto de vista pasivo, la obligacin jurdica es independiente para cada uno de los firmantes, quienes han quedado obligado al pago, responsabilizndose cambiariamente al mismo, con prescindencia de las dems obligaciones.

En la prctica, el portador legitimado, que adquiere el ttulo segn su ley de circulacin, puede exigir su pago de cualquiera de los firmantes obligados, no importando que las firmas intermedias hayan sido efectuadas por incapaces, por personas inexistentes o por mandatarios que acten fuera de su poder. Tales circunstancias que afectan a uno o varios firmantes no obstan a la validez de las firmas restantes y, por ende, a sus respectivas obligaciones, permitiendo exigir su cumplimiento independientemente de las dems obligaciones. As se establece en los artculos 7 y 8 de la Ley 18.092 LC.

CARACTERISTICAS PARTICULARES DE LOS TTULOS DE CREDITO

1.- Ttulos de crdito y relacin subyacente. Es indispensable para calificar el ttulo de crdito de abstracto o de causal considerar el rol que la causa juega en ellos.

Antes de dar una nocin de ttulos abstractos y causados, se requiere explicar la vinculacin existente entre los ttulos de crdito y la relacin fundamental que les dio origen y que pertenece al derecho comn. En otros trminos, se trata de precisar de qu nace el ttulo de crdito, a qu relacin debe su creacin y qu relaciones interdependientes se generan entre el ttulo y la relacin fundamental.

En este orden de idea, dejamos constancia, en primer trmino, que el ttulo de crdito puede emitirse con motivo de cualquier contrato, que pasas a ser su antecedente o relacin fundamental o relacin subyacente. El nacimiento del derecho documental no significa necesariamente la extincin de la relacin fundamental, sino que ambas relaciones jurdicas (documental y subyacente) pueden coexistir y en principio coexisten. El libramiento de un ttulo de crdito no origina novacin de la relacin que le dio origen, a menos que se convenga expresamente (art. 12 Ley 18092, art. 37 Ley Ctas. Ctes. Bancarias y Cheques y art. 76 N. 2 Ley 18.175).

Durante esta coexistencia se produce una serie de recprocos efectos. As, en el caso en que el deudor deba hacer frente al pago de ambas relaciones jurdicas, como debido al hecho de que el cumplimiento de una de ellas extingue a la otra, tendra accin de repeticin en contra del sujeto que se enriqueci sin causa exigiendo pago de ambos.

Otro tanto sucede cuando la accin cambiaria se encuentra supeditada al cumplimiento de determinadas cargas o deberes cambiarios (protesto), que en el evento de que el sujeto no las satisfaga pierde la posibilidad de ejercer la accin causal.

Por ltimo, esta coexistencia de relaciones origina la supervivencia de la accin fundante frente a los posibles vicios de la accin documental.

2.- La causa en los ttulos de crdito. En el derecho de las obligaciones se distingue entre causa-fuente y causa-fin. La causa-fuente es el acto por el cual una persona exterioriza su voluntad de obligarse. Esta voluntad, elemento subjetivo, resulta fuente de obligaciones cuando se exterioriza, aspecto objetivo. Siendo as, ante la interrogante por qu se oblig?, debemos responder: porque ese acto voluntario exteriorizado es un hecho al cual se le atribuye por el derecho la virtud de crear el vnculo obligacional. En cambio, en la nocin de causa-fin se considera la finalidad econmica que el sujeto tiene en cuenta o a la cual aspira mediante el acto de voluntad exteriorizado, que dio existencia a la obligacin.

Establecida esta distincin, digamos que la causa-fin, aunque subjetiva e interna, es anterior a la causa-fuente, pero jurdicamente ser coetnea con esta ltima, por cuanto para el derecho los actos o hechos voluntarios slo tienen relevancia cuando se exteriorizan.

El materia de ttulos de crdito, el problema se plantea y se resuelve respecto de la causa-fin. Diversas teoras se han formulado acerca de la causa en los ttulos de crdito, de las cuales analizaremos las ms conocidas.

