-el surgimiento de la cultura posmoderna

Download -El Surgimiento de La Cultura Posmoderna

Post on 28-Dec-2015

69 views

Category:

Documents

1 download

Embed Size (px)

TRANSCRIPT

  • EL SURGIMIENTO DE LA CULTURA POSMODERNA

    KENNET GERGEN

    (Exclusivamente para circulacin interna)

    En: El Yo saturado. Dilemas de identidad en el mundo contemporneo.Barcelona. Paids. P .p. 150 -182.

    CAPITULO

  • 5_______________________________

    El surgimientode la cultura pos moderna

    El modernismo es lo dominante, pero est muerto.-Jrgen Habermas, Modernismo: un proyecto incompleto

    Qu relacin hay entre las columnas griegas que brotan como tallos en los

    edificios modernos y el programa de televisin "El circo ambulante de Monty

    Python"? Qu tienen que ver entre s la msica new age y las novelas de

    Milan Kundera? Cul es el motivo de que prosperen al mismo tiempo los

    programas de "televisin musical" y los estudios que critican el marco jurdico

    actual de la sociedad?

    Estas manifestaciones de la vida cultural parecen desconectadas unas de

    otras, meros sucesos casuales que las circunstancias histricas nos imponen;

    sin embargo, son todas ellas de la misma familia: vstagos de lo que podra

    considerarse una conciencia posmoderna que ha invadido el arte, las ciencias,

    el ocio, los medios de difusin de la informacin, el mundo del espectculo y la

    vida poltica, y cuya expansin parece tan inevitable como la pujante eficacia

    de la tecnologa de las comunicaciones. y lo que es an ms notable, el

    posmodernismo socava el proyecto modernista y subvierte, simultneamente,

    las concepciones romnticas del yo. Sus corolarios para las ideas que nos

    podamos formar sobre el carcter humano son, pues, sustanciales, y si bien

    resultan embriagadores, tambin constituyen una amenaza.

    Segn vimos en el captulo anterior, los fundamentos modernistas del saber

    objetivo, tan esenciales para las instituciones cientficas y educativas, estn

    perdiendo vigencia rpidamente. La creciente conciencia de la multiplicidad de

    perspectivas socava cualquier intento de establecer lo que es correcto. Se nos

    han vuelto extraos los conceptos de verdad, sinceridad y autenticidad.

    Cualquier tentativa de caracterizar a una persona real (el funcionamiento

    mental, el espritu humano o el individuo biolgico) es sospechosa, y la

    consideracin de un ncleo interno, un agente racional dotado de

  • intencionalidad propia, se desgasta. La irrupcin de la conciencia posmoderna

    en el campo acadmico es un signo de cambio social de proporciones muy

    vastas. La precipitacin radiactiva que emana de la saturacin social ha

    impregnado por doquier nuestra cultura, con enormes consecuencias sobre las

    premisas culturales relativas al yo.(1) En este captulo exploraremos susprincipales repercusiones.

    LA PERDIDA DE LO IDENTIFICABLE

    La msica de Holcomb tiene sus races en una gran variedad de estilos.Muchas de sus canciones adoptan una modalidad simple, casi folclrica. (...)En el otro extremo del espectro encontramos alusiones a los cantosgregorianos. (...) y hay fragmentos algo atrevidos por lo inslitos, semejantes ahimnos. (...) Tambin los cantos evanglicos encuentran cabida en el trabajo(...)pero su impacto procede de los elementos jazzsticos y rockeros.

    -Allan Kozinn, 11Je New Music Festival

    En la concepcin modernista ocupaba un lugar central la premisa de que

    existan las cosas-en-s. O sea, el modernista crea que el mundo estaba

    compuesto de diversas esencias o "especies naturales" (tomos fsicos,

    elementos qumicos, estados psicolgicos, , instituciones sociales). Cada una

    de las diversas disciplinas (fsica, qumica, psicologa, etctera) deba transmitir

    a la cultura la naturaleza de una clase particular de entidades. No obstante, a

    medida que la gente se percata de la multiplicidad de perspectivas, las cosas-

    en-si van desapareciendo de la vista. Si "lo que tenemos delante" depende de

    la perspectiva que aportemos a la situacin, si estas diferentes perspectivas

    estn influidas tendenciosamente por los valores y la ideologa, constreidas

    por las convenciones literarias y ambiguamente vinculadas al mundo exterior,

    qu consecuencias puede traer el supuesto de una cosa-en-s? Los

    postulados de que la Tierra es redonda, los bebs tienen emociones o la gente

    es motivada por el afn de lucro (todos los cuales parecen afirmar algo sobre

    las cosas del mundo) se nos presentan, ante un examen ms atento, como

    convenciones lingsticas que gozan del favor de ciertos grupos en

    determinados momentos. Slo las limitaciones sociales hacen que una manera

    de hablar parezca superior a otra. (Si los cientficos coincidieran en que detrs

    de los sucesos materiales hay fuerzas espirituales, y sustituyeran trminos

  • como "gravedad" o "ionizacin" por fuerzas de esta ndole al explicar los

    sucesos, la vida cientfica seguira como si nada y los estudiantes aprenderan

    coherentemente que "el mundo est regido por fuerzas espirituales".)

