alvaro siza - el chiado

Download Alvaro Siza - El Chiado

Post on 25-Dec-2015

77 views

Category:

Documents

19 download

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Alvaro Siza - El Chiado

TRANSCRIPT

  • Descitndt l. paloma y t'OlDllf t i lrt

    ti sus IlII1W de Irrror Incandf5Cfalt ...

    al m''1ta dt l. dnesptnd6o.

    slo UP' t5PfrlOZl bly ro Jurco. ..

    ToS. ELlOT

    e .

  • o -" ,

    < o

  • DELEGACION EN GRANADA DEL CO LEGIO DE ARQUlTECJOS -

    ~ JII1ITR UE nnURLUClR ~*-"I'IlN

  • , , .' , , ....

    , \

    ..., -~

    ,

    - , y ~ "-- ) > , -, , ... , ... , ... - ~ \ " _ _ o ... , - - , " - ~ ~ -, , 1 , '\ -

    ~ ~ ,

    ~ '- L -, - I , " - ,

  • L S B o A

    GRANADA - lISBO,," , SEVILLA

    MCMXCIV

  • ALVARO SIZA

    q,, .

    L S B O A

    DElEGAClON EN GRANADA DEL COLEGIO DE ARQumCT'OS

    SOC1EDADE USBOA 9-1- Cllpli11 Europtl da CllllliT1

    r' ~ memO

    JUNTA DE ANDAWC1A. CONSEJERJA DE OBRAS PUBUCAS y TRANSPORTES

    DllECCION GENElAL OE ARQUITECTURA Y VIVIENDA

  • CONSEJERO DE O BRA S PUBLICAS Y TRAN S PORTE S

    Jua n L6pn Martos

    DIRECTOR GENERAL DE ARQUITECTURA Y VI VIE NDA

    Jos Mar a Ve rd Va lencia

    PRESIDENTE DE LA SOCIEDADE LI SBOA 94 . CUPllul Europ"a da Cullllrl1

    Vt o r Manuel Ribeiro Consta nc io

    PRE SIDENTE DE LA DELEGACION EN GRANADA DEL COLEG IO DE ARQUITECTOS

    Jos Mara Mo ral Cas t ro

    Q /ulle aqu HJ nllan cia de ftU UIrQ agradecl muft(o 11:

    ... tVARO SI7.A VIEIRA I F.STUOIO ALVARO S12 ... ARQUITECTO LDA

    ClMARA MUNI CIPA L D E LISBOA. GABINETE DO CillA DO I DUTCIl AMC/lITECTUlAL INSTITUn

    por 111 eolubor" ft prelfll du p"rl1 la pub/," n de ufa ell ici6 n J relllixl1,ift de 111 muul ra

  • l'

    En los ltimos ailos se han sucedido, en las viejas ciudades de Europo, distintas ex-

    periencias de recomtruccl6n de STiS cascos histncoI, impulJados por la neceszdad de

    reconvertir y dOlar de nuevos liSOS a tinas edificaciones y unos espacios detenorados por

    el paso del tiempo o siniestrados por algUNO cals/raje fortuita.

    Casi todas es/as intervenciones han provocado, de lino 11 otra manera, el enfrenla-

    miento dialctico de dos posiciones antagnicas en orden a/ cno a segui,.: comer-

    lIodunJ1no oll/tranza o plonifi-T .\ ( , ()

    cado evolucin.

    El inters creciente con que sigilen los ciudadanos dichas intervenciones arquileclni-

    Ctl! mllestra SIl preocupacin por oll/mir 1111 papel activo en la defensa del po/n/nonio

    d e m I cmlros hiItn"cos. Dicho inters emplaza a las instituciones y organismos relacio-

    nados con la rehabIlitacin a impulsar los procesos de recuperacin urbana y tl mantener

    lino informacin constante sobre los mismos.