2.- Ventajas

Los ttulos de crdito presentan frente a todos los mecanismos tradicionales una serie de ventajas, principalmente podemos sealar las siguientes:

1. Certeza en la existencia del crdito al tiempo de la adquisicin del ttulo. Las obligaciones constan en el ttulo en forma muy clara y simplemente expresadas. De manera que a quien se le transfiere el crdito instrumentalizado debe tener la evidencia de que el crdito existe de acuerdo con el sistema normativo.

1. Rapidez en la ejecucin de los actos que se necesitan para la circulacin del crdito. La emisin de los ttulos de crdito es mucho ms sencilla que la celebracin de contratos formales y ni siquiera las personas se juntan porque nacen de actos unilaterales. Ejemplo la suscripcin de un pagar.

1. Seguridad en la ejecucin final del ttulo. La persona que recibe el ttulo tiene la certidumbre de que el crdito documentado permanece inalterable luego de las sucesivas transferencias

LA LETRA DE CAMBIO Y EL PAGARE

Antecedentes histricos

No ha podido establecerse con precisin el origen de la letra de cambio. Algunos autores expresan que en India y China habra vestigios de documentos semejantes a la letra de cambio. Otros afirman que el uso de letras de cambio se extendi rpidamente entre las ciudades martimas y que fue conocida en Grecia. Tambin parece comprobado que fue conocida entre los romanos.

La letra de cambio en su forma actual, segn los tratadistas franceses, fue inventada por los judos expulsados primero de Espaa y luego de Francia. Se dice que ellos entregaban a los viajeros y mercaderes extranjeros cartas enviadas a las personas a quienes haban confiado sus bienes, ordenndoles la entrega de los dineros que haban dejado en depsito.

Por su parte, los autores italianos sealan que los gelfos, expulsados de Florencia por los gibelinos, emplearon la letra de cambio para efectuar el traslado de sus bienes, impidiendo que sus enemigos se apropiaran de ellos.

En ambos casos, la finalidad de la letra de cambio era la misma.

Sea cual sea su origen histrico, lo cierto es que la letra de cambio aparece, primeramente, como medio de realizar el transporte de moneda de una plaza a otra y ligada al contrato de cambio. Poco a poco, y por su uso generalizado en las ferias, la letra de cambio pas a ser ttulo de crdito, llegando a ser ste su carcter esencial, debido a la introduccin del "endoso. La letra pas a ser una mercanca que reemplaz la moneda de oro o plata. Al mismo tiempo se impeda la salida de estos metales valiosos del territorio de los Estados.

La Ordenanza Francesa de 1673 codific la Legislacin Mercantil y se ocup de la letra de cambio.

Posteriormente, en nuestro mbito histrico, las Ordenanzas de Bilbao (1737) dedican sus captulos a las letras de cambio en el que se contiene una acabada reglamentacin de dicho documento. Muchas de sus disposiciones son casi idnticas a las que posteriormente contemplara nuestro Cdigo de Comercio.

Legislacin sobre las letras de cambio y pagars.

La letra de cambio junto con el pagar y el cheque forman la triloga de los ttulos ms importantes que constituyen los denominados efectos de comercio, que son aquellos instrumentos que dan cuenta de obligaciones de pagar una suma de dinero, regulados por la ley de tal forma que en la prctica comercial sirven para la circulacin, en trminos, si no equivalentes, al menos semejantes a la de la moneda misma.

Las normas sobre las letras de cambio y pagars se encuentran contenidas en la Ley 18.092, la que derog disposiciones del Cdigo de Comercio sobre la materia.

Principales caractersticas de la letra de cambio

1. Confiere a la letra de cambio la calidad de ttulo de circulacin autnoma, el que queda desligado de toda vinculacin con relaciones preexistentes, es decir, del llamado negocio causal o relacin fundamental.

1. Suprime la obligacin del librador de proveer fondos al librado. Las relaciones entre ambos son extracambiarias, es decir, independientes de la letra.