    Saber que no hay una cosa-en-s a la que deban ajustarse con exactitud

    nuestras consideraciones del mundo puede instilar una sensacin de

    liberacin. En cuanto haya alguien, al menos, o algn grupo, que diga "jQu

    interesante es eso!", o "Parece verosmil", o "Es razonable", uno es libre de

    construir, representar o describir el mundo como se le antoje. Para muchos

    acadmicos, pierden as su justificacin bsica las limitaciones impuestas por

    las diversas disciplinas -la manera habitual de "hacer" antropologa, economa,

    psicologa, etctera-. El estudioso quedar en libertad de combinar y sintetizar

    como prefiera, siempre que consiga una comunicacin eficaz. Clifford Geertz,

    el antrop61og0 de la Universidad de Princeton, ha denominado gneros

    desdibujados a estos nuevos procedimientos de labor acadmica.(2)

    Ahora bien: es posible detectar, en la cultura en su conjunto, la desaparicin

    de las cosas-en-s? Acaso las formas vitales de la cultura estn perdiendo su

    identidad, confundindose en formas innominadas y que sufren un cambio

    permanente? No es preciso mirar muy lejos para ver indicios afirmativos. Uno

    de los desdibujamientos ms visibles de las fronteras tradicionales tuvo lugar

    en el campo de las artes visuales. As como la teora literaria modernista dio

    lugar al desconstruccionismo, el arte moderno allan el camino al posmoderno.

    Muchos artistas modernos abandonaron los motivos figurativos tradicionales y

    situaron la "esencia" ms all de la visin; otros sortearon de un salto el desafo

    figurativo: afirmaron que la forma y el color posean en s mismos esencias que

    deban explorarse, en lugar de ser utilizados al servicio de la figuracin de otra

    cosa.

    Debido a la falta de acuerdos consensuales sobre lo que es "esencial", y

    porque a menudo se aclam a aquellos cuyos empeos de alcanzar la pureza

    eran los ms audaces, pronto empez a disiparse la definicin misma de "arte".

    Para conceptualistas como William Anastasi, era arte la mera superposicin de

    capas de cal y de pintura sobre una pared vieja; Joseph Beuys alcanz la

  • celebridad con sus grupos de restos metlicos, bateras de automviles en

    desuso, etctera; otros artistas experimentaron instalando grandes marcos de

    metal frente a un paisaje y definiendo como arte todo lo que un observador

    captara dentro del rectngulo. y no olvidemos, por supuesto, la exposicin de

    sopas enlatadas y cajas de Brillo (iconos del arte publicitario o del anti-arte) que

    Andy Warhol present como una expresin de "bellas artes". Un graffito

    prominente, en los aledaos del Centro Pompidou de Pars, recogi la

    conclusin de todo esto; rezaba: " Tout est art" [Todo es arte] .Pero cuando

    todo es arte, el gnero se esfuma.

    Igualmente notable para el ojo humano es el desdibujamiento de las fronteras

    tradicionales del diseo arquitectnico. En el perodo modernista el principal

    desafo lo constituyeron las formas fundamentales. Lo decorativo, lo no

    esencial, tenan que ser suprimidos para dar paso a formas trascendentes: el

    "edificio-en-s" .Pero segn las palabras de Mark Wigley, del Museo de Arte

    Moderno de Nueva York, "[este] sueo de la forma pura se ha convertido en

    una especie de pesadilla".(3) Las formas puras son demasiado formalizadas yrestrictivas: arquitectura para arquitectos, se han vuelto sordas alas voces de

    quienes deben habitarlas. Contrstese la bsqueda modernista de pureza con

    estas recientes declaraciones del popular arquitecto suizo Mario Botta: "El

    arquitecto no es sino un intrprete de la poca en que vive. La arquitectura es

    una expresin formal de la historia, una disciplina que transforma en piedra el

    espritu de la poca".(4) Para Botta y para muchos otros arquitectosposmodernos, no existe una forma esencial o bsica que el diseo debiera

    revelar . El arquitecto participa en un dilogo cultural que se da en el aqu y

    ahora. Y como las voces participantes son numerosas, el resultado es un juego

    libre de formas arquitectnicas. Como ha dicho el arquitecto Philip Johnson,

    "reina el pluralismo, tal vez terreno abonado para que sutian artistas originales

    y poticos".(5)

  • Si bien gran parte de la arquitectura posmoderna actual tiende a lo

    programtico, hay arquitectos, como Bart Prince, de Alburquerque, a quienes el

    contexto invita a realizar un ejercicio de imaginacin. Vemos aqu dos

    instantneas de la casa Joe Price, en Corona del Mar (estado de California): la

    fachada (izquierda) y las escaleras interiores (derecha)

    Los conceptos de codificacin doble y de codificacin mltiple captan, para el

    arquitecto posmoderno, este hincapi en la multiplicidad de las voces. La

    c