    Ese es, pues, el objetivo /u"damental de la presente exposicin, qlle presenta los pro-

    yectos realizados por el arqllitecto portllgus Alvaro Siza para la reconstruccin del bam'o

    lisboeta del Chiado, destnlldo en 1988 por IIn voraz incendia Una reconstnlccin en 1IIa",ha

    que, a buen seguro, se ver estimulada por la designacin de Lisboa como capital europea

    de la cl/ltura en 1994,

    J

  • Introduc c i n

    Memoria de la eftrategia .11' ,\1\ lo .\II/>nn S A .\TU S

    9

    I

    UN ESPACIO MAGI C O

    Reconstmir ia ciudad, ia Lisboa de Pombai (jON~'ALO HYI!KE

    15

    La Baixa de Lisboa y ei incendio dei Chiado de 1988

    .10:-;1: ::i\Lli\D{)

    23

    Dos dcadas de cultura y poltica de ia rehabditacin

    ANGEL IS }\C

    33

    II

    LA ESTETI CA DEL DE SA LIE N TO

    (SECUE N CIA FOIOGRAFICA DEl INCE N OIOI

    57

    1

    N

    D

    1

    e

    E

    III LA ESTRATEGIA DE LA MEMORIA

    El Chiado ALrAlt SIZA

    68

    A propsito de ia reconstntccin dei Chiado

    La estrategia de la me'lll.on'a .\ L \' ,\ 11 O S I Z 1\

    71

    La reconstmcn dei Chiado. Tres aos despus.

    ( E n lr tdsllls J A lvlro Sila po r J Olf Si l gado)

    79 85

    Lo que ser, igual a lo que era?

    tAHLO S CASTA?\'HElln

    93

    Aivaro Siza y /a estrategia de la memoria

    BEH?\' ,\HD COLE?\,BI{A?\,[)EH

    95

    IV HACIA UNA RECUPERACION DEL CHIADO

    Plan de recupertlcin de la Z011a siniestrada de/ Chiado IOOCUME NTO ELABORADO POR LA MUNICIPALIDAD DE lISBDA I

    III

    MAQ UETA In: LA ZONA SI NI ESTRADA Y rLA NIMETRIA DE L A PR OPUESTA DE RE CU PERA CI ON

    GRANDELLA. 130 BlOQUE A. 168

    Il5 GRANDES ALMACENES DEL CHIADO. 155

    BlOQUE B. 185 BlOQUE c. 209 La. 'l(uda" pomba/illa, 219

    La . l(l1/la" de Siza y otros elementos collstructivos, 232

    E plogos

    Una p otica de alboruda E \11 1. 1 () 11 E s \ \ T [ .\ 1; o. 24 1 Alllaro Siza al final de la eSlralegia ,1 () :-; ~: ~ \ u; .\ 1) 11. 245

  • \

    \

    \

  • Memoria de la estrategia: reflexin liminar

    E n opinin de G.c. Argan lo que define, consCf'/!O y transmite el carcter de 1111(1 ciudad es el impulso O /a preIin o slo la resistencia que cada uno, de modo' 'particular': opone o la destruccin de ciertos elementos que tienen para l un valor simblico o mtico, y todos, de consuno, a /0 destruccin de ciertos elementos sobre ellyO volor timb/ieo existe un acuerdo general. Esta reflexin del historiador del arte italiano se nos amoja abso lu-tamente acenada a la hora de interpretar la realidad de un hecho concreto: la reconstruccin del Chiado lfas el devastador incendio de 1988. En esencia, existe, sin duda alguna, un componente colectivo acruando en la gnesis de lo que con acieno puede entenderse bajo la especie de una estrategia reconstructiva, aunque, como es obvio, haya sido necesaria la evideme colaboracin de un imrprete si ngular capaz de dar forma cohereme a esta semida aspiracin popular y genuina.