1. Admite en forma expresa la insercin, en el ttulo de la clusula de reajuste y de inters sobre la cantidad librada.

1. La letra no necesita expresar su carcter de ttulo a la orden, de manera que, aunque no lleve esa clusula, es transferible por endoso, a menos que el librador inserte en ella las palabras no endosable u otra expresin equivalente.

1. Consagra el principio de la inoponibilidad de las excepciones que el deudor pudiera tener contra el endosante o los portadores anteriores.

1. Establece formalmente que el endoso en comisin de cobranza autoriza al endosatario para cobrar la letra por la va judicial.

1. Cuando el aval est concebido sin limitaciones, el avalista responde del pago en los mismos trminos que el aceptante. Como el perjuicio de la letra por la falta de protesto no favorece al aceptante, lo anterior significa que el avalista continuar respondiendo del pago de la letra perjudicada, a menos que aqul haya limitado su responsabilidad.

1. Admite los pagos parciales de la cantidad librada, en cuyo caso la letra puede protestarse por el saldo que queda insoluto.

1. Establece un sistema aplicable al extravo de la letra, en que todo el procedimiento destinado a su reconstitucin queda entregado a los Tribunales de Justicia.

1. Atribuye el carcter de actos de comercio a todas las operaciones sobre letras de cambio, pagars, cheques y, adems, documentos a la orden.

1. Crea una figura delictiva, sancionando al que, en la gestin preparatoria de la va ejecutiva, tache de falsa una firma autntica puesta en cualquier documento a la orden.

Concepto y elementos de la letra de cambio

Concepto.-

La ley 18.092 no define la letra de cambio. Se la puede definir diciendo que es un ttulo valor o de crdito mediante el cual una persona llamada librador da a otra, llamada librado, la orden no sujeta a condicin de pagar al beneficiario designado, o a su orden, una cantidad determinada o determinable de dinero.

La letra de cambio debe llevar diferentes menciones que determina la ley. Estas pueden ser elementos esenciales, elementos de la naturaleza y elementos accidentales.

Elementos esenciales:

1. La indicacin de ser letra de cambio escrita en el mismo idioma empleado en el ttulo.

1. Fecha de la emisin (giro o libramiento);

1. Nombre y apellido de la persona a la que debe hacerse el pago:

1. La orden, no sujeta a condicin, de pagar una suma de dinero determinada o determinable;

1. El nombre, apellido y domicilio del librado; y

1. La firma del librador

3.- Elementos de la naturaleza.

1) Clusula a la orden;1. Lugar del giro;1. Epoca del pago; y1. Lugar del pago

4.- Elementos accidentales.

1. La comuna dentro de la cual est ubicado el lugar del pago;1. La clusula de reajustabilidad;1. La clusula de intereses;1. La clusula devuelta sin gastos o sin protesto; y1. Otras menciones que no afecten o alteren la esencia de la letra.

4.- Personas que intervienen en la letra de cambio.

1.- El librador, que es la persona que ordena pagar la cantidad convenida y gira la letra;

2.- El librado, que es aqul a quien se ordena que pague la letra;

3.- El aceptante que es el librado que admite la orden de pagar la letra;

4.- El avalista, que es el que, extrao o no a la realizacin de la letra, afianza o garantiza su pago por una obligacin particular que le constituye solidario con uno o ms de los ya obligados.

5.- El tomador o beneficiario, que es la persona a quien debe hacerse el pago o a cuya orden debe efectuarse.

6.- El endosante, que es el que transmite a otro la propiedad de la letra en virtud del endoso, o la constituye en prenda o confiere mandato para su cobro (endoso translaticio, en prenda o en comisin de cobranza, respectivamente).

7.- El portador o tenedor, que es el actual propietario de la letra.

Anlisis de los elementos esenciales de la letra de cambio

Las clusulas esenciales son aqullas sin las cuales el documento no valdr como letra de cambio. Son los siguientes:

1.- La mencin letra de cambio.

Esta mencin debe ser escrita en el texto de la letra. Uno de los fines de esta mencin es dejar clara la voluntad de someterse al rigor cambiario, tanto por parte de creador como por quienes lleguen a intervenir en la circulacin de la letra de cambio.

Conforme al N1 del artculo 1, la indicacin de ser letra de cambio debe estar escrita en el mismo idioma empleado en el ttulo. Por lo tanto, la letra girada en idioma extranjero desde Chile hacia el exterior en idioma extranjero deber tener la indicacin de ser letra de cambio en ese idioma. Respecto a las letras giradas desde el extranjero hacia Chile llevarn o no la expresin letra de cambio, segn lo disponga la ley del lugar en que la letra es girada, por aplicacin de las normas de derecho internacional privado sobre la materia, que rige las formas de los actos jurdicos internacionales (lex locus regit actum).

2.- Fecha de la emisin.

La indicacin de la fecha tiene importancia en mltiples aspectos, especialmente en cuanto a la capacidad del librador o del aceptante, o si stos se encontraban en quiebra a esa fecha.

Es una declaracin esencial, en el sentido de que no puede ser suplida, reemplazada ni integrada por otros elementos. La fecha tambin es importante para determinar el vencimiento de las letras giradas a un plazo contado desde la fecha y el trmino de presentacin para los casos de letras a la vista o a cierto tiempo vista, segn veremos cuando se trate de los vencimientos de la letra de cambio.

No hay exigencias rigurosas de la ley en cuanto al modo empleado para registrar la fecha en el texto de la letra de cambio, pudiendo escribirse en cifras o en letras e, indistintamente, en forma manual o por medios mecnicos.

La omisin de la fecha trae aparejada la sancin de que el documento no vale como letra de cambio (art.2). Conforme al artculo 11, por instrucciones del librador se puede llenar posteriormente la fecha por el tenedor legtimo.

3.- Nombre y apellido de la persona a quien debe hacerse el pago o a cuya orden debe efectuarse.

Aparece aqu la figura del beneficiario, tomador o portador de la letra. La ley requiere del nombre y apellido del beneficiario o tomador, por lo que basta su primer nombre y apellido paterno, lo cual no impide que pueden agregarse los otros nombres y apellido materno, para una mejor identificacin de la persona. La prctica as lo aconseja.

La ley expresa que debe indicarse al beneficiario, que es la persona a que debe hacerse el pago o a cuya orden debe efectuarse. En consecuencia, no se admite la letra de cambio al portador.

La ley seala que el librador puede girar la letra con la calidad de nominativa, es decir, se designa el nombre de la persona a la que debe hacerse el pago, pero sin que ste vaya precedido de la clusula a la orden, lo que no obsta para que la letra pueda ser cedida por endoso. Esto es nuevo, porque en la doctrina, tradicionalmente, se ha afirmado siempre que el endoso va unido a la clusula a la orden. Para que la letra nominativa no sea transferible por endoso es necesario que el librador agregue las palabras no endosable, no transferible u otra expresin equivalente, como dice la ley (art.18).

4.- Orden no sujeta a condicin de pagar una suma de dinero determinada o determinable.

La orden debe ser no sujeta a condicin, pura y simple. El fundamento est en que la circulacin del ttulo debe quedar protegida en su seguridad y certeza; no pueden existir condiciones o modalidades para su pago. Esto implica la prohibicin de insertar clusulas facultativas., o sea, la orden no puede subordinarse a un acontecimiento que puede llegar o no.

En todo caso, la orden debe referirse a una suma determinable de dinero cuando contiene alguna clusula de reajuste, la cual est permitida al tenor de lo dispuesto en el artculo 13, nmero 2.

No es necesario que la suma ordenada pagar se escriba a la vez con palabras y cifras. En caso de que exista contradiccin entre la suma escrita en cifras y la escrita en palabras, tal contraccin no acarrea la nulidad de la letra, sino que debe estarse al importe escrito en palabras, el cual prevalece sobre las cifras.