    Las circunstancias adversas - repetidas con intervalo de centu rias y magnitudes diferentes, aunque dentro siem-pre de la dramtica escala del desastre- nos incitan a imaginar que exista un terrible sino obstinado en destruir la sosegada quietud de la Baixa lisboeta. Sin embargo, freme a las consecuencias terribles de la agresin telrica o de! azar inmisericorde, Lisboa ha mostrado su imparable voluntad de superacin alzndose con un empuje y tesn capaces slo de parangonarse con la fuerza de aquellas catstrofes que, en e! transcurso de la Histori a, motiva-ron su desasosiego.

    In icialmente, la experiencia infausta del maremoto de 1755 que asol e! trazado medieval de la metrpoli lusi-tana se vio seguida, de inmediato, de un inteligeme y riguroso plan de recuperacin urbana: los trabajos elabora-dos con minuciosa precisin arquitectnica y un conerol poltico de relevante eficacia, lograron con el tiempo, disi-par los recuerdos de tan funesto drama. Una nueva Lisboa, ilunrada y racionalista , haba nacido. Europa contem-plaba estupefacta un proceso laborioso de reconstruccin en el que no se sabra qu destacar con mayor nfasis, si la coordinacin efectiva de las obras o la calidad del criterio arquitectnico empleado, pues ambas, al unsono, se crecan y rivalizaban en el proyecto. Era el Siglo de las Luces y la didctica del ejemplo o la fascinacin del para-digma formal constituyeron la ansiada meta de filsofos, de pensadores y de artistas. como si, mediante este proce-dimiento, la superioridad de la razn humana hubiese de peraltar cualquier eventualidad de coyunrura, sometien-do a su rgida norma el caos que la ignorancia o el descuido generan.

    El resultado final fu e esplndido. La Lisboa pombalina mostr al mundo el alarde de su cristalizada capacidad de supervivencia. Y an ms, supuso un hito en cuanto a la relacin -siempre difcil de conjugar-: utopa tericaJ realidad prctica. Las transformaciones llevadas a cabo por el Marqus de Pombal crearon una fisonoma

    9

  • de perfiles inusitados para la ci udad, que trascendieron los umbrales de la autntica identidad urbana que su poca ide. De esta manera, la metrpoli mantuvo su pulso firme frente a la adversidad, como si aquel si no trgico que la devastara le otOrgase, a un tiempo, el reforzado nimo capaz de sostenerla.

    En un segundo momento estelar, en agosto de 1988, la historia tuvo la malaventura de repetirse. Esta vez, el Chiado, la popularsima, mercantil y nostlgica entraa cord ial de la Baixa arda en llamas gigantescas. De nuevo la destruccin, el horror. La Municipalidad de Lisboa acudi presta a reparar el dao y, con ell a, el unnime apoyo internacional. Otros tiempos, Otras costumbres, pero algo va a permanecer slidamente asumido: la fidelidad a un concepto urbanstico y arquitectnico ya universa lmente aceptado.

    El nuevo artfice de la reconstruccin, el arquitecto A. Siza, se convertira en el protagonista del ambicioso pro-yectO, en el estratega de una batalla contra el infortun io. Pero, en qu radicaba la substancia de su planteamiento? Fundamentalmente, podramos decir que en el respeto a una tradicin bien entendida y a las reglas de un juego estab lecido. Siza en el transcu rso de los trabajos, ha querido ser siempre un fiel intrpre te de la difcil tarea que significa mante ner el equilibrio constante en el centro histrico de la ciudad , sin necesidad de recurrir a ru pturas innecesarias cuando no hay razones suficientes para ell o: En el caJO del ehiado no las hay, aunque poda existir "na fuerte ten/acin de aprovechar el inCidente para introducir, a tra/ls del diseno innovador, islas de tramfor1ltacill.

    Siza, por tanto, apuesta por el restablecimiento de la continuidad urbana , asumiendo como realidad incontro-vertible la memoria que de s misma la ciudad ha elaborado. El diseo de los elementos que la integran jUntO con sus arquitecturas no son operac iones nicas, inconexas ni de una vez para siempre. La Baixa, el Alto Chiado y el Chiado semiderruido, poseen ingredientes bsicos de evidente valor y el carcter simblico de la ciudad hist ri-ca, cargados de