Por ltimo, la suma a pagarse debe ser en dinero, quedando excluida la posibilidad de una letra de cambio en mercadera.

5.- El nombre, apellido y domicilio del librado.

Como expresa el texto, lo fundamental que debe tenerse en cuenta, en la identificacin de la persona del librado, la cual puede ser una persona natural o jurdica. Siendo la intencin manifiesta de la ley la perfecta identificacin del librado, no es nula una letra que contenga algn error sobre el nombre o razn social del librado, siempre y cuando no ofrezca duda la persona a quien debe ser presentada para su aceptacin y pago. La inexactitud en la mencin del nombre del librado, o el hecho de que no sea ste completo, producen la nulidad de la letra slo en el caso de que su gravedad sea tal que haga imposible la identificacin de una persona.

La ley se pone en el caso de que se gire una letra contra varias personas. El artculo 4 dispone que, en este caso todas ellas se considerarn librados, a menos que expresamente se hubiere designado algn orden, en cuyo caso se entender como librado slo al que aparezca en primer lugar en el documento, y los dems, como librados subsidiarios, en el orden sealado.

Es oportuno destacar, finalmente, que no hay que confundir la calidad de librado con la de aceptante. El librado es la persona designada por el librador para pagar, y mientras sea slo librado no est obligado al pago de la letra. Para que nazca esta obligacin es necesario que el librado se convierta en aceptante, mediante su firma.

La designacin del domicilio del librado tiene importancia para los efectos de determinar dnde debe hacerse el pago. En efecto, el nmero 6 del artculo 1 establece que si la letra no indicare el lugar de pago, ste deber hacerse en el domicilio del librado sealado en el documento. El lugar del pago, segn veremos es un elemento de la naturaleza, cuya omisin est suplida por la ley en los trminos descritos. En todo caso, es necesario advertir que conforme al artculo 5 la letra de cambio puede girarse para ser pagada en el domicilio de un tercero, ya sea en la localidad en que el librado tenga el suyo o en otra distinta. Esta es la letra domiciliada, que tiene mucha aplicacin en los casos en que el tenedor es un banco.

6.- La firma del librador.

El giro o emisin de una letra de cambio es un acto jurdico unilateral. La firma que exige la ley es el requisito para que se exprese o manifieste la voluntad en este acto jurdico unilateral.

Este elemento de la esencia de la letra de cambio es el nico que jams debe omitirse en el momento de la creacin. Todos los dems pueden dejarse de lago, y despus integrarse, purificando el documento conforme lo permite el artculo 11; ste no, porque su falta convierte el ttulo de crdito en papel sin valor alguno.

Respecto de la firma del librador en el caso de personas jurdicas, resulta obvio sealar que la designacin comercial debe ser completa; en todo caso la Superintendencia de Bancos, en sus instrucciones, ha establecido que el nombre de fantasa puede utilizarse para su uso frente a los bancos, cuando se trate de la individualizacin de personas jurdicas, como por ejemplo las sociedades.

Anlisis de los elementos de la naturaleza de la letra de cambio

Las clusulas de la naturaleza son aqullas que corresponden o llevan ordinariamente las letras de cambio y cuya falta es suplida por la ley con una determinada disposicin, sin que se produzca la invalidez del documento. Son los siguientes:

1.- Clusula a la orden.

La clusula a la orden, segn la doctrina tradicional es un elemento de la esencia de la letra de cambio, de modo que si en el hecho se extendieran letras nominativas o al portador ellas degeneraran en simples pagars suscritos por el librador a favor del tomador.

En nuestra ley, al disponer que la letra de cambio debe contener: El nombre y apellido de la persona a que debe hacerse el pago o a cuya orden debe efectuarse, significa que la letra puede ser nominativa o a la orden. En todo caso se descarta la existencia de la letra al portador. Sin perjuicio de lo expuesto, cabe sealar que an cuando no contenga la clusula a la orden, la letra es siempre susceptible de transferirse por medio del endoso translaticio. As lo dice el artculo 18 al establecer que la letra, aun no librada expresamente a la orden, es transferible por endoso. Fue necesario introducir esta disposicin por cuanto, doctrinariamente slo los documentos que contienen la clusula a la orden son susceptibles de endoso.

La letra de cambio nominativa puede endosarse, salvo en el caso que el librador inserte en el instrumento las palabras no endosable o una expresin equivalente. As lo dice el artculo 18 en su parte segunda, agregando que en este caso slo podr transferirse o constituirse en prenda, conforme a las reglas aplicables a los crditos nominativos. En todo caso, puede endosarse en comisin de cobranza.

2.- Lugar de giro.

El lugar de giro es elemento de la naturaleza, porque la propia ley se encarga de suplir el efecto que se produce por la omisin de esta mencin. El N2 del artculo 1 dice: no obstante, si la letra no indicare el lugar de la emisin, se considerar girada en el domicilio del librador.

La designacin del lugar de giro tiene importancia:

0. Para saber el lugar en que est domiciliado o reside el librador, esto es, el lugar a que debe acudir el portador legtimo de la letra con su accin de regreso, para hacer efectiva la responsabilidades del girador por no haberse aceptado o pagado la letra en su oportunidad;

0. Para establecer las formalidades que debe revestir la letra de cambio, conforme a las reglas del derecho internacional privado. Las estipulaciones contenidas en los contratos vlidamente otorgados en pas extranjero producen pleno efecto en Chile, de acuerdo con el principio de derecho internacional privado en cuya virtud se reconoce la validez de los contratos celebrados fuera de Chile, siempre que cumplan con los requisitos por las leyes del pas de su otorgamiento (art. 17 del Cdigo Civil). Segn el artculo 263 del Cdigo de Derecho Internacional Privado (Cdigo de Bustamante), la forma del giro, endoso, fianza, aceptacin y protesto de una letra de cambio se someten a la ley del lugar en que cada uno de esos actos se realicen (lex locus regit actum).

3.- Epoca de pago.

El artculo 1 nmero 6 dice que la letra debe contener, entre otras menciones, la poca del pago. La poca del pago est relacionada con el vencimiento de la letra de cambio. La ley no considera como esencial esta mencin, y es por eso que en la parte final del nmero 6 citado dice que si (la letra) no contuviere la fecha de su vencimiento, se considerar pagadera a la vista.

El artculo 48 dispone que la letra de cambio puede ser girada:

1.- A la vista;2.- A un plazo de la vista;3.- A un plazo de la fecha del giro; y4.- A un da fijo y determinado

El inciso final de este artculo dispone que no vale como letra de cambio la girada a otros vencimientos o a vencimientos sucesivos. Esta disposicin es necesario concordarla con el artculo 2 de la Ley.

El conocimiento del plazo de vencimiento tiene importancia, porque el portador legtimo del ttulo tiene la obligacin de presentarlo al pago el da del vencimiento y de protestarlo en la oportunidad legal; si no lo hace, caducan sus derechos contra los garantes del instrumento.

Letras a la vista o presentacin.

Las letras que no contienen la poca del pago, segn el N 6 del art. 1, se consideran pagaderas a la vista.

Se denomina vista la presentacin que hace el portador o tenedor legtimo de la letra al librado para que ste la acepte, o la acepte y pague, en su caso.

El artculo 49 establece que la letra a la vista es pagadera a su presentacin al librado. Lo que determina el vencimiento es el hecho de su presentacin al librado; por tanto se trata de un plazo relativo, porque depende de la voluntad del tenedor. En suma, estas letras la presentacin y el pago se confunden en un solo acto.

Sin embargo, segn lo dispone la parte segunda del artculo 49, si la letra no fuere pagada dentro del plazo de un ao contado desde la fecha de su giro, quedar sin valor, a menos de ser protestada oportunamente por falta de pago.

Esta es una sancin de caducidad. En todo caso, esta sancin de caducidad no se produce si la letra es protestada oportunamente por falta de pago. Es evidente, en este caso, que el protesto puede ser slo por falta de pago.

De acuerdo al artculo 61, cuando se efecte un protesto por falta de pago debe entregarse un aviso dirigido al aceptante en que se le citar para el da siguiente hbil que no fuera sbado a fin de realizar el requerimiento que corresponda.

El artculo 69 agrega que, en los protestos por falta de pago el aviso se entregar, en los casos de las letras a la vista, el primero o segundo da siguiente, que no fuera sbado al vencimiento de la letra o del vencimiento del plazo de un ao que establece el artculo 49. En todo caso, el requerimiento se practicar en el da hbil que siga al de la entrega del aviso.

El cumplimiento de la diligencia de protesto en los trminos sealados impide que los derechos que nacen de la letra a la vista caduquen en contra del portador. En todo caso, el plazo de prescripcin de las acciones cambiarias del portador contra los obligados al pago es de un ao, contado desde el da del vencimiento del documento (art. 98).

En las letras a la vista, el da del vencimiento corresponde a la fecha de su presentacin. El plazo de caducidad del artculo 49 es de un ao, contado desde la fecha del giro.

El plazo de prescripcin de la accin del portador contra el obligado al pago es de un ao contado desde la fecha del vencimiento.

Letras giradas a un plazo de la vista.

A stas se refiere el artculo 50, que dice: el trmino de la letra girada a cierto plazo a contar de la vista, corre desde el da de su aceptacin o desde su protesto por falta de aceptacin o por falta de fecha de aceptacin.

A falta de protesto, la aceptacin que no lleve fecha se considerar dada respecto del aceptante, el mismo da del plazo previsto para presentarla, o en caso de no haber aceptacin, desde el da siguiente de su protesto.

En estas letras es necesario que el portador las presente al librado para su aceptacin, y slo desde ese momento empieza a correr el plazo designado para el pago. Estas letras tienen semejanza con las letras a la vista, en cuanto de antemano no se conoce el da preciso de su vencimiento; pero se diferencian de stas porque no se presentan para su pago inmediato, sino que su aceptacin, y el plazo comienza a correr desde el da siguiente al de esta aceptacin o desde la fecha del protesto.

Las letras giradas a un plazo contado desde la vista y que no sean aceptadas en el plazo de un ao a partir de la fecha de giro, quedarn sin valor, a menos de ser protestadas oportunamente por falta de aceptacin o por falta de fecha de aceptacin.

Letras giradas a un plazo de la fecha del giro.

Por ejemplo una letra que dice ser pagadera a 120 das fecha. El artculo 50, inciso 2 dispone: El trmino de una letra girada a un plazo de la fecha del giro, corre desde el da de su emisin.

Letras giradas a un da fijo y determinado.

El artculo 50 consagra estas letras al decir que la letra girada a un da fijo y determinado es pagadera en el da designado.

Este tipo de letra es la ms utilizada por el comercio, porque evidencia precisin en su vencimiento.

El artculo 51 dice que si el vencimiento cae en da feriado, en da sbado o el 31 de diciembre, se entiende prorrogado para el primer da hbil siguiente.

4.- Lugar de pago.

ste es otro de los elementos de la naturaleza contenido en el artculo 1, nmero 6 que dice que la letra de cambio debe contener el lugar del pago, no obstante si la letra no indicare lugar del pago ste deber hacerse en el domicilio del librado sealado en el documento.

Por lo tanto, la omisin de la indicacin del lugar del pago no trae como sancin el hecho de que la letra no sea considerada como tal, sino que est suplida la voluntad de las partes por lo expresado por el legislador.

Por su parte, el artculo 5 agrega que la letra de cambio puede girarse para ser pagada en el domicilio de un tercero, ya sea en la localidad en que el librado tenga el suyo o en otra distinta.

Finalmente, el artculo 13 dispone que la letra de cambio puede contener la designacin de la comuna dentro de la cual est ubicado el lugar de pago.

Anlisis de los elementos accidentales de la letra de cambio

Clusulas accidentales son aqullas que